Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal:


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía > Sociedad y consumo

Λ

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

El precio de los buenos propósitos

Cumplir los deseos formulados a fin de año acarrea un coste que a menudo sirve de excusa para justificar su fracaso. Sin embargo, siempre hay alternativas más baratas

  La transformación de los deseos formulados a fin de año en hechos acarrea un coste que a menudo sirve de excusa para justificar su fracaso. Sin embargo, siempre hay alternativas más baratas Del deseo al fracaso, del proyecto a la cruda realidad. Así son los meses de diciembre y enero. El primero, cargado de propósitos y planes, el segundo, lleno de facturas y excusas que justifican su fracaso. Entre los argumentos más habituales que explican la razón por la que dejar de fumar se pospone, por la que perder esos kilos de más se olvida y por la que sacarse el carné de conducir se deja para el verano, se halla la poca fuerza de voluntad, exceso de optimismo o falta de realismo. La Universidad británica de Hertfordshire inició en las navidades de 2007 un estudio sobre los nuevos propósitos planteados por 3.000 personas. Al cabo de un año sólo el 12% se mantuvo firme y consiguió aquello que se había propuesto. Porque desear, además de fácil, es gratis. Sin embargo, ¿cuánto cuesta cumplir los propósitos más clásicos, como dejar de fumar, perder peso, hacer ejercicio, sacarse el carné de conducir o aprender un idioma?

Dejar de fumar: Un ahorro para la salud y para el bolsillo

Quien más y quien menos ha intentado alguna vez aparcar su adicción al tabaco con el comienzo del nuevo año. Es un reto que se repite en las listas de propósitos firmadas por ciudadanos de todas las edades, conscientes de que son muchas y muy buenas las razones para dejar de fumar. Ganar en calidad de vida, en salud, hacerlo por la familia... Sin embargo, hay otro argumento por el que merece la pena intentarlo: la cantidad de dinero que se ahorra cuando se renuncia a este hábito. Aunque España es uno de los países europeos donde el tabaco es más barato, su abandono supondría un ahorro de 21 euros a la semana a una persona que fumara una cajetilla diaria que costara 3 euros. Indicada de esta forma, la cifra parece no decir mucho. Pero si se calcula el gasto anual, 1.008 euros, la reacción no debería ser la misma. El valor sería incluso más alto si el tabaco se comprara en máquinas expendedoras y no en estancos. En ese caso, el ahorro sería de 1.058 euros. Una suma de dinero nada despreciable, con la que pagar, por ejemplo, una cuota de la hipoteca u otro tipo de préstamos.

Ahora bien, además del esfuerzo físico y mental que requiere luchar contra el tabaco, dejar de fumar también cuesta dinero, por lo que en principio el ahorro puede ser algo menor. Aunque no se acerca, ni de lejos, al desembolso que conlleva ser fumador.

Dejar de fumar una cajetilla al día supone un ahorro anual que supera los 1.000 euros

Con el fin de que el abandono de este vicio sea más llevadero, se comercializan infinidad de productos farmacéuticos. Su función es la de ayudar, pero en ningún caso son remedios mágicos. Los chicles, los parches, las pastillas para chupar y los aerosoles nasales funcionan a través de la terapia sustitutiva con nicotina. El producto más barato es la goma de mascar, entre 10 y 20 euros, le siguen los parches que rondan los 50 euros y el aerosol nasal, que cuesta algo más de 60 euros.

Adiós al tabaco, gratis y a golpe de ratón

  Sin embargo, decir adiós al tabaco no tiene por qué costar un euro. Internet ha abierto un gran abanico de posibilidades para conseguirlo gratis y sin salir de casa. Una de las pioneras es la Escuela para dejar de fumar de CONSUMER EROSKI. Se trata de una guía de apoyo, didáctica e interactiva, que enseña cómo y por qué se debe dejar de fumar. La información está personalizada en función de distintos perfiles de fumador: personas que no quieren dejar el cigarro, otras que se lo están pensando, quienes están decididos a hacerlo, y personas que recaen. La última propuesta para dejar de fumar, diseñada por la Universidad a Distancia (UNED), también recurre a las nuevas tecnologías. A través de la web www.apsiol.uned.es/dejardefumar se promociona una terapia para renunciar al tabaco en sólo un mes. El programa, que consta de un servicio de alerta por sms y email para avisar al usuario, consta de cuatro módulos que se deben seguir hasta abandonar el hábito, además del seguimiento durante un año y medio para garantizar el éxito de la terapia. Al igual que la Escuela para dejar de fumar de CONSUMER EROSKI, la principal ventaja de ambos métodos es que no conllevan ningún gasto adicional y se puede acceder a ellos sin la necesidad de salir de casa.

Paginación


Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto