Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud > Prevención y hábitos de vida

^

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades: Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre se informa de su composición y de los posibles efectos adversos

Las ciudades, una a una

 

A Coruña

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 5 de A Coruña

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten sobre hábitos de consumo o antecedentes

  En A Coruña, se realizaron un total de cinco visitas a tres farmacias y dos parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. Pero, durante las visitas a los establecimientos coruñeses, en ninguno de los analizados preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico, aunque en dos farmacias se recomendó al supuesto cliente que debería acompañar el tratamiento con un dietista. Otro aspecto positivo fueron las pautas saludables que aconsejaron, en las cinco visitas recomendaron practicar ejercicio, además cuidar la alimentación.

Por otro lado, se comprobó la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. En ninguno de los establecimientos analizados en la ciudad gallega ni siquiera medían ni pesaban al supuesto cliente ni se interesaban por el Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad). Sin embargo, en una parafarmacia, el dependiente informó de que contaban con los servicios de una nutricionista que pasaba consulta una vez por semana, previo pago.
Sobre los hábitos dietéticos, apenas dos centros se interesaron por el número de comidas que hacía al día, así como el tipo de alimentos que ingería y su frecuencia. En la misma proporción preguntaron cuánto agua bebía cada día o si tomaba bebidas azucaradas. Por el contrario, si picaba entre horas era una pregunta común en los cinco establecimientos de la muestra.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En A Coruña, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En cuatro de los cinco establecimientos analizados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas (uno de ellos, lo complementaban con concentrado para beber). Por su parte, en el establecimiento restante solo ofrecieron un concentrado para beber.

Así, la información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En apenas uno de los cinco establecimientos se concretaron los efectos secundarios del producto (podía provocar gases, no tomar si se toma medicación o si se es estreñido); pero en el resto de casos (donde ofrecieron el concentrado para beber y cápsulas) no explicaron nada al respecto.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Solo en dos farmacias preguntaron si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo y solo en una de ellas aconsejaron ir al médico.

Antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. En este sentido, la información que recopilan del supuesto cliente es satisfactoria ya que únicamente en uno de los centros no se preguntó desde hacía cuánto tiempo notaba una mayor caída del pelo y en otro no se interesaron por la cantidad que se le había caído. Sin embargo, no era tan común (solo sucedió en una visita) el hecho de que preguntaran al supuesto cliente si tomaba medicación alguna o si contaba con antecedentes familiares de alopecia. Por último, solo en una visita se interesaron por si el supuesto paciente estaba atravesando una época de estrés o nerviosismo que pudiera afectarle a la caída del cabello.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en A Coruña, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de los cinco establecimientos analizados en la capital coruñesa recomendaron especialmente un tratamiento compuesto por ampollas (en tres casos), cápsulas y pastillas (en los otros dos).

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En los cinco establecimientos aseguraron que no tenían efectos secundarios, cuando el supuesto cliente se interesó por ellos.

Alicante

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 6 de Alicante

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten sobre síntomas, hábitos de consumo o antecedentes

  En Alicante, se realizaron un total de seis visitas a cuatro farmacias y dos parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. Pero, durante las visitas a los establecimientos alicantinos, solo en una parafarmacia preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir al establecimiento había visitado a un médico, aunque en otras dos visitas (a una farmacia y una parafarmacia) se recomendó al supuesto cliente que debería acompañar el tratamiento con un dietista. No obstante, entre las pautas saludables que aconsejaron, en dos farmacias recomendaron practicar ejercicio, mientras que en los seis establecimientos se sugería al supuesto cliente que cuidase su alimentación.

Por otro lado, se comprobó la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. En ninguna de las farmacias y parafarmacias visitadas ni pesaban ni medían al supuesto cliente y tampoco se interesaban por su Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad). También resulta negativo el hecho de que en ninguna de las visitas realizadas se preguntara al técnico de la revista si fumaba y apenas en una farmacia se interesaron por si practicaba ejercicio con regularidad.

Sobre los hábitos dietéticos, en ningún establecimiento se interesaron por el número de comidas que hacía al día y si picaba entre horas. Asimismo, solo en una farmacia preguntaron al supuesto cliente por el tipo de alimentos que ingería con regularidad, mientras que en dos establecimientos (ambos, farmacias) mostraron interés por la cantidad de agua que bebía al día.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Alicante, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En cinco de los seis establecimientos analizados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas, mientras que en el restante se ofreció un concentrado para beber.

Así, la información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En dos ocasiones no explicaron nada acerca de los efectos secundarios (en ambos casos eran cápsulas), uno más aseguró que podía provocar estreñimiento y en otros dos casos certificaron que no tenía contraindicaciones.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Sin embargo, en ninguna de las seis farmacias y parafarmacias analizadas en la capital alicantina se preguntó si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo y solo en una farmacia recomendaban hacerlo.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. En este sentido, la información que recopilan del supuesto cliente no es satisfactoria ya que apenas en ninguno de los seis establecimientos visitados se preguntó desde hace cuánto tiempo notaba una mayor caída del pelo o qué cantidad de pelo perdía. Resulta igual de negativo el hecho de que no se interesaran, en ninguna farmacia y parafarmacia, en si el supuesto cliente tomaba medicación alguna o si contaba con antecedentes familiares de alopecia. Por último, apenas en un caso se preguntó al técnico de la revista si estaba atravesando una época de estrés o nerviosismo que pudiera afectarle a la caída del cabello.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Alicante, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de los establecimientos analizados en la capital alicantina recomendaron en cuatro casos un tratamiento compuesto por champús (en la mitad de los casos) complementado con cápsulas y ampollas;  mientras que en los otros dos se ofrecieron únicamente ampollas y cápsulas, respectivamente.

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En cuatro establecimientos aseguraron que no tenían efectos secundarios, cuando el supuesto cliente se interesó por ellos; mientras que en los otros dos establecimientos instaron a no tomarlo si la persona era alérgica a los componentes de los productos ofrecidos (en este caso, eran champús complementados con ampollas o pastillas).

Barcelona

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 12 en Barcelona

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten sobre hábitos de consumo o antecedentes

  En Barcelona, se realizaron un total de doce visitas a seis farmacias y otras seis parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. Pero, durante las visitas a los establecimientos barceloneses, en ninguno de los analizados preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico, aunque en seis ocasiones recomendaron acudir a la consulta de un médico o dietista. Entre las pautas saludables que aconsejaron, en nueve de las visitas recomendaron practicar ejercicio y en once además cuidar la alimentación.

Por otro lado, se comprobó la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. Solo en una de las visitas realizadas se interesaban por el Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad) y en ninguna medían o pesaban a la persona en cuestión. Sobre los hábitos dietéticos, en ningún centro analizado preguntaron por el tipo de alimentos que comía el supuesto cliente, ni por la frecuencia con la que comía los diferentes grupos de alimentos. Tampoco le preguntaron cuántas comidas hacía al día ni si ingería agua o bebidas azucaradas.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Barcelona, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En ocho establecimientos de los doce visitados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas (uno de ellos, lo complementaban con barritas adelgazantes y preparados para comer). Por otro lado, otros dos tratamientos se fundamentaban en una combinación de barritas y preparados para comer. Por último, en dos ocasiones ofrecieron solo concentrados para beber.

Así, la información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En la mitad de las visitas realizadas, aseguraban que los productos ofertados no tenían ninguno (dos parafarmacias y una farmacia). Es más, en tres no explicaron nada. Sin embargo, en otras tres ocasiones aseguraron que eran tratamientos que producían descomposición y que podían afectar al hígado (se trataba de dos tratamientos a base de cápsulas o pastillas y en el segundo caso, eran cápsulas, barritas y preparados para comer).

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Solo en uno de los establecimientos analizados (una parafarmacia) preguntaron si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo, y también fue en ese local donde aconsejaron ir al médico.

Antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. Sin embargo, en general, es poca la información que recopilan del supuesto cliente. Solo en dos establecimientos se preguntó al supuesto cliente desde hacía cuanto notaba una mayor pérdida de cabello antes de recomendarle ningún tratamiento, así como si tomaba alguna medicación. Sin embargo, en ninguna se interesaban por antecedentes familiares de alopecia; y únicamente en tres ocasiones, el dependiente preguntaba por si sufría alguna situación de tensión o nerviosismo.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Barcelona, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de los 12 establecimientos analizados en la capital catalana recomendaron especialmente un tratamiento compuesto por champús o lociones (en diez casos). Además, los complementaban con pastillas (cinco de ellos) o ampollas (en tres).

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En diez de los doce establecimientos visitados no explicaron nada sobre ellos y en los dos únicos que dijeron algo, el dependiente aseguró que no tenía efectos secundarios (eran tratamientos basados en champús y pastillas o cápsulas).

Bilbao

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 8 de Bilbao

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar al especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten por hábitos de vida y consumo o antecedentes familiares

  En Bilbao, se realizaron un total de ocho visitas a cuatro farmacias y otras cuatro parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. Pero, durante las visitas a los establecimientos bilbaínos, en ninguno preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico, aunque en dos de las ocho ocasiones en las que se visitaron estos centros, se recomendó al supuesto cliente que debería acompañar el tratamiento con un visita al médico. Aun así, entre las pautas saludables que aconsejaron, en dos farmacias recomendaron practicar ejercicio, mientras que en los ocho establecimientos se sugirió al supuesto cliente que cuidase su alimentación.

Por otro lado, se comprobó la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida antes de ofrecer un producto. Salvo en una farmacia (la única del estudio), en el resto de los establecimientos no pesaban o medían al supuesto cliente ni tampoco se interesaban por el Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad).

Sobre los hábitos dietéticos, en ningún centro se interesaron por el número de comidas que hacía al día y solo en una farmacia preguntaron por el tipo de alimentos que ingería habitualmente. Tampoco preguntaron en ningún caso cuánta agua bebía el supuesto cliente cada día, si tomaba bebidas azucaradas, o si picaba entre horas.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Bilbao, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En cinco de los ocho establecimientos analizados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas, y en otro, en un concentrado para beber. En el resto, se trataba de combinaciones de barritas, infusiones, concentrados para beber y preparados para comer.

La información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. Solo en uno de los ocho establecimientos se concretaron los efectos secundarios del producto (podía provocar descomposición); pero en el resto de casos aseguraron que no tenía contraindicaciones.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Sin embargo, en ninguna de las ocho farmacias y parafarmacias analizadas en la capital vizcaína se preguntó si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo, aunque en una farmacia sí recomendaban que lo hiciera.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. En este sentido, la información que recopilan del supuesto cliente no siempre es suficiente. Aunque, en siete de los ocho centros se preguntó desde hace cuánto tiempo notaba una mayor caída del pelo y se interesaron por la cantidad de cabello que se le había caído, no era tan común (no sucedió en ninguna visita) indagar si el supuesto cliente tomaba medicación alguna o si contaba con antecedentes familiares de alopecia (este último caso solo en un establecimiento). Por último, únicamente en una visita se interesaron por si el supuesto paciente estaba atravesando una época de estrés o nerviosismo que pudiera afectarle a la caída del cabello.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Bilbao, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de los establecimientos analizados en la capital vizcaína recomendaron especialmente un tratamiento compuesto por cápsulas o pastillas (en la mitad de los casos), ampollas y champús (en dos casos, respectivamente).

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En los ocho establecimientos aseguraron que no tenían efectos secundarios, cuando el supuesto cliente se interesó por ellos.

