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Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas: Aceite de cocina y medicamentos: los residuos que menos se separan en casa

Las mujeres de 55 años o más son las más preocupadas por sus hábitos de reciclaje, pero son los jóvenes quienes separan mejor los residuos en casa

Las 9 comunidades, una a una

 

Andalucía

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina y aparatos eléctricos y electrónicos: los residuos que menos separan en casa los encuestados andaluces

El 91% de los andaluces encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En Andalucía, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, el 51% eran mujeres con una edad media de 48 años. El 94% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en Andalucía: uno de cada tres reconoció no hacerlo. De hecho, esta proporción es similar a la media del estudio, un 35%. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan uno mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos.

En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Además, uno de cada cuatro de los encuestados andaluces confirmó que no separa en su domicilio los aparatos eléctricos y electrónicos. El motivo principal que esgrimen para no hacerlo es que no se ha dado el caso. La chatarra electrónica es un problema cada día mayor. El volumen de este tipo de residuo crece entre un 16% y un 28% cada cinco años, el triple que la basura domiciliaria. Cuando este tipo de aparatos se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque contienen bromo, cadmio, fósforo o mercurio, muy dañinas para la salud y para el medio ambiente.

Algo parecido ocurre con las medicinas: más de uno de cada cinco de los encuestados andaluces confirmó que no las separa en casa pese a que tirarlas a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorben cultivos o animales. En este caso, la proporción media del estudio es similar, un 23%. Asimismo, la razón principal que esgrimen para no separarlas es porque no generan suficientes.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros y las pilas y baterías los reciclan entre un 89% y un 96% de las personas consultadas en Andalucía (cerca de las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases ligeros, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 94% de los andaluces encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era del 93%). Además, el 94% de los andaluces que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (por encima de la media nacional, un 88%). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, un 88% de los entrevistados en Andalucía considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (la proporción nacional es de tres de cada cuatro). Además, un 91% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (superior a la media del estudio, un 84%).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea para casi la mitad de los encuestados en Andalucía (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

Castilla la Mancha

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aparatos eléctricos y electrónicos y aceite de cocina: los residuos que menos separan en casa los encuestados manchegos

El 88% de los manchegos encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En Castilla La Mancha, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, poco más del 50% eran hombres con una edad media de 48 años. El 87% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aparatos eléctricos y electrónicos son los que menos separan los entrevistados en Castilla La Mancha: cerca de uno de cada cuatro reconoció no hacerlo. Aun así, esta proporción es similar a la media del estudio, un 23%. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no los separan? Mencionan dos mayoritariamente: no generan suficientes y por la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos.

La chatarra electrónica es un problema cada día mayor. El volumen de este tipo de residuo crece entre un 16% y un 28% cada cinco años, el triple que la basura domiciliaria. Cuando este tipo de aparatos se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque contienen bromo, cadmio, fósforo o mercurio, muy dañinas para la salud y para el medio ambiente.

Además, más de uno de cada cinco de los encuestados manchegos confirmó que no separa el aceite de cocina (muy por debajo de la media del estudio, un 35%). El motivo principal que esgrimen para no hacerlo tiene que ver básicamente porque en su zona no hay un servicio de recogida. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Algo parecido ocurre con las medicinas: uno de cada seis de los encuestados manchegos confirmó que no las separa pese a que tirarlas a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorban cultivos o animales. En este caso, la proporción media del estudio es superior, un 23%. Asimismo, la razón principal que esgrimen para no separarlos es porque no generan suficientes.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros, las pilas y baterías, y el textil y calzado los reciclan más de nueve de cada diez personas consultadas en Castilla La Mancha (por encima de las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 98% de los manchegos encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era también del 93%). Además, el 92% de los manchegos que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (por encima de la media nacional). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, siete de cada diez entrevistados en Castilla La Mancha considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (la proporción nacional es de tres de cada cuatro). Además, un 88% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (superior a la media del estudio, un 84%).

Cataluña

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina y medicamentos: los residuos que menos separan en casa los encuestados catalanes

El 82% de los catalanes encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En Cataluña, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, el 51% eran mujeres con una edad media de 49 años. El 92% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en Cataluña: uno de cada cuatro reconoció no hacerlo. Aun así, esta proporción es menor que la media del estudio, uno de cada tres. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan dos mayoritariamente: porque es incómodo almacenarlo en casa y también por la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Algo parecido ocurre con las medicinas: cerca de uno de cada cuatro de los encuestados catalanes confirmó que no las separa en su hogar pese a que tirarlas a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorban cultivos o animales. En este caso, la proporción media del estudio es similar, un 23%. Asimismo, la razón principal que esgrimen para no separarlos es porque no generan suficientes.

El textil y el calzado tampoco lo separan uno de cada cinco entrevistados en Cataluña, una proporción que supera la media del estudio, de un 15%. El motivo principal es que es incómodo almacenarlo en casa. En España, cada persona consume al año entre 7 y 10 kilos de ropa o de residuo textil, sin tener en cuenta la cantidad que genera la industria del textil. Una vez se desechan, los canales para dar salida a este tipo de productos son: tiendas y mercados de segunda mano, venta al por mayor, exportación a otros países o donaciones a través de servicios sociales, fundaciones, etc.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros y las pilas y baterías se reciclan en más de nueve de cada diez casos consultados en Cataluña (muy similar a las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 88% de los catalanes encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era del 93%). Además, el 84% de los catalanes que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (similar a la media nacional). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, dos de cada tres entrevistados en Cataluña considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (la proporción nacional es de tres de cada cuatro). Además, un 82% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (muy parecido a la media del estudio).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea para más tres de cada cinco encuestados en Cataluña (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

Comunidad Valenciana

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina: los residuos que menos separan en casa los encuestados valencianos

El 81% de los valencianos encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En la Comunidad Valenciana, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, el 51% eran mujeres con una edad media de 51 años. El 99% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en la Comunidad Valenciana: más de la mitad reconoció no hacerlo. Esta proporción es muy superior a la media del estudio, un 35%. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan uno mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Algo parecido ocurre con las medicinas y los aparatos eléctricos y electrónicos: en ambos casos, uno de cada tres de los encuestados valencianos confirmó que no separa este tipo de residuos (una proporción superior a la media nacional, un 23%). Indican que no lo hacen por dos motivos principales: no creen que sirva de nada y por la falta de un servicio de recogida en la zona.

Sin embargo, es importante destacar que tirar los medicamentos a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorban cultivos o animales. Asimismo, cuando los aparatos eléctricos y electrónicos se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque contienen bromo, cadmio, fósforo o mercurio, muy dañinas para la salud y para el medio ambiente.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, y el vidrio los reciclan más de ocho de cada diez personas consultadas en la Comunidad Valenciana (aun así, proporciones inferiores a las nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 89% de los valencianos encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era del 93%). Además, el 85% de los valencianos que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (por debajo de la media nacional, un 88%). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, un 74% de los entrevistados en la Comunidad Valenciana considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (similar a la proporción nacional). Además, un 81% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (inferior a la media del estudio, un 84%).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea el 62% de los encuestados en la Comunidad Valenciana (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

Galicia

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina y aparatos eléctricos y electrónicos: los residuos que menos separan en casa los encuestados gallegos

El 84% de los gallegos encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En Galicia, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, el 52% eran mujeres con una edad media de 52 años. El 96% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en Galicia: cerca de la mitad reconoció no hacerlo. De hecho, esta proporción es mayor que la media del estudio, uno de cada tres. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan uno mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Además, más de uno de cada cinco de los encuestados gallegos confirmó que no separa en casa los aparatos eléctricos y electrónicos. El motivo principal que esgrimen para no hacerlo tiene que ver básicamente porque en su zona no hay un servicio de recogida. La chatarra electrónica es un problema cada día mayor. El volumen de este tipo de residuo crece entre un 16% y un 28% cada cinco años, el triple que la basura domiciliaria. Cuando este tipo de aparatos se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque contienen bromo, cadmio, fósforo o mercurio, muy dañinas para la salud y para el medio ambiente.

Algo parecido ocurre con las medicinas: uno de cada cinco de los encuestados gallegos confirmó que no las separa en su domicilio pese a que tirarlas a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorban cultivos o animales. En este caso, la proporción media del estudio es similar, un 23%. Asimismo, la razón principal que esgrimen para no separarlos es porque no utilizan medicamentos muy habitualmente.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros y las pilas y baterías los reciclan entre un 82% y un 96% de las personas consultadas en Galicia (cerca de las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 93% de los gallegos encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era también del 93%). Además, el 91% de los gallegos que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (por encima de la media nacional). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, más de tres de cada cinco entrevistados en Galicia considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (la proporción nacional es de tres de cada cuatro). Además, un 84% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (muy parecido a la media del estudio).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea para siete de cada diez encuestados en Galicia (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

Islas Baleares

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina y medicamentos: los residuos que menos separan en casa los baleares encuestados

El 81% de los baleares encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En Islas Baleares, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, más del 50% eran mujeres con una edad media de 47 años. El 94% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en Islas Baleares: casi dos de cada cinco reconoció no hacerlo. Aun así, esta proporción es superior a la media del estudio, un 35%. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan uno mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Algo parecido ocurre con las medicinas: más de uno de cada cuatro de los encuestados baleares confirmó que no las separa en su domicilio pese a que tirarlas a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorban cultivos o animales. En este caso, la proporción media del estudio es inferior, un 23%. Asimismo, las razones principales que esgrimen para no separarlos son la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos y el no generar suficientes.

El textil y el calzado tampoco lo separan más de uno de cada cinco entrevistados en Islas Baleares, una proporción que supera la media del estudio, de un 15%. El motivo principal que apuntan es, de nuevo, la falta de un servicio de recogida en su zona. En España, cada persona consume al año entre 7 y 10 kilos de ropa o de residuo textil, sin tener en cuenta la cantidad que genera la industria del textil. Una vez se desechan, los canales para dar salida a este tipo de productos son: tiendas y mercados de segunda mano, venta al por mayor, exportación a otros países o donaciones a través de servicios sociales, fundaciones, etc.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, y los envases ligeros los reciclan poco más de nueve de cada diez personas consultadas en Islas Baleares (cerca de las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 90% de los baleares encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era del 93%). Además, el 91% de los baleares que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (por encima de la media nacional, un 88%). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, un 73% de los entrevistados en Islas Baleares considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (similar a la proporción nacional). Además, un 81% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (algo inferior a la media del estudio, un 84%).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea el 56% de los encuestados en Islas Baleares (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

Madrid

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina: los residuos que menos separan en casa los encuestados madrileños

El 81% de los madrileños encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En la Comunidad de Madrid, se realizaron un total de 112 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, el 53% eran mujeres con una edad media de 48 años. Todos los entrevistados allí cuentan con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en la Comunidad de Madrid: más de uno de cada tres reconoció no hacerlo. Esta proporción es similar a la media del estudio, un 35%. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan dos mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos y el hecho de no generar suficiente residuo de este tipo. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Algo parecido ocurre con las medicinas y los aparatos eléctricos y electrónicos: en ambos casos, uno de cada seis de los encuestados madrileños confirmó que no separa este tipo de residuos en casa (una proporción inferior a la media nacional, un 23%). Indican que no lo hacen por dos motivos principales: no generan suficiente residuos de medicamentos y por la falta de un servicio de recogida de chatarra electrónica y eléctrica en la zona.

Sin embargo, es importante destacar que tirar los medicamentos a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorben cultivos o animales. Asimismo, cuando los aparatos eléctricos y electrónicos se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque contienen bromo, cadmio, fósforo o mercurio, muy dañinas para la salud y para el medio ambiente.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros, pilas y baterías, y textil y calzado los reciclan más de nueve de cada diez de las personas consultadas en la Comunidad de Madrid (proporciones superiores a las nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 97% de los madrileños encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era del 93%). Además, el 86% de los madrileños que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (cerca de la media nacional, un 88%). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, un 74% de los entrevistados en la Comunidad de Madrid considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (similar a la proporción nacional). Además, un 81% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (inferior a la media del estudio, un 84%).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea el 54% de los encuestados en la Comunidad de Madrid (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

Navarra

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina: los residuos que menos separan en casa los encuestados navarros

El 88% de los navarros encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En Navarra, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, más del 50% eran mujeres con una edad media de 50 años. El 97% de los entrevistados allí cuentan con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan en casa los entrevistados en Navarra: uno de cada cuatro reconoció no hacerlo. Aun así, esta proporción es inferior a la media del estudio, uno de cada tres. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan dos mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos y que no generan lo suficiente. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Además, un 17% de los encuestados navarros confirmó que no separa en su domicilio los medicamentos (en el resto del estudio la proporción era de un 23%) a pesar de que tirarlos a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y que sus principios activos los absorben cultivos o animales. El motivo principal que esgrimen para no hacerlo tiene que ver básicamente porque no generan suficientes residuos de este tipo.

Algo parecido ocurre con los aparatos eléctricos o electrónicos: un 14% de los encuestados navarros confirmó que no los separa en casa (en este caso, la proporción media del estudio es también superior, un 23%). Asimismo, la razón principal que esgrimen para no separarlos es porque no generan suficientes.

La chatarra electrónica es un problema cada día mayor. El volumen de este tipo de residuo crece entre un 16% y un 28% cada cinco años, el triple que la basura domiciliaria. Cuando este tipo de aparatos se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque contienen bromo, cadmio, fósforo o mercurio, muy dañinas para la salud y para el medio ambiente.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros, las pilas y baterías los reciclan más de nueve de cada diez de las personas consultadas en Navarra (mejor que las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 98% de los navarros encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era también del 93%). Además, el 91% de los navarros que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (superior a la media nacional, un 88%). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, cuatro de cada cinco entrevistados en Navarra considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (la proporción nacional es de tres de cada cuatro). Además, un 88% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (muy parecido a la media del estudio).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea para un 57% de los encuestados en Navarra (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

País Vasco

Reciclaje de residuos y conciencia ambiental: encuesta a 1.000 personas

Aceite de cocina: los residuos que menos separan en casa los encuestados vascos

El 81% de los vascos encuestados considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos

  En el País Vasco, se realizaron un total de 111 entrevistas telefónicas a personas mayores de 20 años. De ellas, el 52% eran mujeres con una edad media de 51 años. El 97% de los entrevistados allí cuenta con contenedores de superficie cerca de su domicilio, el sistema mayoritariamente implantado también en el resto de comunidades del estudio, a diferencia de los contenedores soterrados, el Puerta a Puerta o PaP y de la recogida neumática.

Durante la encuesta, pocos confesaron no separar habitualmente los residuos que generan en su domicilio. Por fracciones, los aceites de cocina son los que menos separan los entrevistados en el País Vasco: cerca de uno de cada cuatro reconoció no hacerlo. Aun así, esta proporción es menor que la media del estudio, uno de cada tres. ¿Y cuáles son los motivos por los cuales estas personas no lo separan? Mencionan uno mayoritariamente: la ausencia de un servicio de recogida de este tipo de residuos. En España, se calcula que cada consumidor genera al año unos cuatro litros de aceite doméstico usado y en total, se mueven 180 millones de litros de aceite vegetal usado anuales. Más de la mitad termina en las alcantarillas y contamina ríos y suelos.

Además, uno de cada siete vascos encuestados reconoce no separar en casa los aparatos eléctricos y electrónicos, las medicinas y el textil y el calzado, por debajo de la media nacional. En el primer caso, aseguran que no lo hacen porque no generan suficiente chatarra electrónica y eléctrica, mientras que en los dos últimos, argumentan que no hay en su zona un servicio de recogida.

Con todo, es importante saber que cada familia española consume 567 millones de kilos anuales de nuevos aparatos eléctricos y electrónicos de todo tipo. Cuando se desechan, se convierten en residuos muy contaminantes porque la mayoría contiene sustancias como el bromo, cadmio, fósforo o mercurio que son dañinos para la salud y para el medio ambiente. Asimismo, tirar los medicamentos a la basura o al desagüe genera contaminación de ríos y los cultivos y animales absorben sus principios. En cuanto al textil y el calzado, cada español consume al año entre 7 y 10 kilos de ropa o de residuo textil, sin tener en cuenta la cantidad que genera la industria del textil. Una vez se desechan, los canales para dar salida a este tipo de productos son: tiendas y mercados de segunda mano, venta al por mayor, exportación a otros países o donaciones a través de servicios sociales, fundaciones, etc.

¿Demasiado optimistas?

Por otro lado, según los resultados de la encuesta realizada por EROSKI CONSUMER, los residuos orgánicos biodegradables, el papel y cartón, el vidrio, los envases ligeros y las pilas y baterías se reciclan en más de nueve de cada diez casos consultados en el País Vasco (muy similar a las proporciones nacionales).

En este sentido, hay que destacar que si bien los hábitos de reciclaje en nuestro país han mejorado en los últimos años, también es cierto que a la vista de algunos resultados de nuestra encuesta, la percepción de los ciudadanos respecto a los residuos que separan en casa es más optimista que la que muestran los datos oficiales de reciclaje. Así, también en la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente 2008 elaborada por el INE, las proporciones son elevadas en algunos tipos de residuos: tres de cada cuatro hogares españoles aseguraron separar el papel, cartón y vidrio para llevarlo a un punto de recogida específico, siete de cada diez lo hacían con las pilas y baterías, envases de plástico, y medicamentos.

Crece la conciencia

Tanto los gestores de residuos como las ONG medioambientales consultados por la revista coinciden en que los ciudadanos son ahora más conscientes de que sus hábitos influyen en la conservación del entorno que les rodea. Pero también apuntan a que aún queda mucho por hacer. EROSKI CONSUMER realizó una serie de afirmaciones para conocer su grado de concienciación ambiental.

En este sentido, el 96% de los vascos encuestados está de acuerdo con que la eliminación ineficaz de los residuos contamina el medioambiente y también con que es un peligro para la salud pública (en la encuesta general esta proporción era del 93%). Además, el 86% de los vascos que contestaron a las preguntas piensa que se generarían menos residuos si no se derrochase tanto (similar a la media nacional, un 88%). Y es que todo aquello que se compra y se consume tiene una relación directa con lo que se tira a la basura. Para las ONG medioambientales consultados por EROSKI CONSUMER, la tendencia general es que a la hora de hacer la compra, por ejemplo, no nos planteamos el impacto de nuestro consumo sobre el planeta. Por eso, es fundamental consumir racionalmente y evitar el derroche.

Más campañas

En este sentido, los expertos consultados por EROSKI CONSUMER consideran que la labor de sensibilización y prevención continúa siendo fundamental para que cada día se recicle más y mejor. Aseguran que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del papel protagonista que juegan en la cadena de reciclado y hacen hincapié en la educación medioambiental de los más pequeños.

En este sentido, tres de cada cinco entrevistados en el País Vasco considera que son necesarias más campañas de información sobre los residuos urbanos y su gestión (la proporción nacional es de tres de cada cuatro). Además, un 81% considera que las instituciones son capaces de mejorar la gestión de los residuos urbanos (muy parecido a la media del estudio, un 84%).

Por último, sancionar a las personas que no separen de forma correcta sus residuos no es buena idea para más siete de cada diez encuestados en el País Vasco (en el estudio nacional, la proporción es de un 58%).

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