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Estudio documental sobre las enfermedades de transmisión alimentaria e hídrica, así como de las notificaciones de la red de alerta alimentaria : Alimentos contaminados: cuando la salud pública está en juego

La red de alerta alimentaria gestionó en 2015 más de 3.000 notificaciones, aunque solo el 6% eran alertas que exigían una vigilancia o actuación inmediata

Brotes de transmisión alimentaria

De transmisión alimentaria

Todas aquellas enfermedades que se producen por la ingestión de un alimento (incluida el agua) que pueda estar contaminado por diversos agentes (bacterias, químicos o parásitos) se denominan enfermedades de transmisión alimentaria.

Al número de casos que puedan ocurrir relacionados con este tipo de patologías se les asocian los brotes, definidos por el ISCIII como “la presencia de cualquier proceso relevante de intoxicación aguda colectiva, imputable a causa accidental, manipulación o consumo”.

El ISCIII destaca la importancia de la vigilancia de este tipo de patologías para poder establecer medidas adecuadas de control y prevención, y poder así anticiparse a la aparición de brotes, minimizando el daño producido en la población.

Más de 300 brotes

En España, los brotes ocurridos se comunican a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), entre ellos los que ocurren por transmisión alimentaria. Estas notificaciones se basan en gran parte en las Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO), es decir, aquellas que los médicos están obligados a notificar al centro de salud pública correspondiente por ser de especial importancia para la comunidad.

Así, en 2014, se notificaron 310 brotes de transmisión alimentaria e hídrica, a los que se asociaron 22.088 casos de enfermedades. La mayor proporción de brotes se debía a la salmonelosis (un 78%), seguida de la hepatitis A (el 11%). Sin embargo, si se analiza el número de casos, la campilobacteriosis (patología infecciosa que se transmite al ser humano generalmente mediante aves infectadas) generó un mayor número de casos de enfermedades de transmisión alimentaria e hídrica (un 52% del total), seguida de la salmonelosis (un 33%).

Periodo 2008 y 2011

La RENAVE, además, realizó un análisis muy exhaustivo sobre los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos entre 2008 y 2011 (en este caso no se tuvieron en cuenta los brotes causados por el agua).

Así, en ese periodo se notificaron un total de 2.342 brotes de transmisión alimentaria, entre 577 y 589 cada año. En total, el número de casos asociados a estos brotes fueron 30.219, alrededor de 7.500 cada año, y ocasionaron un total de 1.763 hospitalizaciones y 24 defunciones.

El periodo con mayor número de brotes de transmisión alimentaria fue durante el verano (entre mayo y septiembre), pero fue junio el mes en el que más se notificaron.

Por último, entre 2008 y 2011 se registraron 24 defunciones debidas a enfermedades de transmisión alimentaria. El 67% de ellas (19 en total) se debieron a la Salmonella (sin especificar la especie). Sin embargo, fue el Clostridium botulinum el que presentó la letalidad más elevada (el 6%), es decir, defunciones por número de casos. Y es que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta bacteria produce toxinas botulínicas, una de las sustancias más mortales que se conocen. Esta toxina se ingiere con alimentos elaborados inapropiadamente y es neurotóxica, lo que significa que afecta al sistema nervioso.

Agente causal

El 69% de los brotes notificados entre 2008 y 2011 se asoció a un agente causal concreto. De esos agentes conocidos, las bacterias fueron el grupo predominante (el 79%), seguido de los virus (10%), las sustancias tóxicas (10%) y los parásitos (1%).

Así, el agente causal predominante fue la Salmonella, que estuvo implicada en el 50% de los brotes con agente conocido y en el 74% de los que se debieron a bacterias. Destacaba la Salmonella Enteritidis.

La salmonela es un grupo de bacterias que pueden encontrarse en las aves crudas, los huevos, la carne de vacuno y porcino y, a veces, en href=”http://frutas.consumer.es/consejos-y-salud/manipulacion-y-cocinado”frutas[/a] y vegetales sin lavar. También se puede coger después de manipular mascotas (especialmente reptiles, tortugas y lagartos). En general, los síntomas son fiebre, diarrea, cólicos abdominales, dolor de cabeza y también se pueden presentar náuseas, vómitos o perder apetito.

Con todo, desde el ISCIII indican que, debido a la mejora en el control de la salmonela a lo largo de toda la cadena alimentaria, se observa una disminución en el número de brotes de este patógeno desde el año 2010.

Alimento implicado

Los principales alimentos implicados en los brotes de transmisión alimentaria sucedidos entre 2008 y 2011 fueron los huevos, los ovoproductos y la mayonesa. Se vieron implicados en el 25% de los brotes. Si bien es importante destacar que en el 31% de los casos se desconocía el alimento implicado.

Además, el 54% de los brotes se adquirieron en lugares de restauración colectiva: restaurante u hotel, bar, escuela o guardería, geriátrico, campamento, etc. Después, el 37% de los brotes se cogieron en el ámbito familiar (hogar y camping privado).

Y ¿cuál era el factor contribuyente? Mayoritariamente la contaminación cruzada (27%), el tiempo o temperatura inadecuados (21%) y el alimento contaminado (19%).

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