Córdoba

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 6 en Córdoba

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

Sin embargo, la capital cordobesa es la ciudad donde más se interesan por algunos hábitos dietéticos y de vida

  En Córdoba, se realizaron un total de seis visitas a tres farmacias y otras tres parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. De hecho, durante las visitas a los establecimientos cordobeses, en todos los analizados preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico y en cinco ocasiones recomendaron acudir a la consulta de un médico o dietista. También, entre las pautas saludables que aconsejaron, en tres de las visitas recomendaron practicar ejercicio y en todas, además, cuidar la alimentación.

Por otro lado, antes de ofrecer un producto, las farmacias y parafarmacias deben recopilar más información del supuesto cliente. Se comprobó que solo en una de las visitas realizadas se interesaban por el Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad) y en ninguna medían o pesaban a la persona en cuestión. Sin embargo, en Córdoba, sí se interesaban más sobre los hábitos dietéticos. En cinco centros analizados, preguntaron por el tipo de alimentos que comía el supuesto cliente y en cuatro, por la frecuencia con la que comía los diferentes grupos de alimentos. Pero solo en uno preguntaron cuántas comidas hacía al día y si ingería bebidas azucaradas.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Córdoba, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En tres establecimientos de los seis visitados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas. En otros dos, ofrecían concentrados para beber y solo en uno, infusiones o tisanas.

Así, la información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En cinco de las visitas realizadas, aseguraban que los productos ofertados no tenían ninguno. Solo en una ocasión aseguraron que eran tratamientos que podían afectar al hígado (se trataba de un concentrado para beber).

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Solo en uno de los establecimientos analizados (una parafarmacia) preguntaron si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo, y en cuatro aconsejaron, además, ir al médico.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. Sin embargo, en general, es poca la información que recopilan del supuesto cliente. Aunque en todos los establecimientos cordobeses se preguntó desde hacía cuanto notaba una mayor pérdida de cabello antes de recomendar ningún tratamiento, solo en uno se interesaron por si tomaba alguna medicación. Además, solo la mitad de las veces el dependiente preguntaba si sufría alguna situación de tensión o nerviosismo y en dos, sobre los antecedentes familiares de alopecia.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Córdoba, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de 5 de los 6 establecimientos analizados en la capital cordobesa recomendaron especialmente un tratamiento compuesto por champús o lociones. Solo en un caso, ofrecieron ampollas.  

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En todos los establecimientos visitados el dependiente aseguró que no tenían efectos secundarios.

Granada/ladillo>

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 5 de Granada

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten sobre síntomas, hábitos de consumo o antecedentes

  En Granada, se realizaron un total de cinco visitas a tres farmacias y dos parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. Pero, durante las visitas a los establecimientos granadinos, en ninguno preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia habían visitado a un médico, aunque en dos recomendaron acudir al especialista. Aun así, entre las pautas saludables que aconsejaron, en las tres farmacias recomendaron practicar ejercicio y cuidar la alimentación, al contrario que en las dos parafarmacias que no ofrecieron estos consejos.

Por otro lado, se demostró la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. En ninguna de las farmacias y parafarmacias visitadas pesaban ni medían al supuesto cliente y tampoco se interesaban por su Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad). Sin embargo, en una parafarmacia, el dependiente informó de que contaban con los servicios de una nutricionista que pasaba consulta una vez por semana, previo pago, y que se encargaría de tomar estas medidas. Sobre los hábitos dietéticos, en ningún establecimiento se interesaron por el tipo de alimentos que comía y su frecuencia, por si consumía alimentos ricos en grasas o si tenía el hábito de picar entre horas. Asimismo, tampoco se interesaron por la cantidad de agua que bebía al día o si tomaba bebidas azucaradas.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Granada, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En dos de los cinco establecimientos analizados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas, mientras que en los otros tres se ofrecieron barritas, infusiones o un  concentrado para beber (complementado con preparados alimenticios), respectivamente.

