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Guía de compra: Aceites : Los trucos más socorridos en la cocina

Dentro de los aceites vegetales, el de oliva encabeza la lista de beneficios para el organismo, pero no es el único con propiedades saludables

Los trucos más socorridos en la cocina

  • La de toparse con la botella de aceite que ha espesado demasiado por el frío es una situación recurrente en muchos hogares. Para solucionarlo, hay que sumergir la mayor parte de la botella en agua caliente, pasados unos minutos se agita con fuerza y el aceite queda más fluido.
  • Para evitar que el aceite salte cuando se está friendo algún alimento se puede dejar flotar media cáscara de huevo muy limpia durante la fritura. Añadirle un poco de sal es otra opción si la sartén tiene restos de agua.
  • Para comprobar que el aceite esté en su punto para freír, nada mejor que echar una miga de pan, que deberá dorarse, pero sin quemarse.
  • En ocasiones el aceite usado queda turbio. Una forma de que quede transparente para luego poder colarlo y conservarlo limpio para otra ocasión es freír en el aceite turbio una rama de perejil y colarlo después. Si sigue turbio se puede colar a través de un filtro de los que se utiliza para el café, una vez que el aceite se haya enfriado.
  • Si se desea que los alimentos empanados o rebozados queden más crujientes y menos aceitosos, se puede añadir una cucharada de agua al huevo por cada uno batido. Una vez fritos, conviene colocarlos sobre papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de grasa.

Cómo reutilizar el aceite de forma saludable

  • El ideal para freir. El aceite de oliva es el más adecuado. Es el que mejor resiste las temperaturas de hasta 200º necesarias
    par que los alimentos se puedan freír. Es el más estable y el que se descompone más lentamente. Otra ventaja: impregna menos al alimento frito, con lo que el aporte calórico extra es menor.
  • Juntos pero no revueltos. Conviene no mezclar nunca aceite nuevo y usado, tampoco aceite de oliva con otro de semillas. Estos productos tienen diferentes puntos de humo, es decir, el de oliva aguanta una mayor temperatura que el resto y, si se mezclan, uno quema al otro y se generan sustancias irritantes y potencialmente tóxicas para el consumo alimenticio.
  • Altas temperaturas. Se recomienda evitar el sobrecalentamiento del aceite, sea de cualquier clase. Es preferible no sobrepasar durante la fritura una temperatura de 170º C. Si se utiliza una freidora eléctrica, se puede regular el termostato y evitar que el aceite no humee ni se oscurezca. Cuando un despiste provoca que el aceite alcance una temperatura demasiado elevada se generan sustancias potencialmente tóxicas,
    para evitar cualquier riesgo conviene desecharla.
  • Filtros.Es aconsejable filtrar el aceite después de cada fritura para eliminar restos de alimentos, que son proclives a su oxidación y descomposición.
  • Recambios. Hay que cambiar con frecuencia el aceite de fritura. Su aspecto (con restos de alimento, oscurecido, denso o líquido…) será el que marque un nuevo uso (el máximo sería cuatro) o su retirada.

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