Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Alimentación

Λ

Frutas, verduras y pescado también son cosa de niños

Padres y madres en casa, y educadores y profesionales de restauración colectiva en el comedor escolar deben asumir la responsabilidad de que los niños adquieran hábitos alimentarios saludables

"Siempre he agradecido a mi madre que me enseñara a comer de todo y me insistiera en la importancia que tiene una buena alimentación". Esta declaración de hijo orgulloso que escuchamos de vez en cuando representa una cara de la moneda, la positiva. La otra la tenemos en una escena muy común que se produce cada día en el comedor de empresa o en la cena con amigos: alguien deja distraídamente en el plato la mitad de la comida, y explica -lacónicamente y sólo si le preguntan- "nunca me gustaron las verduras", o "yo, es que soy más de carne: el pescado ni fu ni fa". Son las dos caras de la moneda de una realidad, los hábitos alimentarios, que los especialistas relacionan cada vez más con la salud, en particular con la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Y, también, de un estado de la situación cuyo origen hay que buscar en lo que se aprende desde la infancia.

En la mesa familiar, si ponemos el foco en los niños y en su comportamiento ante la comida que se les sirve, vemos que la carne y las patatas fritas se volatillizan, pero dejan casi toda la verdura; que se relamen de gusto con la pasta con tomate y queso pero miran de reojo las lentejas y jamás terminan el pescado si no carece de espinas y no sabe muy fuerte; adoran los fritos, los dulces, los lácteos y la bollería, pero no hay quien les haga comer a menudo ensaladas o fruta. Podría decirse que esto no son más que topicazos, y que cada niño es un mundo, y sería cierto, pero tanto nutricionistas como educadores, profesionales del sector de la restauración colectiva y padres saben que esta situación se repite cada día en muchas familias y comedores escolares: los niños comen mal, y seguro que hay disculpas y razones que lo explican, pero el hecho tiene unas repercusiones muy perjudiciales en su salud. Casi uno de cada seis menores españoles de entre 6 y 12 años padece obesidad, y a una cuarta parte de quienes no han cumplido 24 años la báscula les advierte de que pesan más de lo adecuado. España es uno de los países europeos con mayores tasas de obesidad infantil. ¿La razón? El excesivo consumo de alimentos ricos en grasas y de productos dulces, y la tradicional reticencia de los niños a ingerir fruta, pescado y hortalizas. Las nuevas costumbres de niños y jóvenes, más sedentarias que las de generaciones anteriores (el uso intensivo de Internet, con sus absorbentes redes sociales, y la adicción a los videojuegos no son ajenos a ellas) y la escasa actividad física componen el resto de este explosivo cóctel que hipoteca la salud de muchos niños y jóvenes.

La solución

Para los niños el día tiene pocos momentos gratificantes (hay que levantarse temprano, asearse, estudiar y atender en clase, moverse de aquí para allá...) y el de la comida es uno de ellos. Al igual que ocurre con los adultos, les gusta disfrutar cuando se alimentan. De hecho, no piensan en nutrirse sino en comer lo que más les gusta. ¿Qué se puede hacer para que aprendan a comer bien, y para que disfruten comiendo lo que, de entrada, no les gusta o incluso detestan? La recompensa es un método poco aconsejable. Ofrecerles como premio algo que les atrae mucho, como el postre o las "chuches", si se comen lo que no les agrada no es buen método. Especialistas en nutrición infantil de las universidades de Surrey y Gales, ambas en Reino Unido, acaban de publicar una investigación en la que concluyen que este sistema de recompensar en forma de alimentos puede incrementar aún más las preferencias de los niños por el postre o los dulces, pues el emparejamiento de dos comidas se traduce en que la comida de recompensa se considere más positiva que la de acceso. Otros especialistas aseguran que en ciertas circunstancias los premios pueden aumentar la disponibilidad para modelar la conducta alimentaria, pero sugieren ofrecer recompensas no alimentarias, como el reconocimiento ("estoy muy orgulloso de ti", "estás aprendiendo mucho") o pequeños objetos, como pegatinas o un lápiz de colores cuando consiguen éxitos, en otras palabras, cuando comen lo que prefirirían no comer.

Insistir tanto en casa como en el centro escolar sobre la importancia de adquirir hábitos alimentarios saludables, y compaginar esta formación con el ofrecimiento cotidiano de menús equilibrados y bien planteados que acaben agradando a los pequeños, es la mejor manera de que aprendan a comer de todo.

El ejemplo, en casa

El niño come lo que ve que sus padres comen. La razón de que el menor coma mal se debe, en gran medida, a una conducta alimentaria mal aprendida en casa y a una relación poco reflexiva con la comida, a no concederle la importancia que tiene. Por ello, resulta determinante que padres, abuelos y educadores analicen hasta qué punto, con su comportamiento alimentario cotidiano, con su disciplina y el tiempo y modo que invierten en enseñar a comer a los más pequeños, son responsables de su inadecuada conducta alimentaria. Hay que educar a los niños en sabores diferentes que les permitan disfrutar de una alimentación rica, variada y saludable. Es tarea de padres y madres en el hogar, y de educadores y profesionales de restauración colectiva en el comedor escolar, inocularles hábitos alimentario saludables. Eso sí, sin renunciar a que las comidas constituyan un momento placentero. Y, si de paso, los mayores aprendemos a comer un poco mejor, la jugada saldrá perfecta.

Paginación


Relaciones de este contenido

En este artículo

También te interesa

Y además...

Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto