Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud > Problemas de salud

^

Incontinencia urinaria femenina: Más que una pérdida de orina

Las pérdidas involuntarias de orina, por pequeñas que sean, generan un problema social e higiénico para la mujer y repercuten de forma importante en su calidad de vida

Diagnóstico, del tabú al estudio urodinámico

  Llegar hasta el diagnóstico de esta afección es un proceso, en ocasiones, largo. El 50% de la población sabe que sufre incontinencia pero no llega a consultárselo al médico, bien porque cree que es un mal inevitable de la edad o bien porque tiene mala prensa, ya que se tiende a pensar que la cirugía para este problema tiene resultados pobres (lo que sucedía antaño). Una vez en la consulta, el médico o ginecólogo realiza una exploración física a la mujer, con la que obtiene una orientación de si es un trastorno de esfuerzo o de urgencia.

En ocasiones los síntomas pueden ser confusos, por lo que se realizará un estudio más completo. Para ello se debe acudir a una unidad especializada o Unidad del Suelo Pélvico, donde se efectúa un estudio urodinámico para evaluar la función de la vejiga. Este se basa en registrar las presiones de la vejiga para medir los escapes de orina cuando hay una urgencia y la vejiga realiza una contracción o espasmo. Este estudio dura una hora. El paciente debe acudir en ayunas, se introduce una sonda por el conducto de la orina (uretra), a través de la cual se le llena la vejiga de suero y, mientras, se registran las presiones de la vejiga que ayudaran a discernir el diagnóstico.

Un tratamiento para cada tipo

De esfuerzo: nunca con pastillas

  •   Ejercicios de Kegel. En casos de incontinencia leve o moderada, cuando la musculatura del suelo pélvico está débil, se aplica un tratamiento conservador de fisioterapia. Son los ejercicios de Kegel, ideados en los años 50, y que consisten en que la mujer realice contracciones de los músculos del suelo pélvico, basados en contraer la vagina hacia dentro entre cinco y seis segundos y relajarla después. Estas contracciones deben repetirse entre ocho y doce veces y realizarse en bloques, al menos tres veces, repartidos durante el día. Este tratamiento es más eficaz cuando un especialista palpa la vagina de la paciente y la instruye.
  • Cirugía. Cuando el tratamiento anterior fracasa y la musculatura del suelo pélvico no aguanta, se debe aplicar un refuerzo por debajo de la uretra para que, ante los esfuerzos que provocan los escapes involuntarios, se mantenga cerrado. Ahora, esta cirugía que se denomina "banda libre de tensión", de la que existen distintas variantes y que es muy poco invasiva, se puede practicar de forma ambulatoria, aunque las pacientes también pueden permanecer ingresadas un día.
  • Tratamiento en investigación. En estos momentos se investiga cómo regenerar el sistema que cierra el conducto de la orina mediante células madre.

Los ejercicios de Kegel, basados en contraer y relajar la vagina, son útiles para la incontinencia leve

De urgencia: nunca con cirugía

  • Fármacos anticolinérgicos. Frenan las contracciones.
  • Reeducación vesical. Se enseña a las pacientes a cambiar de hábitos para controlar la micción y a realizar los ejercicios de Kegel.
  • Inyecciones de bótox. Es el tratamiento más novedoso que se ha introducido para la incontinencia. Actualmente, la Seguridad Social solo lo financia en situaciones muy concretas. De hecho, está indicado en casos muy estudiados, en los que no se ha obtenido ninguna respuesta con las pastillas y los tratamientos anteriores. El bótox o toxina botulínica se aplica cada seis meses o una vez al año y no tiene muchas contraindicaciones, salvo en el caso de enfermedades neuromusculares como la miastenia gravis y cuando hay riesgo de retención excesiva de la orina.

Consejos para combatir la incontinencia urinaria:

  1. No beber más de 1,5 litros de agua al día.
  2. No tomar café, refrescos de cola u otras sustancias que lleven cafeína o té por su acción diurética.
  3. Evitar los edulcorantes artificiales, ya que provocan más incontinencia.
  4. Controlar el peso tanto para prevenir la incontinecia como para su tratamiento.
  5. Practicar ejercicios de contracción del suelo pélvico con fines preventivos como terapéuticos.

Fuente: Montse Espuña, consultor senior de Ginecología y responsable de la Unidad del Suelo Pélvico del Hospital Clínico, de Barcelona, y presidenta de la sección de Suelo Pélvico de la SEGO

Paginación


Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto