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Analizados 23 aeropuertos de todo el país : Aeropuertos: Precios de los servicios, por los aires, y conexiones con las ciudades, por los suelos

En más de la mitad de los aeródromos los horarios de los urbanos no coinciden con el primer y último avión. Destaca la limpieza y seguridad, ambas notables, de estas instalaciones

El esfuerzo por mantener al usuario bien informado

/imgs/20070401/img.tema-portada.03.jpg La información al usuario es otro apartado en el que quedan asuntos por mejorar. Aunque la dotación de pantallas con salidas y llegadas de los vuelos era correcta, casi la mitad de los aeropuertos estudiados carecían de un mapa que situara a los usuarios dentro de las instalaciones. Todos los aeródromos estudiados disponían de un departamento de información a la entrada con personal de atención especializado y en más de ocho de cada diez se exponía la Carta de Derechos de los Pasajeros de la Comisión Europea.

La dotación de un sistema que recoja las sugerencias y reclamaciones de los usuarios es uno de los compromisos firmados por AENA. Sin embargo, no había buzón de sugerencias en casi cuatro de cada diez aeropuertos. Los técnicos de la revista solicitaron las hojas de sugerencias y reclamaciones y en ocho de cada diez aeropuertos el trato fue bueno o muy bueno. Asimismo, los técnicos de CONSUMER EROSKI buscaron personal de información en los pasillos del aeropuerto que pudieran indicarles el camino hasta el punto más alejado de las instalaciones y acompañarles. No lo encontraron en El Prat (terminal B), Lavacolla, Málaga, Noain, San Pablo, Villanubla y Zaragoza. Entre el personal de información que sí colaboró (sólo uno de cada tres empleados lo hizo) se trataba, en el 65% de los aeropuertos, de empleados del propio mostrador de información (que no podían abandonar su puesto) y sólo en uno de cada tres aeropuertos acompañaron a los técnicos hasta el punto por el que habían preguntado.

Una persona en silla de ruedas podría desenvolverse sin problemas por los aeropuertos españoles, ya que en dos de cada diez no hay barreras arquitectónicas y, en los que hay, se solventan mediante rampas (más de la mitad de los casos) y/o ascensores que salvan los desniveles (un 23% de los aeropuertos estudiados). Los aseos adaptados son otra de las necesidades fundamentales que quedan bien cubiertas. Sin embargo, el 76% no estaban bien preparados para personas invidentes. La excepción se halló en Barajas, donde hay personal especializado que se encarga de acompañar a estas personas por las diferentes dependencias del aeropuerto.

Un espacio poco acogedor

Que las esperas y retrasos en los aeropuertos se midan por horas y no por minutos es un riesgo que no tiene nada de remoto. Pese a ello, entretenerse sin gastar dinero es una tarea complicada. Los aeropuertos han apostado por un esparcimiento en el que, frente a la creación de un entorno agradable, se ha primado el modelo de centro comercial como principal fórmula de entretenimiento. Por el contrario, la diversión no está ni mucho menos garantizada para los más pequeños en estos aeropuertos, ya que únicamente en el 8% hay guardería o zona de juegos infantiles.

Todos los aeropuertos ponen al servicio de los usuarios cafeterías y restaurantes donde tomar un tentempié. El precio medio de un café es de 1,34 euros y de 2,01 euros por un refresco. Sin embargo, se constataron diferencias notables: el café más caro resultó ser el del aeropuerto de Tenerife Sur (casi tres euros) y el refresco con mayor precio, en Málaga (2,75 euros).

En más de la mitad de los aeródromos los horarios de los urbanos no coinciden con el primer y último avión.

La asistencia sanitaria es otro de los compromisos firmados por AENA y disponen de este servicio el 76% de los aeropuertos. No hay en la terminal B de El Prat (donde sí hay farmacia), en Jerez, Murcia, San Sebastián, Valladolid y Zaragoza. En casi la mitad de los aeropuertos se trata de un botiquín, de una enfermería en casi tres de cada diez y de una sala médica únicamente en el 20%. Además, sólo hay farmacia en un 36% de los aeropuertos.

Respecto a los fumadores, la nueva Ley antitabaco que prohíbe fumar en los espacios públicos ha hecho que gran parte de los aeropuertos se declaren “espacios sin humo” y hayan suprimido las zonas que hasta el momento tenían habilitadas para este fin. Sólo el 12% de las instalaciones tenían zonas para fumadores repartidas por todo el aeropuerto o, al menos, en determinados puntos de la Terminal. Los técnicos comprobaron que la normativa se cumple a rajatabla, lo que demuestra que es posible contar con instalaciones públicas sin tabaco y que los fumadores pueden permanecer sin fumar durante varias horas.

Destaca la limpieza y seguridad, ambas notables, de estas instalaciones

Todos los aeropuertos disponen de áreas para sentarse, por lo general, en número suficiente y bien repartidas. Estos asientos resultan cómodos en el 90% de los aeropuertos. Las condiciones de iluminación eran buenas o muy buenas en todos los aeródromos visitados y gozaban de una buena temperatura.

Por otro lado, desplazarse con el equipaje de un lado a otro de aeropuerto puede resultar una auténtica hazaña teniendo en cuenta que sólo en el 16% de los 23 aeropuertos se ofrecía la posibilidad de dejar las maletas en una consigna. Donde sí se halló este servicio, el precio medio rondaba los 4 euros. Además, no había carritos portaequipajes en los lugares donde era necesario de los aeropuertos de El Prat (terminal B), Jerez, San Javier, Villanubla y Zaragoza. De hecho, en un 36% de los aeropuertos, la distribución de los carritos era regular, mala o inexistente.

Dejar el vehículo durante una hora el parking del aeropuerto cuesta algo más de un euro y aparcar un día entero llega a suponer, de media, 11 euros. El precio se reduce en todos los aeropuertos a partir del cuarto o quinto día de estancia, por lo que el precio medio de una semana ronda los 67 euros. Para aquellos que se desplazan en moto, aparcar es más complicado, puesto que en seis de cada diez aeropuertos no había zona de estacionamiento para ellos.

El equipamiento de los aseos también es completo para la comodidad del viajero: nueve de cada diez aeropuertos disponían de cambiador para bebés en, al menos, uno de los baños y siete de cada diez estaban equipados con enchufes en todos sus aseos. En un 20% se percibieron olores desagradables en sus aseos. Pese a ello, los 23 aeropuertos destacan por una limpieza impecable en todas sus dependencias.

Respecto a la seguridad, el aeropuerto es una infraestructura blindada en su interior, aunque no tan vigilada en los exteriores. En el 24% de los aeropuertos el parking no estaba vigilado y, entre los que sí lo estaban, en algo más de la mitad se trataba de cámaras de vigilancia. El aspecto más criticable es, sin duda, la indicación al usuario sobre qué hacer en caso de emergencia: en el 72% de los aeropuertos no se hallaron señales, carteles y/o folletos a este respecto.

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