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Helados infantiles : Diferencias entre el peso y el volumen

Aunque tienen menos azúcares que las versiones para adultos, su consumo debe ser muy puntual.

Diferencias entre el peso y el volumen

Los envases de los productos analizados contienen diferente número de piezas. Lo más frecuente es que incluyan cinco (Calippo, Frutti y Mikolápiz) o seis (Drácula, Spiderman y Pirulo Tropical), aunque también hay envases con cuatro (Colajet) y con ocho (Eroski). También hay otros formatos que incluyen 15 unidades (Frigo Chuches y Fantasmikos), porque se trata de piezas de tamaño pequeño (unos 16 g, frente a los 60 gramos que pesan de media los helados de tamaño grande).

A la hora de hacer la compra es importante observar la cantidad de producto que se indica en la etiqueta y que viene expresada tanto en peso (gramos), como en volumen (mililitros). En los helados de agua y los sorbetes no suele haber mayor problema, porque podemos valorar la cantidad con relativa facilidad, dado que, generalmente, el peso coincide con el volumen (por ejemplo, una ración de Pirulo Tropical ocupa 50 ml y pesa 50 gramos). Sin embargo, en los productos elaborados con leche, como los de la categoría “helados”, podemos despistarnos a la hora de hacer esa valoración, porque, como contienen burbujas de aire incorporadas en su estructura, su volumen es grande en relación con su peso (por ejemplo, una ración de Mikolápiz pesa 50 g, pero ocupa un volumen de 88 ml).

Eso explica que haya diferencias tan grandes en los tamaños de ración de las diferentes marcas. Por ejemplo, una pieza de Spiderman pesa tan solo 35 gramos, aunque ocupa 60 ml, mientras que una de Eroski ocupa el mismo volumen (60 ml) y pesa lo mismo (60 g). Por eso es importante que, cuando hagamos la compra, nos fijemos en el peso y no en el volumen. Entre las marcas analizadas, la que presenta un peso más bajo es Spiderman (35 g), mientras que la que cuenta con un mayor peso es Calippo (100 g).

También es importante tener en cuenta el tamaño de ración que se muestra en la etiqueta. Esta cifra es decidida por cada fabricante según su propio criterio, considerando la cantidad de producto que cabe esperar que se consuma en una sola ingesta. En los helados de tamaño grande la decisión es sencilla, porque se considera que la ración corresponde a una pieza, pero en los helados de tamaño mini, la cosa se complica. Por ejemplo, Frigo Chuches considera un tamaño de ración de una pieza (17,4 g), mientras que Fantasmikos estima que la ración está formada por dos piezas (32 g). Esto es importante a la hora de consultar la información nutricional. En ella los datos deben expresarse de forma obligatoria por cada 100 gramos de producto, pero es habitual que los fabricantes incluyan voluntariamente los datos por ración, algo que en estos casos concretos puede despistarnos (recordemos que la ración de un helado grande es de unos 60 gramos).

¿Mejor “de hielo” o “de leche”? 

Se suele pensar que los helados “de hielo”, es decir los helados de agua y los sorbetes, son peores que el resto porque “no alimentan” y contienen ingredientes como aromas y colorantes. Por eso es habitual que se prefieran los helados “de leche” para los niños, es decir, los de la categoría helados. Sin embargo, ambos son productos insanos, con una elevada proporción de azúcares. El aporte de nutrientes positivos de los ”helados” no hace que sean preferibles (en los casos analizados aportan apenas 1 gramo de proteínas por ración). Además, contienen una cantidad considerable de grasas, unos 5 g por ración, lo que hace que tengan también un mayor aporte calórico. Hay que tener en cuenta, además ,que algunos helados de agua o sorbetes también pueden contener grasas y un aporte calórico considerable (Fantasmikos, Frigochuches). En definitiva, todos ellos son insanos. Las diferencias nutricionales que presentan no deberían ser trascendentes, dado que se trata de productos que deberíamos destinar a un consumo muy puntual (no para comer cada tarde ni cada dos días, sino por ejemplo, para un cumpleaños).

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