Así, la información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En todos los casos aseguraron que ninguno de productos ofrecidos tenía contraindicaciones.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Sin embargo, en ninguna de las cinco farmacias y parafarmacias analizadas en la capital granadina se preguntó si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo ni tampoco se aconsejó hacerlo.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. En este sentido, la información que recopilan del supuesto cliente no es satisfactoria, ya que apenas en ninguno de los cinco establecimientos visitados se preguntó desde hace cuánto tiempo notaba una mayor caída del pelo o qué cantidad de pelo perdía. Resulta igual de negativo el hecho de que no se interesaran, en ninguna farmacia y parafarmacia, en si el supuesto cliente tomaba alguna medicación, si contaba con antecedentes familiares de alopecia o si estaba atravesando una época de estrés o nerviosismo que explicara esa caída del cabello.  

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Granada, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de tres de los cinco establecimientos analizados en la capital granadina recomendaron champús (complementados con ampollas, pastillas y/o loción para el cabello), mientras que en los otros dos casos ofrecieron solo pastillas y ampollas, respectivamente.

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En cuatro establecimientos aseguraron que no tenían efectos secundarios, cuando el supuesto cliente se interesó por ellos; mientras que en el otro establecimiento (donde se ofrecieron un producto a base de pastillas) no explicaron nada acerca de posibles contraindicaciones.

Logroño

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 5 en Logroño

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten sobre hábitos dietéticos o antecedentes

  En Logroño, se realizaron un total de cinco visitas a tres farmacias y dos parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. De hecho, durante las visitas a los establecimientos logroñeses, solo en uno preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico, aunque en una ocasión recomendaron acudir a la consulta de un médico o dietista (ofrecía sus servicios en el propio establecimiento). También, entre las pautas saludables que aconsejaron, en cuatro de las visitas recomendaron practicar ejercicio y cuidar la alimentación.

Por otro lado, se demostró la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. Así, se comprobó que en ninguna de las visitas realizadas en Logroño se interesaban por el Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad) y tampoco medían o pesaban a la persona en cuestión. Sin embargo, en una de ellas contaban con los servicios de una nutricionista que pasaba consulta una vez por semana, previo pago, y se encargaba de tomar medidas. Sobre los hábitos dietéticos, solo en un centro analizado preguntaron por el tipo de alimentos que comía el supuesto cliente, aunque en ninguno se interesaron por la frecuencia con la que comía los diferentes grupos de alimentos. Tampoco le preguntaron cuántas comidas hacía al día, pero en tres sí se interesaron por la cantidad de agua o bebidas azucaradas que tomaba.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Logroño, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En tres establecimientos de los cinco visitados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en concentrados para beber. En otros dos, ofrecían cápsulas o pastillas.

La información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En cuatro de las visitas realizadas, no explicaban nada al respecto. Solo en una ocasión (era un tratamiento a base de pastillas o cápsulas) aseguraron que podía afectar al sueño.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Solo en uno de los establecimientos analizados (una farmacia) preguntaron si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo, pero en ninguno aconsejaron ir al médico.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. En general, en la capital logroñesa recopilan información del supuesto cliente, aunque no la suficiente. En tres establecimientos logroñeses, se preguntó desde hacía cuanto notaba una mayor pérdida de cabello antes de recomendar ningún tratamiento, y en dos se interesaron por si tomaba alguna medicación. Sin embargo, solo en una visita el dependiente preguntó por los antecedentes familiares de alopecia, aunque en cuatro se interesaban por si sufría alguna situación de tensión o nerviosismo.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Logroño, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de tres de los cinco establecimientos analizados en la capital logroñesa recomendaron un tratamiento basado en cápsulas o pastillas. En los otros dos casos, ofrecieron combinar champús y pastillas o cápsulas.  

Una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En dos de los establecimientos visitados aseguraban que no había ninguno (eran tratamientos basados en pastillas o cápsulas y otro que combinaba champús con pastillas). En otros dos ni siquiera explica nada al respecto y en un último caso (el tratamiento era pastillas o cápsulas), el dependiente dice que no se conocen efectos secundarios.

Madrid

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 12 de Madrid

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten sobre síntomas, hábitos dietéticos o antecedentes

  En Madrid, se realizaron un total de 12 visitas a siete farmacias y cinco parafarmacias. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto y determine una solución. Pero, durante las visitas a los establecimientos madrileños, en ninguno de los analizados preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico, aunque en cuatro recomendaron acudir al especialista. Aun así, entre las pautas saludables que aconsejaron, en dos establecimientos recomendaron la práctica de ejercicio físico y en todos, además, cuidar la alimentación.

Por otro lado, se demostró la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. En ningún establecimiento visitado pesaban y medían al supuesto cliente y tampoco se interesaban por su Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad).

Sobre los hábitos dietéticos, apenas en tres de los establecimientos analizados se interesaron por si ingería alimentos ricos en grasas y en cuatro preguntaron al supuesto cliente cuántas comidas hacía al día. Asimismo, en cinco sí se interesaban por el tipo de alimentos que comía, pero solo en dos ocasiones consultaban la cantidad de agua que bebía al día o si tomaba bebidas azucaradas (en uno).

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Madrid, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En 11 de los 12 establecimientos analizados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas (en dos ocasiones combinadas con infusiones o concentrados para beber), mientras que en el restante se ofreció un concentrado para beber.

Así, la información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En todos los casos salvo en cuatro aseguraron que ninguno de productos ofrecidos tenía contraindicaciones. En esos cuatro, donde recomendaron un producto a base de pastillas, no explicaron nada sobre efectos secundarios.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. Sin embargo, apenas en dos de los establecimientos analizados en la capital madrileña (una farmacia y otra parafarmacia) se preguntó si antes de acudir al local se había visitado a un dermatólogo. Además, en ninguna le aconseja acudir al especialista, aunque en una ocasión el dependiente recomienda hacerse un microinjerto.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. En este sentido, la información que recopilan del supuesto cliente no es satisfactoria, ya que apenas en uno de los establecimientos visitados se preguntó desde hace cuánto tiempo notaba una mayor caída del pelo, mientras que en ninguno se interesaban por la cantidad de pelo que se había perdido. Resulta igual de negativo el hecho de que solo se preguntara en un centro si el supuesto cliente tomaba alguna medicación o estaba atravesando una época de estrés o nerviosismo y en tres se interesaron por si contaba con antecedentes familiares de alopecia.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Madrid, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En cinco de los doce establecimientos analizados ofrecían champús o lociones (combinados con ampollas y/o cápsulas). En cuatro, el tratamiento se basaba en ampollas (tres de ellos mezclados con cápsulas); y el resto se basaba en cápsulas o ?sprays?.

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En 11 de los 12 establecimientos aseguraron que no tenían efectos secundarios, cuando el supuesto cliente se interesó por ellos; mientras que en el otro (donde se ofrecieron un producto a base de pastillas) no explicaron nada acerca de posibles contraindicaciones.

Málaga

Adelgazar y evitar la caída del cabello: visitadas un total de 125 farmacias y parafarmacias de 18 ciudades, 8 en Málaga

Poca información en la venta de productos para adelgazar y evitar la caída del cabello

No siempre recomiendan visitar a un especialista, ni tampoco es frecuente que pregunten por los hábitos dietéticos

  En Málaga, se realizaron un total de ocho visitas a siete farmacias y una parafarmacia. En cada establecimiento, se hicieron dos pruebas: por un lado, una mujer pedía un tratamiento para bajar unos kilos con rapidez y por otro, un hombre hacía lo propio para frenar la caída del cabello que notaba desde hacía meses. Y es que las preocupaciones por el peso tienen nombre de mujer: según los expertos, el 85% de las personas que se ponen en manos de un nutricionista para adelgazar son mujeres. Sin embargo, son más los hombres a quienes les afecta la caída del cabello: cerca de la mitad de la población masculina padece calvicie.

Bajar unos kilitos

Cuando se quiere adelgazar, lo más acertado es acudir a un médico especialista para que realice un diagnóstico exacto del caso y determine una solución. De hecho, durante las visitas a los establecimientos malagueños, solo en uno preguntaron a la mujer que quería bajar unos kilos de forma rápida si antes de acudir a la farmacia o parafarmacia había visitado a un médico, y en otra recomendaron acudir a la consulta de un dietista. También, entre las pautas saludables que aconsejaron, en una de las visitas recomendaron practicar ejercicio y en todas, cuidar la alimentación.

Por otro lado, se demostró la escasa información que las farmacias y parafarmacias recopilan del usuario sobre sus hábitos dietéticos y de vida, antes de ofrecer un producto. Así, se comprobó que en ninguna de las visitas realizadas en Málaga se interesaban por el Índice de Masa Corporal (como referencia objetiva más utilizada para determinar dónde se sitúa el umbral del sobrepeso y la obesidad) y tampoco medían o pesaban a la persona en cuestión. Sobre los hábitos dietéticos, solo en un centro analizado preguntaron por el tipo de alimentos que comía el supuesto cliente, aunque en ninguno se interesaron por la frecuencia con la que comía los diferentes grupos de alimentos. Tampoco en ninguna le preguntaron cuántas comidas hacía al día o cuánta agua ingería.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? En Málaga, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. En cinco establecimientos de los ocho visitados, el tratamiento que recomendaron consistía básicamente en cápsulas o pastillas. En otros dos, ofrecían concentrados para beber y en otro, ampollas.

La información más importante que deben proporcionar los dependientes de las farmacias y parafarmacias a los clientes sobre los tratamientos que les venden tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En cinco de las visitas realizadas, no explicaban nada al respecto. Solo en dos ocasiones informaban que no se podía tomar el tratamiento si la persona tenía algún tipo de patología (era un tratamiento a base de pastillas o cápsulas y otro se basaba en un concentrado para beber). Y, por último, en un caso (un concentrado para beber) avisaban de que no se podía tomar si la persona era estreñida.

Evitar la caída del cabello

Cuando se percibe la caída del cabello, la Academia Española de Dermatología insiste en que los profesionales adecuados para el diagnóstico y tratamiento de esta situación son los dermatólogos. En ninguno de los establecimientos analizados preguntaron si antes de acudir al establecimiento se había visitado a un dermatólogo, aunque en uno le aconsejaron ir al médico y en otro, hacerse un estudio del pelo.

Además, antes de ofrecer un tratamiento, es fundamental tratar de determinar al menos la causa que produce la caída del cabello. Sin embargo, en general, la información que recopilan del supuesto cliente es escasa. Solo en la mitad de los establecimientos malagueños se preguntó desde hacía cuánto tiempo notaba una mayor pérdida de cabello antes de recomendar ningún tratamiento, y en ninguno se interesaron por si tomaba alguna medicación. Sin embargo, en seis visitas el dependiente preguntó por los antecedentes familiares de alopecia y en cinco se interesaba por si sufría alguna situación de tensión o nerviosismo.

Y ¿qué tipo de productos se ofrecieron? Distinto problema pero modus operandi similar: en Málaga, ninguna farmacia o parafarmacia se negó a procurar alguno. Los dependientes de cuatro de los ocho establecimientos analizados en la capital malagueña recomendaron un tratamiento basado en champús o lociones (uno de ellos complementado con ampollas y pastillas). En otros dos casos, ofrecieron ampollas, en uno más un ?spray? y en otro, pastillas o cápsulas.

Así, una información pertinente sobre estos productos tiene que ver con las contraindicaciones o posibles efectos secundarios. En cinco de los establecimientos visitados aseguraban que no había ninguno (eran tratamientos basados en champús o ampollas). En otros dos ni siquiera explica nada al respecto y en un último caso (el tratamiento era un ?spray?), el dependiente se limitó a leer el prospecto que decía: ?posible alteración nerviosa, alergia cutánea y de ojos?.

Paginación


Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto