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Dar salida económica a ciertos objetos usados puede ser de gran ayuda para llegar a fin de mes
Esta crisis económica sin precedentes en los últimos setenta años ha operado profundos cambios en nuestros hábitos de consumo y en el modo en que enfocamos la economía doméstica. Hemos pasado de la compra sin control de objetos prescindibles a un racionamiento más controlado sin pensar que puede haber soluciones centenarias que, a la vez que oxigenan nuestra economía, nos permiten mantener un nivel de consumo razonable. La venta de objetos usados que ya no necesitamos es una de ellas y, más allá de los tiempos que corren, en algunos países, sobre todo los anglosajones, constituye un evento social de profundas raíces. Ahora Internet brinda la oportunidad de apuntarnos al carro de la segunda mano de un modo fácil y óptimo pero, ¿cómo tenemos que hacerlo para evitar disgustos?
Hay muchos servicios de venta de segunda mano en la Red. Los más conocidos son eBay y, en España, Segunda Mano, pero no son los únicos y, en ocasiones, hay algunos más específicos que pueden ser más eficaces para vender determinados objetos. Diversas plataformas están especializadas en vender ropa y objetos de bebé usados. También las hay sobre coches y motocicletas, ordenadores, teléfonos móviles y otros productos informáticos que cuentan con plataformas específicas donde es fácil que nuestro producto encuentre demanda. No obstante, esto no quiere decir que las grandes plataformas sean ineficientes o no sean recomendables, ya que disponen de otro tipo de garantías que no siempre pueden ofrecer los sitios pequeños. Cuentan también con todo tipo de público, con lo que la demanda de nuestro producto no tiene por qué resentirse.
Además de asegurar la demanda, hay que procurar evitar los sustos postventa o la frustración ante las quejas no atendidas. El sitio que elijamos para vender nuestro producto debe reunir una serie de características que garanticen una venta seria:
Un registro de usuario formal. Para darnos de alta en el servicio y comenzar a vender nos deben pedir algunos datos básicos, como una dirección de correo electrónico válida, alguna contraseña y datos que nos identifiquen, además de un domicilio. Debemos pensar que lo mismo que se nos exige a nosotros se pedirá a quienes nos compran. La seguridad para todos es la mejor garantía de realizar una venta sin problemas. En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI