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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

: Barcelona se mantiene como la capital con el IBI más caro

·En cuatro años, apenas han variado las importantes diferencias entre ciudades en el impuesto de vivienda.
·Las familias de clase media de la ciudad condal pagan tres veces más que las burgalesas (589 euros frente a 181 euros).
·El recibo que pagan los barceloneses de este segmento medio duplica el del 80% de las ciudades seleccionadas para este estudio

¿Cómo calcular la cuota del IBI?

La cuota que finalmente paga el ciudadano en concepto de IBI depende de dos variables: el valor catastral (el valor del suelo más el valor de construcción; normalmente representa en torno a la mitad del valor de mercado de la vivienda) y el tipo impositivo o de gravamen. Para hacer el cálculo de la cuota íntegra que el propietario debe abonar cada año, se multiplica el valor catastral por un tipo impositivo cuyos mínimos y máximos están marcados por el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley reguladora de las Haciendas Locales.

Las familias de clase media de la ciudad
condal pagan tres veces más
que las burgalesas (589 frente a 181)

El hecho de que los consistorios apliquen un mayor o menor tipo impositivo no quiere decir que el contribuyente pague más o menos cuota de IBI. El valor catastral es la segunda variable que interviene en la deuda total a desembolsar. Por ejemplo, San Sebastián es la ciudad con el tipo impositivo más bajo, pero si analizamos el total a desembolsar por cuota de IBI en una familia de clase media, esta cifra asciende a 363 euros, la tercera ciudad más cara. Por su parte, Bilbao es la capital con el tipo impositivo más alto, pero las familias de clase media pagan la mitad de IBI que la ciudad más cara, Barcelona (292 euros frente a 589 euros). Asimismo, hay que reseñar que en la capital vizcaína cuentan con el tipo de gravamen más alto porque sus valores catastrales no han sido revisados desde las ponencias de 1970-1978 (las ponencias de valores son sistemas para revisar y actualizar los valores catastrales de los inmuebles), con lo que no se acercan al valor real de mercado y se ha recurrido a la fijación de un tipo impositivo más elevado de lo habitual.

¿Cómo leer el recibo?

Cuando llega una factura a casa, leerla puede suponer sumergirse en un mar de dudas, en una maraña de conceptos que no hacen más que confundir. El recibo es fundamental para el contribuyente porque es la unidad básica de información que posee. De modo que estos son algunos de los elementos que lo componen y que es fundamental conocer:


  1. Valor catastral:
    es el valor de un inmueble. Se obtiene a partir de los datos del Catastro Inmobiliario y, de forma simplificada, es el valor del suelo más el valor de construcción de la vivienda. Por lo general, este valor se acerca a la mitad del valor de mercado de la vivienda.

  2. Base Imponible:
    está constituida por el valor catastral de los bienes inmuebles no exentos de reducciones o bonificaciones.

  3. Base liquidable:
    es el resultado de practicar en la base imponible las reducciones que se aplican desde la entrada en vigor de un procedimiento de valoración colectiva. Es diferente al valor catastral sólo en los municipios que han efectuado una revisión catastral con posterioridad al 1 de enero de 1997 y se determina aplicando un coeficiente (varía según el año de la última revisión) que reduce el valor catastral. La función de esta reducción es moderar con carácter general el impacto tributario derivado del incremento de los valores catastrales tras las revisiones. La reducción afecta únicamente a inmuebles urbanos y se aplica de ocio, es decir, sin solicitud de los contribuyentes.

  4. Tipo Impositivo o de gravamen:
    es un coeficiente expresado en porcentaje que ha de aplicarse a la base imponible para obtener la cuota final a pagar. Lo fija el Ayuntamiento, respetando unos mínimos y máximos que le vienen fijados (el tipo de gravamen mínimo será el 0,4% cuando se trate de bienes inmuebles urbanos, y el máximo será el 1,10%).

  5. Cuota tributaria:
    es el resultado de aplicar a la base imponible el tipo impositivo que, en su caso, corresponda. La cuota tributaria es la cuota íntegra del impuesto antes de aplicarle una posible bonificación.

  6. Bonificación:
    es la reducción de un porcentaje de la cuota en algunas viviendas, como las Viviendas de Protección Oficial (VPO), las cooperativas agrarias, por ser familia numerosa, por construcción, urbanización y promoción inmobiliaria, etc.

  7. Deuda tributaria:
    es la cantidad resultante de aplicar las bonificaciones a la cuota íntegra. Es lo que realmente se paga.

Una vez conocidos todos estos aspectos, ¿cómo comprobar que lo que se paga es la cantidad correcta? La fórmula es relativamente sencilla. La cuota final en concepto de IBI depende del valor catastral (el valor del suelo más el valor de construcción) y el tipo impositivo. Para hacer el cálculo de la cuota íntegra que el propietario debe abonar cada año, se multiplica el valor catastral por el tipo impositivo. Después, hay que tener en cuenta las posibles bonificaciones que le correspondan a esa vivienda.

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