Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Salud y psicología > Psicología y salud mental

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

: Adaptación a la adopción

La integración de los niños y niñas adoptadas, en especial de terceros países, en sus nuevas familias precisa de procesos y tiempos no exentos de complejidades

La edad del niño, un factor clave

/imgs/20070101/img.informe.03.jpg La adopción representa cambios muy importantes en la vida de sus pequeños protagonistas y en sus procesos de desarrollo psicológico. En el caso de adoptar un bebé, éste no es tan consciente de las transformaciones que se están produciendo. Sin embargo, un niño de mayor edad sí tiene conciencia de lo que ocurre, aunque a veces no sepa expresar lo que siente. Por esto hay que tener en cuenta que la adaptación también depende de la edad del abandono y sus circunstancias específicas. Así, a mayor edad, mayor probabilidad de que arrastre más sufrimiento, más historia o más desamparo. Los niños y niñas llegan a las familias españolas con una edad media de más de tres años, procedentes de países con situaciones precarias que les afectan de muy diversas maneras.

El principal problema, por tanto, es el importante desconocimiento de un pasado en el que los niños, de media, han convivido dos años con su familia de origen y otro más en instituciones asilares en condiciones difíciles. Su asunción y respuesta son claves, más aún si se tiene en cuenta que las experiencias previas al momento la adopción son esenciales para la futura adaptación. No obstante, también hay menores que han crecido con una familia sustituta o en un orfanato donde la experiencia ha sido grata y emocionalmente estable, y cuya adaptación es muy buena.

Enfermedades que acechan

La herencia genética, la gestación y los primeros días de vida de un niño adoptado son un misterio para su nueva familia. Resulta especialmente necesario que cuando llegue a su nuevo hogar se le someta a un chequeo general para que reciba el tratamiento adecuado y se evite la transmisión de infecciones comunes en su lugar de origen y ya erradicadas o desconocidas en nuestro país.

Según datos de la Guía para pediatras de la Coordinadora en Defensa de la Adopción y el Acogimiento (CORA), más del 25% de las patologías que sufren los niños adoptados fuera de España están relacionadas con el retraso en el desarrollo neuromadurativo (problemas para controlar los esfínteres, trastornos en el rendimiento y aprendizaje escolar, dislexia, disgrafía, etc.), la anemia, la parisitosis estomacal y los problemas de sueño, aunque en el 95 % de los casos el tratamiento es efectivo a corto y medio plazo. En este informe también se destaca que los problemas médicos más importantes de los niños adoptados fuera de nuestras fronteras son los psicológicos y el retraso psicomotor, conocido también como “síndrome del orfanato”. Este último lo padece nada menos que el 30% de los niños adoptados.

En relación con el dudoso estado de algunos orfanatos, son frecuentes los casos de estrabismo, asociados al crecimiento de los niños en entornos muy pequeños y como consecuencia de no haber salido al exterior de manera continuada. Esta afección suele darse en ciertos tipos de orfanatos, similares a los de los años 50, en los que se colocaban sábanas a los lados de la cuna del pequeño para que no viera su entorno, evitando así que molestara a los demás. Esta práctica impedía que el bebé llegara a fijar su vista de manera normal. También son muy comunes las infecciones respiratorias provocadas por una ventilación insuficiente y una mala alimentación facilitan el contagio de todos los pequeños.

La detección rápida de éstas y otras patologías es determinante para su cura. Para ello es necesario que la evaluación médica se realice en los tres primeros días. El fracaso en la identificación e intervención precoz de los problemas de salud (entre un 20-30% de los niños presenta problemas médicos serios, y en casi la mitad de los casos no fueron reconocidos o sospechados antes de la adopción) no sólo puede afectar a la calidad de vida de estos niños y niñas en el futuro desarrollo físico, emocional e intelectual, sino que también puede conducir a incrementar las dificultades de adaptación e integración en la nueva unidad familiar, originando con ello el fracaso de la adopción.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones