Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación > Aprender a comer bien

^

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Menús escolares: analizados, durante dos semanas consecutivas, los menús diarios de 211 colegios de 18 provincias españolas: Mejora la calidad nutricional de los menús escolares, pero uno de cada tres son mediocres o malos

Un 17% de los centros visitados no incluye verduras como mínimo un día a la semana y los alumnos de uno de cada diez colegios no comen una ración de pescado de lunes a viernes

18 provincias, una a una

 

Álava

Los once colegios estudiados en Álava logran calificaciones de 'bien' o 'muy bien'. El precio medio diario asciende a 5,3 euros, un 8% más caro que la media del estudio (4,9 euros)

  En Álava, once centros (cuatro públicos y siete concertados) de los 35 colegios a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 22 menús. La nota global con la que se valoraron, un 'muy bien', supera la media nacional ('bien') y es igual a la calificación lograda en el estudio de 2004. Así, el territorio histórico se incluye entre los cinco con mejores valoraciones: Madrid, Málaga, Sevilla y Valladolid.

Ninguno de los once colegios analizados en el territorio alavés suspende la evaluación dietética y todos logran calificaciones entre el 'bien' y el 'muy bien'. Las principales razones: los once cumplen con las frecuencias de consumo recomendadas en verduras, legumbres y pescado fresco (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana), así como de fruta fresca (debe aparecer al menos dos veces por semana). También con los productos precocinados y derivados cárnicos grasos se respetan los preceptos mínimos: en ninguno se halló este tipo de alimentos más de dos días a la semana, frecuencia máxima aconsejada. La única parte mejorable es que todavía la mitad de los menús escolares de estos colegios no incluyen ensaladas al menos dos veces por semana.

Además de la evaluación nutricional, se ha comprobado la preocupación de estos centros educativos por atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, 10 de los 11 colegios escogidos adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de alergias, menores celíacos o pequeños que tienen prohibidos ciertos productos por sus convicciones religiosas.

En cuanto a los precios, la media de los centros alaveses estudiados es de 5,3 euros por día, un 8% más que la media del conjunto del informe (4,9 euros por jornada). El incremento respecto a 2004 (2,8 euros) ha sido de un 71%, casi 56 puntos por encima del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). En la mayoría de los centros se ofrecen subvenciones y descuentos a las familias para costear el servicio de comedor.

En Álava se encontró uno de los tres colegios más caros de todo el informe, con un menú que ronda los 8,3 euros (por detrás de otros dos localizados en Barcelona, 9 euros, y Navarra, 9,5 euros).

Las diferencias de los precios medios según la titularidad de los centros escolares alaveses estudiados son claras: mientras el precio medio de un centro público se aproxima a los 4 euros, en el caso de los concertados y privados, el desembolso diario supera los 6 euros de media.

En líneas generales, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de la titularidad pública o concertada: tres de cada cuatro colegios en ambos casos obtiene una muy buena valoración.

Por último, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos de forma mensual o trimestral: en el 55% de los casos por escrito y en el 45% vía e-mail.

Alicante

Seis de los diez centros analizados en Alicante logran una calificación de 'bien' o 'muy bien', dos se quedan en un mediocre 'aceptable' y dos suspenden con un 'mal'. El precio medio de los menús diarios en Alicante (4 euros) es un 18% más barato que la media del estudio (4,9 euros)

  En la provincia de Alicante, diez centros (todos ellos de titularidad pública) de los 81 colegios a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 20 menús. La nota global con la que se valoraron se encuentra entre el 'aceptable' y el 'bien', en la media nacional: seis de ellos logran calificaciones entre 'bien' y 'muy bien', dos no pasan de un mediocre 'aceptable' y dos suspenden con un rotundo 'mal'.

Tras el exhaustivo análisis realizado en los diez colegios, se comprobó que los menús de la mitad de estos centros destacaban de forma positiva por la variedad de los alimentos y de su preparación. Otros elementos positivos: en la mayoría de los diez centros analizados apenas se servían productos precocinados y derivados cárnicos grasos (empanadillas, croquetas, hamburguesas, san jacobos...), y se ofrecía a los niños como mínimo dos piezas de fruta a la semana y no dar pasteles y bollos como postre habitual de las comidas (sólo en ocasiones muy especiales).

Sin embargo, también se encontraron carencias: en cuatro centros escolares de los diez estudiados en Alicante no incluían el mínimo de verdura, legumbre y pescado (una vez a la semana de cada uno de ellos) en la dieta de los más pequeños. A ello hay que añadir que, aunque las guarniciones no se olvidan en los segundos platos de ninguno de estos colegios, lo cierto es que son repetitivas: tan sólo se ofrecían patatas fritas o lechuga para acompañar carnes y pescados.

Junto a la calidad dietética, se constató la preocupación por parte de estos centros educativos alicantinos de atender las necesidades alimentarias especiales de todos sus alumnos. Así, todos los colegios escogidos elaboran menús alternativos para aquellos niños con problemas de alergias, obesidad, menores celíacos o pequeños que tienen prohibidos ciertos productos por sus convicciones religiosas o culturales.

Buena valoración merecen, también, los precios medios que se ofertan en estos colegios para que los niños se queden a mediodía en el comedor. La provincia levantina se encuentra entre las seis más económicas de todo el estudio (junto con Cantabria, Córdoba, Granada, Guipúzcoa y Valladolid) ya que el coste medio diario es de 4 euros, un 18% más barato que el índice de las 18 provincias analizadas (cerca de 5 euros por jornada). En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Todos los centros estudiados en Alicante facilitan los menús a los padres de los alumnos de forma mensual y por escrito.

Asturias

Cinco de los doce centros analizados en Asturias suspenden la evaluación dietética. El precio medio del menú diario en los centros asturianos estudiados es un 14% más barato que la media del estudio (4,2 frente a 4,9 euros)

  En el Principado de Asturias, doce centros (nueve de titularidad pública y tres más concertados) de los 68 colegios a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 24 menús. La nota global con la que se valoraron es un 'regular', con lo que se sitúan muy por debajo de la media nacional (un 'bien') y suspenden el examen de la revista sobre la calidad nutricional de estas dietas infantiles.

De los doce centros analizados, sólo cinco aprueban el examen nutricional con la máxima calificación, un 'muy bien'; y 2, con un mediocre 'aceptable'. Los cinco restantes suspenden: cinco con un 'regular' y dos con un rotundo 'mal'.

Las razones de estas pobres valoraciones: siete de los doce centros no incluyen al menos un día de la semana verdura, mientras que el pescado fresco escasea en un centro educativo y en dos de ellos escasea la fruta fresca. Lo que si se cumple de forma satisfactoria en estos colegios asturianos es la recomendación de médicos y nutricionistas acerca de no ofrecer pasteles y bollos como postre habitual de las comidas (sólo en ocasiones muy especiales), servir como mínimo una ración de legumbres a la semana y no abusar de precocinados y derivados cárnicos grasos.

Además de la evaluación dietética, se ha comprobado la preocupación de los centros educativos por atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, todos los colegios elaboran menús alternativos para aquellos niños con problemas de alergias, obesidad, colesterol, menores celíacos o menores que tienen prohibidos ciertos productos por sus convicciones religiosas.

Respecto a los precios medios de los menús, los centros asturianos evaluados se encuentra por debajo de la media del informe (un 14% más barato): 4,2 euros de media diaria frente a los cerca de 5 del índice global. Además, 11 de los 12 centros asturianos analizados disponen de becas de comedor para ayudar a los padres de estos niños a hacer frente a este desembolso (un 18% de los 124 niños que de media se quedan a comer en cada uno de estos doce centros asturianos cuentan con estas ayudas económicas).

Por último, todos estos centros facilitan los menús a los padres de los alumnos de forma mensual o trimestral y por escrito o publicándolo en la página web de cada colegio.

A Coruña

Sólo dos de los once centros de A Coruña logran una buena calificación. La ausencia de legumbres y el abuso de platos precocinados y derivados cárnicos grasos son las principales carencias

  En A Coruña, once centros (diez de titularidad pública y uno concertado) de los 48 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 22 menús semanales. La nota global con la que se valoraron fue de un 'mal', muy por debajo de la media de las 18 provincias (un 'bien') y sitúa a los menús estudiados en la provincia gallega entre los peores del estudio en cuanto al nivel nutricional de sus comidas. Por centros, sólo cuatro de los once aprueban el examen nutricional: dos con un mediocre 'aceptable' y dos con un 'bien'.

Las principales deficiencias: en tres de los once centros no se sirvió verdura en ninguna de las dos semanas analizadas; casi la mitad de los colegios no ofrecieron legumbres en los diez días estudiados; los alumnos de dos centros educativos no contaban con pescado fresco en su dieta semanal escolar; se abusaba de los precocinados y derivados cárnicos grasos (empanadillas, san jacobos, hamburguesas...) en dos de cada cinco colegios y la fruta fresca escaseaba como postre en dos de los centros de A Coruña incluidos en el informe. Con todo, la única valoración positiva de estos once colegios de la provincia gallega se refiere al apartado de los dulces y bollerías: sólo se dispensan en ocasiones muy especiales.

No obstante, los centros estudiados en A Coruña sí se preocupan de atender las necesidades alimentarias especiales de todos sus alumnos. Así, diez de los once colegios escogidos adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de alergias, diabéticos, celíacos u obesos.

Valoración positiva merece también el apartado de precios, ya que el coste medio en estos centros de A Coruña es de 4,7 euros diarios, un 4% más barata que la media del estudio, 4,9 euros. Además, entre estos colegios estudiados en la provincia gallega se encontró el menú más barato de todo el informe (1,9 euros diarios de media). Pese a su precio asequible, la cantidad media ha ascendido un 30% si se compara con los resultados del estudio de 2004, incremento que dobla el IPC acumulado en este periodo (14,6%). En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias.

Barcelona

Diez de los 16 centros analizados en Barcelona logran una calificación de 'bien' o 'muy bien'. El precio medio diario de los menús estudiados en la provincia de Barcelona es el más caro del estudio, 6,4 euros, un 31% más caro que la media del estudio (4,9 euros)

  En Barcelona, 16 centros (quince de titularidad pública y uno privado) de los 82 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 32 menús semanales. La calidad dietética de los menús analizados es buena, en la media del conjunto del estudio. Esta valoración muestra una mejora evidente respecto a un estudio similar elaborado en 2004. Entonces, la calificación fue de un rotundo 'mal'.

Las recomendaciones nutricionales para reforzar a través del comedor escolar la educación alimentaria de los niños son: un plato de verdura y otro de legumbres como mínimo una vez a la semana; pescado fresco en al menos una ocasión a la semana; limitación de precocinados y derivados cárnicos grasos (san jacobos, salchichas, calamares...) en la dieta de los niños; fruta fresca como mínimo dos veces por semana y desechar postres a base de pasteles y bollería industrial.

Cerca de la mitad de los centros analizados logra una nota de 'muy bien' (7 de 16), mientras que otros 3 se valoraron con un 'bien'. Pese a lo positivo de esas calificaciones, en la mayoría de estos 10 colegios se constató la monotonía en la preparación de carnes y pescados: predomina el frito, el rebozado o el empanado y se obvian el guisado o el estofado.

Los seis centros restantes se quedan en un mediocre 'aceptable'. Las razones: en cinco de los seis colegios no incluyen pescado fresco o congelado no precocinado y en el sexto se abusa de productos como san jacobos, empanadillas, croquetas, hamburguesas... ya que los ofrece más de dos días por semana.

El precio medio (6,4 euros por día) de los centros analizados en Barcelona es un 31% más caro que el precio medio del conjunto del estudio (4,9 euros). En el estudio realizado en 2004 la situación era similar: el precio medio diario de los centros barceloneses (5,7 euros) se encontraba por encima de la media (3,8 euros). No obstante, y a diferencia del conjunto del estudio, la cantidad no ha crecido por encima del IPC acumulado en este periodo, un 14,6%. En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias.

Todos los centros barceloneses analizados se preocupan por atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de colesterol, alergias, diabéticos, celíacos, obesidad o pequeños que tienen prohibidos ciertos productos por sus convicciones religiosas (musulmanes) o culturales (vegetarianos).

Por último, todos los centros estudiados en Barcelona facilitan los menús a los padres de los alumnos por escrito y con periodicidad mensual.

Cantabria

Sólo uno de los once colegios analizados en Cantabria suspende la evaluación dietética. El precio medio diario del comedor, 4 euros, es un 18% más barato que la media del estudio (4,9 euros)

  En Cantabria, once centros (diez públicos y uno concertado) de los 66 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 22 menús. La nota global con la que se valoraron se sitúa entre el 'aceptable' y el 'bien', igual que la obtenida en un estudio similar realizado en 2004, pero algo más baja que la media del estudio de CONSUMER EROSKI.

Sólo uno de los once centros analizados suspende, con un 'mal', pero otros cuatro se quedan en un mediocre 'aceptable'. Las principales carencias se centran en la ausencia de platos de verdura y pescado fresco y fruta. Además, en los centros analizados en Cantabria se observa la escasa costumbre de acompañar segundos platos con guarniciones a base de verduras y hortalizas, así como las pocas ensaladas de lechuga que sirven en las dietas infantiles.

No obstante, todos los colegios estudiados en Cantabria cumplían las frecuencias de consumo recomendadas en legumbres (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana) en sus menús. También todos ellos limitaban el consumo de pasteles y bollos como postre en ocasiones muy especiales y no recurrían en exceso a productos precocinados y derivados cárnicos (san jacobos, salchichas, croquetas, calamares...).

Sólo en 8 de los 11 centros analizados se ofrece la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con problemas de diabetes, alérgicos, sobrepeso, celiacos o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos o de salud.

En Cantabria, el precio medio diario de un menú escolar es de 4 euros, un 18% inferior a la media del conjunto del estudio (4,9 euros), con lo que se convierte en una de las comunidades autónomas menos onerosas de todo el informe. El incremento de este coste respecto a 2004 (3,1 euros) ha sido de un 29%, el doble del IPC acumulado en este periodo, un 14,6%. En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones para costear el comedor escolar.

