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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Menús escolares: analizados, durante dos semanas completas, el menú diario de 209 colegios de 19 provincias españolas: Empeora la calidad de los menús y uno de cada tres presenta carencias dietéticas

Cerca del 30% de los centros visitados no incluye verduras, como mínimo, un día a la semana y se abusa de los precocinados en dos de cada diez

Verduras y hortalizas, al "escondite"

  Debido a su gran valor nutricional, se recomienda consumir a lo largo del día dos o tres raciones de verduras y hortalizas: una de ellas cruda, por ejemplo, en ensalada. Sin embargo, el 27% de los colegios que participan en el estudio ni siquiera se ajustan al criterio básico de incluir verdura como mínimo un día a la semana. Por provincias, la peor valoración en este apartado se la llevan dos de cada tres de Valencia, tres de cada cinco de Cantabria y Alicante, y la mitad de los centros de Asturias. En concreto, destacan de forma negativa los sevillanos porque nunca sirven verdura como primer plato en cuatro de cada diez colegios. Por el contrario, todos los de Álava, Bizkaia, Madrid y Navarra incluyen frutas y hortalizas en las dos semanas de menús evaluadas.

Como aspectos positivos, destacan la mayoría de colegios de Valladolid, Valencia, Sevilla, Alicante y Almería porque sirven la ensalada casi a diario, bien como entrante o como acompañamiento del segundo plato. Además, los menús de Barcelona sobresalen por la variedad y vistosidad de sus guarniciones vegetales: lechuga, soja y zanahoria; calabacín; salsa de naranja; de avellanas; maíz, remolacha...

Legumbres: siguen en el olvido

Los nutricionistas recomiendan consumir, como mínimo, dos raciones de legumbres a la semana. Aportan hidratos de carbono, proteínas, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. Pero todavía quedan menús escolares, uno de cada diez, que prescinden de las legumbres al menos una vez por semana. Respecto al anterior estudio realizado hace tres años, los colegios españoles han evolucionado de forma negativa: en 2008 el 6% de centros no incluía legumbres en los menús escolares al menos una vez por semana y en la actualidad el porcentaje es del 9%.

Destacan positivamente en este sentido los menús de Álava, Asturias, Cantabria, Córdoba, Gipuzkoa, Navarra, Sevilla y Zaragoza. Por el contrario, suspenden en este punto casi la mitad de los centros escolares de A Coruña, dos de cada diez de Almería y Murcia, y dos de Barcelona y Valencia, respectivamente. Aun así, solo un centro coruñés prescinde de las legumbres en las dos semanas de menús evaluadas.

¿Y si el niño es alérgico o no tolera algunos alimentos?

Cuando las instalaciones lo permitan, los centros escolares con alumnos que padezcan alergias o intolerancias alimentarias elaborarán menús especiales y adaptados. Así lo establece la recién aprobada Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición. Entre los menús recibidos por EROSKI CONSUMER, solo el 2% incluía información sobre si disponían menús adecuados en caso de alergias o intolerancias alimentarias. Sin embargo, nueve de cada diez aseguró por teléfono que los ofrecían para celiacos, diabéticos, alérgicos, etc.

La familia del alumno afectado debe saber que el comedor escolar está obligado a tomar una serie de medidas:

  • Exigir el certificado médico para evitar confusiones.
  • Mantener informados a los padres del menú que va a consumir su hijo.
  • Leer siempre los ingredientes de los alimentos que se vayan a utilizar en la preparación del menú.
  • Tener a la vista el listado de información de alérgenos (en cocina) por si es preciso hacer una consulta rápida.
  • No utilizar guantes de látex.
  • Cocinar primero la comida del alérgico para evitar contaminaciones, retirarla y mantenerla aislada hasta servirla.
  • Manipular cuidadosamente los utensilios, lo ideal el uso exclusivo de utensilios para el alérgico.
  • Higienizar todas las superficies de trabajo para evitar contaminaciones.
  • Intentar que la comida del alérgico sea lo más parecida posible a la de sus compañeros.
  • Eliminar totalmente el alérgeno del menú, tanto el alimento en sí como los distintos productos que lo puedan llevar como aditivo o ingrediente.
  • Cocinar siempre en aceite y menaje limpios para evitar contaminaciones cruzadas. No sirve filtrar el aceite, ya que no se elimina el componente.
  • Tener siempre la medicación oportuna en el centro.
  • Ante la duda de la presencia de un alérgeno en el alimento, no dárselo al niño.
  • No obstante, si el centro escolar no puede ofrecer menús especiales, debe facilitar al alumnado los medios de refrigeración y calentamiento adecuados, de uso exclusivo para estas comidas, para que pueda consumir su propia comida.

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