En líneas generales, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de si la comida la prepara el propio colegio, si confían esta labor a una empresa externa (opción elegida por 8 de los 11 centros seleccionados) o si es un trabajo conjunto entre colegio y catering. En todos los casos, los centros aprueban el análisis realizado por esta revista, aunque uno de los dos colegios que cocinaban ellos mismos la comida suspendió el examen de CONSUMER EROSKI con un 'mal'.

Por último, todos los centros facilitan información a los menús a los padres de los alumnos, por lo general de forma escrita cada mes (64%), dos meses (9%), en cada trimestre (9%) o al comienzo del curso escolar (18%).

Córdoba

Cinco de los once centros analizados en Córdoba suspenden la evaluación dietética. La falta de verdura en más de la mitad de los colegios y el abuso de precocinados y derivados cárnicos grasos son las principales deficiencias constatadas

  En Córdoba, once centros (diez públicos y uno concertado) de los 45 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 22 menús. La nota global con la que se valoraron se sitúa entre el 'mal' y el 'regular', muy por debajo de la media del informe (un 'bien') y un resultado similar a las registradas en los centros analizados en Asturias y A Coruña.

De los once centros analizados, sólo cinco, menos de la mitad de la muestra, obtienen calificaciones entre el 'bien' y el 'muy bien', otros cinco suspenden y uno se queda en un mediocre 'aceptable'.
La ausencia de verdura como plato principal al menos una vez por semana en seis centros, el abuso de precocinados y derivados cárnicos grasos en las dos semanas de un mismo colegio, así como la ausencia de pescado y de raciones de legumbre en otros dos centros explican las carencias más graves encontradas en el caso de los colegios cordobeses seleccionados por CONSUMER EROSKI para elaborar este informe. El denominador común de cerca de la mitad de los centros analizados en Córdoba es que preparan menús demasiado proteicos: huevos rellenos y calamares, carne con tomate y merluza, albóndigas en caldo y bacalao... Además, las bajas calificaciones que obtienen muchos de estos colegios se deben a la carencia de guarniciones vegetales para acompañar segundos platos de carne y pescado.

Como nota positiva, todos los colegios analizados de la provincia cordobesa ofrecían como mínimo dos raciones de fruta a la semana como postre y no abusaban de pasteles y bollería industrial (se reserva para ocasiones especiales). Otro punto a favor: una amplia mayoría de centros escolares (nueve de los once) ofrecen la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con problemas de diabetes, alérgicos, sobrepeso, celiacos o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos o de salud.

En líneas generales, la calidad dietética de los menús escolares registra variaciones significativas en función de si la gestión la lleva una empresa externa o bien es el propio colegio el encargado de elaborar dicho menú. Así, la nota media de estos últimos se sitúa en un 'regular', mientras que en el caso de las comidas preparadas por un catering la valoración asciende a un 'bien'.

En Córdoba, el precio medio diario de un menú escolar es de 4 euros, un 18% menos que la media del conjunto del estudio (4,9 euros) y se convierte en una de las más baratas de todo el informe. En la mayoría de los centros se ofrecen ayudas y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Por último, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos de forma mensual (en el 46% de los casos por escrito y en el 54% por vía e-mail).

Granada

De los diez centros visitados en Granada, sólo uno suspende la evaluación nutricional, aunque la carencia de verduras se ha observado en la mayoría de los menús. El precio medio diario (3,8 euros) es un 20% más barato que la media del estudio

  En Granada, diez centros (todos de titularidad pública) de los 37 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 20 menús. La nota global con la que se valoraron se sitúa entre el 'aceptable' y el 'bien', algo más baja que la media del estudio de CONSUMER EROSKI ('bien').

De los diez centros estudiados en Granada, sólo uno de ellos suspende la evaluación dietética, aunque cinco de ellos aprueban con un mediocre 'aceptable'. La principal razón: en seis de los colegios no se incluye verdura al menos una vez a la semana.

La situación se agravaba en uno de los centros escolares (el único valorado con un 'mal'): por no ofrecer verdura a sus alumnos ni una vez en las dos semanas de menú, y dispensar más de dos veces por semana precocinados (nuggets de pollo, calamares rebozados o embutidos).

No obstante, todos los colegios estudiados en Granada cumplían las frecuencias de consumo recomendadas en legumbres (como mínimo deben incluirse una vez a la semana), pescado fresco (lo aconsejado también es incluirlo al menos una vez a la semana, ya sea azul o blanco) y fruta fresca (al menos 2 veces por semana) en sus menús. También cumplían las recomendaciones a la hora de no servir pasteles y bollos como producto principal del postre y sólo en ocasiones muy especiales.

En 8 de los 10 centros analizados se ofrece la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con problemas de diabetes, alérgicos, sobrepeso, celiacos o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos. Además, facilitan los menús a los padres de los alumnos, generalmente de forma escrita y con periodicidad mensual.

En los colegios analizados en la provincia granadina, el precio medio diario de un menú escolar es de 3,8 euros, un 23% más barato que la media del conjunto del estudio (4,9 euros). El menú más caro de los estudiados en Granada cuesta 3,9 euros y el más económico 3,3 euros. En la mayoría de los centros se ofrecen ayudas y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Guipúzcoa

Nueve de los once centros analizados en Guipúzcoa logran calificaciones de 'bien' o 'muy bien'. El precio medio diario del menú (cuatro euros) está por debajo de la media del estudio (4,9 euros)

  En Guipúzcoa, once centros (seis de titularidad pública y el resto concertados) de los 43 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 22 menús semanales. La nota global con la que se valoraron fue de un 'bien', en la media del estudio de
CONSUMER EROSKI. Pese a todo, la calidad nutricional ha mejorado con respecto a la registrada en un informe similar elaborado en 2004, cuando estos colegios guipuzcoanos no pasaron de un mediocre 'aceptable'.

Tras el exhaustivo análisis realizado en los once colegios, también se han observado carencias: uno de los colegios debería incrementar sus raciones de fruta semanales, mientras que otro centro suspende el examen de la revista por abusar de los platos precocinados (más de dos días a la semana) y no ofrecer nada de verdura y pescado fresco en las dos semanas examinadas. Por eso obtienen sendas notas de 'regular' y 'mal'.

El resto de colegios logran valoraciones que se sitúan entre el 'bien' y el 'muy bien'. No obstante, también se hallaron aspectos mejorables: la escasa costumbre de acompañar los segundos platos con guarniciones a base de verduras y la poca presencia de ensaladas en estos menús para los más pequeños de la escuela. Ambos aspectos se deben tener en consideración para mejorar la calidad dietética de la comida que ofrecen a los niños que se quedan a diario en el comedor.

Además de los aspectos nutricionales, se ha comprobado la capacidad de los colegios de atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, 9 de los 11 colegios analizados adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de alergias, diabéticos, celíacos, obesidad o pequeños que tienen prohibidos ciertos productos por sus convicciones religiosas o culturales.

Valoración positiva merece también el apartado de precios, ya que el coste medio a desembolsar en estos centros de Guipúzcoa es de apenas 4 euros diarios, un 20% más barato que la media del estudio (4,9 euros). Sin embargo, hace cuatro años, cuando se hizo un informe similar, no se encontraron diferencias entre el coste medio nacional y el desembolso medio en estos colegios guipuzcoanos (4 euros diarios de media en ambos casos). El IPC acumulado en este periodo ha sido de un 14,6%. Si, por el contrario, tenemos en cuenta los precios medios de estos menús según la titularidad de los centros escolares, las diferencias son claras: mientras el coste medio de un colegio público es de algo más de 3 euros, en el caso de los concertados y privados, el desembolso diario es de cinco euros. En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias.

Madrid

Ninguno de los 16 centros analizados en la comunidad de Madrid suspende la evaluación dietética. El precio medio diario del comedor es de 5 euros, en la media del estudio

  En Madrid, 16 centros (todos ellos de titularidad pública) de los 45 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 32 menús. La nota global con la que se valoraron, un 'muy bien', supera la media nacional (un 'bien') y refleja una evidente mejora respecto al mediocre 'aceptable' registrado en un estudio similar elaborado en 2004.

Ninguno de los 16 centros analizados en Madrid suspende la evaluación nutricional, y 15 de los 16 obtienen una calificación de 'bien' o 'muy bien' porque cumplen con las frecuencias de consumo recomendadas en verduras, legumbres y pescado fresco (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana), así como de fruta fresca (debe aparecer al menos dos veces por semana). El único centro que se queda con un mediocre 'aceptable' recibe esta valoración por no incluir pescado fresco en una de las dos semanas analizadas. Otro de los aspectos mejorables es la escasa variedad de las guarniciones vegetales de los segundos platos.

Como particularidad, 12 de los 16 centros analizados ofrecen a los niños fruta de postre junto con un vaso de leche.

Además de la evaluación dietética, se ha comprobado si los centros educativos madrileños analizados atienden las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, todos los colegios escogidos adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de diabetes, sobrepeso, alergias, menores celíacos o pequeños que tienen prohibidos ciertos productos por cuestiones religiosas. Además, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos de forma mensual y por escrito.

En los 16 centros analizados, el precio medio diario de un menú escolar es de 5 euros, en la media del conjunto del estudio (4,9 euros). El incremento de este coste respecto a 2004 (4,5 euros) ha sido de un 11%, casi cuatro puntos por debajo del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). Las diferencias entre los precios son apreciables: el más caro (5,3 euros) supera al más barato (4,4 euros) en casi un euro. En la mayoría de los centros se ofrecen ayudas y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Por último, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de quién elabore el menú: el propio colegio, una empresa de catering o ambos.

Málaga

Ninguno de los once centros estudiados en Málaga suspende la evaluación dietética y diez de ellos logran una calificación de 'bien' o 'muy bien'. El precio medio diario del comedor es de 4,7 euros, un 4% más barato que la media del estudio

  En Málaga, once centros (8 concertados y 3 públicos) de los 86 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 22 menús. La nota global con la que se valoraron, un 'muy bien', supera la media nacional ('bien'). Esta calificación representa una considerable mejora respecto a los resultados de un estudio similar elaborado en 2004 también por CONSUMER EROSKI. Entonces los colegios malagueños estudiados suspendieron con un 'regular'.

Ninguno de los once colegios visitados en la provincia malagueña suspende la evaluación dietética. Diez de ellos logran además calificaciones de 'muy bien' o 'bien'. Las razones: todos ellos cumplen las frecuencias de consumo de verduras, legumbres, pescado fresco (como mínimo una vez a la semana cada una de ellas) y fruta recomendadas por los expertos (dos días a la semana). El único centro que en el actual análisis se queda con un 'aceptable' lo hace por no incluir verdura como primer plato al menos una vez por semana.

Además del contenido nutricional, se ha comprobado la disposición de los centros educativos malagueños para atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, todos colegios estudiados adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de diabetes, sobrepeso, alergias, menores celíacos o pequeños que tienen prohibidos ciertos productos por cuestiones religiosas. Por otra parte, todos los colegios facilitan los menús a los padres de los estudiantes, generalmente de forma mensual y por escrito.

En Málaga, el precio medio diario de un menú escolar es de 4,7 euros, en la media del conjunto del estudio (4,9 euros). El incremento de este coste respecto a 2004 (2,9 euros) ha sido de un 62%, 47 puntos por encima del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). Las diferencias son evidentes entre los precios: el más caro (8,2 euros) supera al más barato (3,6 euros) en casi cinco euros. Asimismo, la titularidad también genera divergencias: el coste medio en un colegio concertado (7 euros) es casi un 80% mayor que el de los públicos (3,9 euros). En la mayoría de centros se ofrecen ayudas y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Por último, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de quién elabore el menú: el propio colegio, una empresa de catering o ambos. En el caso de Málaga, la mayor parte de las calificaciones fueron de entre un 'bien' y un 'muy bien' en todos los modelos de gestión hallados en la provincia.

Murcia

De los trece centros analizados en Murcia, diez aprueban, aunque cinco con un mediocre 'aceptable'. El precio medio de estos menús, 5,9 euros diarios, es un 20% superior a la media del estudio (4,9 euros)

  En Murcia, trece centros (7 concertados, 4 públicos y 2 privados) de los 73 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 26 menús. La nota global con la que se valoraron fue de un 'aceptable', muy superior a la obtenida en un estudio similar realizado en 2004 (un 'muy mal'), pero inferior a la media del estudio de
CONSUMER EROSKI, un 'bien'.

De los trece centros analizados, diez aprueban el análisis nutricional, aunque cinco de ellos con un mediocre 'aceptable'. Hace cuatro años, 9 de los 16 colegios suspendieron el análisis y 8 de ellos lo hicieron con un 'muy mal'.
A pesar de esta mejora, en la actualidad los menús escolares de los colegios murcianos analizados arrastran carencias nutricionales. Las principales son la ausencia de verdura (en dos de los centros estudiados) y de legumbres (en tres de los centros estudiados) como platos principales, así como la de pescado fresco (en dos de los centros estudiados). Las recomendaciones de los expertos, sin embargo, indican que estos tres grupos de alimentos se deben consumir como mínimo una vez por semana, ya que son productos muy nutritivos que aportan a la dieta diaria proteínas, fibra, grasas saludables y minerales, entre otros elementos. A ello se suma que en uno de los colegios analizados se incluía más de dos veces a la semana derivados cárnicos y productos precocinados (san jacobos, salchichas, croquetas, calamares), práctica alejada de una dieta equilibrada y saludable.

Con todo, el aprobado general de los menús murcianos viene motivado porque todos cumplen con la frecuencia de consumo de fruta fresca (mínimo aconsejado: dos veces a la semana) y no abusa de los dulces (máximo recomendado: dos veces por semana, y no como sustitutivo del postre). Además, la mayor parte de los colegios de Murcia acostumbre a ofrecer, casi a diario, ensaladas como entrante o guarnición. Otro dato interesante es que en 6 de los 13 colegios dispensan pan integral entre una y dos veces por semana, y en 5 de ellos se acompaña la fruta de postre con un vaso de leche (aspecto que coincide con los menús madrileños).

Como nota positiva, en 11 de los 13 centros analizados en Murcia se ofrece la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con problemas de diabetes, alergias, menores que no toleran el gluten o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos o de salud.

Los precios medios registrados en los colegios murcianos analizados se hallan entre los más caros del estudio. El precio medio diario de un menú escolar es de 5,9 euros, un 20% superior a la media del conjunto del estudio (4,9 euros). El incremento de este coste respecto a 2004 (3,6 euros) ha sido de un 51%, 36 puntos por encima del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). En la mayoría de los colegios se ofrecen ayudas y subvenciones a los padres para costear el servicio de comedor.

Las diferencias de precios en función de la titularidad del colegio son muy perceptibles: el precio medio de los colegios privados es un 17% más caro que el de los concertados, y un 74% más que el de los públicos.

Por último, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos, generalmente de forma mensual: en el 54% de los casos por escrito y en el 46% vía e-mail.

Navarra

Ninguno de los diez centros analizados en Navarra suspende y las valoraciones van del 'bien' al 'muy bien'. El precio medio diario (5,7 euros) es un 16% superior a la media del estudio (4,9 euros)

  En Navarra, diez centros (cuatro públicos y seis concertados) de los 39 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 20 menús semanales. La nota global con la que se valoraron fue de un 'bien', en la media del informe e igual a la calificación final obtenida en un estudio similar realizado en 2004.

Muy pocas carencias se encontraron en los menús escolares de los centros navarros visitados. Ninguno de ellos suspendió el examen de la revista y fueron valorados con un 'bien' o un 'muy bien'. Y es que los 20 menús cumplían las frecuencias de consumo recomendadas en verduras, legumbres y pescado fresco (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana), así como de fruta fresca. También con los productos precocinados y derivados cárnicos grasos se cumplen los preceptos mínimos: en ninguno se halló este tipo de alimentos más de dos días a la semana, frecuencia máxima aconsejada. Pese a ello, la nota media final no pudo pasar de un 'bien' debido a la escasa variedad en las guarniciones vegetales como acompañamiento de los segundos platos. Así sucede con las ensaladas, tan fundamentales en la dieta infantil, y que sólo se componen de lechuga, y en ocasiones, de tomate, dejando a un lado otros alimentos nutritivos como el maíz, la remolacha o la berenjena.

En todos los centros analizados en la comunidad foral se ofrece la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con diabetes, alérgicos, celiacos o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos. Además, si hay algún alumno con otro tipo de problemas de salud se debe informar al centro.

En Navarra, el precio medio diario de un menú escolar es de 5,7 euros, un 16% por encima del conjunto del estudio (casi 5). El incremento de este coste respecto a los recogidos en 2004 (4,6 euros) ha sido de un 24%, casi 10 puntos por encima del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). En la mayoría de centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Las diferencias de precios en función de la titularidad del colegio son perceptibles en esta comunidad: el precio medio de los cuatro colegios públicos estudiados en Navarra dobla el de los concertados (3,9 euros de los concertados frente a 8,3 euros de los públicos). No obstante, el coste más oneroso (9,5 euros) se halló en un colegio público, y el más económico (2,7 euros) correspondió a un centro concertado. Esta singularidad viene dada por el hecho de que en los cuatro centros educativos públicos analizados en el informe, es la Asociación de Padres y Madres de Alumnos la encargada de contratar a la empresa de catering, la Administración no interviene. Además, el hecho de que haya disminuido el número de comensales por cuidador (de 40 a 15 comensales por monitor en Infantil y Primaria) implica un mayor gasto. De todas formas, el coste medio de los comedores públicos gestionados por el Gobierno Foral de Navarra supera los 6 euros (también más caro que los concertados), y la mayor parte de los alumnos tienen subvencionado este servicio.

En líneas generales, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de la titularidad pública o concertada. En los dos casos aprueban el análisis realizado por esta revista con un 'bien' o un 'muy bien'. Por último, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos, siempre por escrito y mensualmente.

Sevilla

Once de los doce colegios analizados en Sevilla obtienen la máxima calificación, un 'muy bien'. El precio medio diario del comedor es de 4,5 euros, un 8% más barato que la media del estudio

  En Sevilla, doce centros (9 públicos y 3 concertados) de los 101 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 24 menús. La nota global con la que se valoraron, un 'muy bien', supera la media nacional ('bien'). Así, la provincia se incluye entre las cinco con mejores valoraciones: Álava, Madrid, Málaga y Valladolid.

Tras el exhaustivo análisis realizado en los doce colegios, el equipo de nutricionistas que asesoró a CONSUMER EROSKI comprobó que los 24 menús se ajustaban a las frecuencias de consumo recomendadas en verduras, legumbres y pescado fresco (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana), así como de fruta fresca (debe aparecer al menos dos veces por semana). También con los productos precocinados y derivados cárnicos grasos se cumplen los preceptos mínimos: en ninguno se halló este tipo de alimentos más de dos días a la semana, frecuencia máxima aconsejada. Por todo ello, 11 de los 12 centros incluidos en el estudio obtuvieron la máxima calificación de 'muy bien', considerándose menús ejemplares a imitar. El último centro consigue una nota de 'bien', por la poca variedad en sus guarniciones vegetales y por ofrecer en una semana, dos veces, productos precocinados (empanadillas y palitos de merluza).

Los técnicos observaron en los menús sevillanos una cuidada combinación y equilibrio entre los distintos grupos de alimentos. Por regla general, los centros cuidaban y fomentaban el consumo de proteínas vegetales completas por medio de segundos platos vegetales (de legumbres y cereales) precedidos de una ensalada variada. Además, se ofrecían alimentos saludables como pasta y pan integral (alimentos cada vez más presentes en los menús) y los lácteos desnatados.

Estas pautas se complementan, además, con la preocupación por parte de los centros educativos sevillanos de atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, 9 de los 12 colegios escogidos adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de diabetes, sobrepeso, alergias, menores celíacos o pequeños que tienen prohibidos temporalmente ciertos productos por cuestiones de salud (dietas blandas) o religiosas. Además, todos los centros facilitan a los padres los menús escolares, por norma general de forma mensual y por escrito.

En Sevilla, el precio medio diario de un menú escolar es de 4,5 euros, un 8% más barato que la media del conjunto del estudio. Las diferencias entre los costes son evidentes: el más oneroso alcanza los 8 euros, mientras que el más económico no supera los cuatro euros (ambos corresponden a colegios de titularidad concertada). Si se toma en cuenta la titularidad del centro escolar, las diferencias son perceptibles: el precio medio de los centros concertados estudiados son un 51% más caros que los públicos (5,9 euros frente a 3,9 euros). En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Por último, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de quién elabore el menú: el propio colegio, una empresa de catering o ambos. En Sevilla, en los dos últimos modelos de gestión del comedor las calificaciones fueron en su mayoría de un 'muy bien', y donde el modelo era el del propio colegio, uno se valoró con un 'muy bien' y el otro con un 'bien'.

Valencia

Siete de los doce centros analizados en Valencia logran calificaciones de 'bien' o 'muy bien'. El coste medio diario del comedor es de 5,4 euros, un 10% más caro que la media de las 18 provincias analizadas

  En Valencia, doce centros (8 concertados, 3 públicos y uno privado) de los 95 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 24 menús semanales. La nota global con la que se valoraron fue de un 'bien', en la media del estudio, pero muy superior a los resultados de un estudio similar elaborado por esta revista en 2004 (un 'muy mal').

Siete de los doce centros recibieron una calificación de 'bien' o 'muy bien', tres se quedaron en un mediocre 'aceptable' y dos suspendieron con un 'regular'.

Entre los elementos positivos: 10 de los 12 centros estudiados cumplían las frecuencias de consumo de verduras, legumbre, pescado fresco y fruta recomendadas por los expertos (al menos, una vez por semana cada una de ellas).

En cuanto a las mejoras, el denominador común en los centros valencianos peor calificados fue la ausencia de verduras como primer plato, aunque el aporte nutritivo de estos alimentos se veía compensado con la presencia diaria de ensalada como entrante del menú. Uno de los centros fue penalizado por abusar de los productos precocinados (máximo aconsejado: dos veces por semana), y otros tres por la ausencia de legumbres y pescado fresco que se observó en sus menús (recomendados como mínimo una vez por semana).

En todos los centros analizados en Valencia se ofrece la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con problemas como diabetes, sobrepeso, celiacos o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos, culturales o de salud.

El precio medio diario de un menú escolar es de 5,4 euros, un 10% más caro que la media del conjunto del estudio (4,9 euros). El incremento de este coste respecto a 2004 (3,6 euros) ha sido de un 50%, 35 puntos por encima del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). En casi la mitad de los centros valencianos se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

Las diferencias de precios en función de la titularidad del colegio son perceptibles: el precio medio de los colegios concertados estudiados son un 30% más caros que los públicos (5,7 euros frente a cuatro de los públicos). El precio más barato (3,9 euros) correspondía un centro público, mientras que el más oneroso (7 euros) pertenecía a uno privado.

Por último, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos, generalmente de forma mensual: en el 75% de los casos por escrito y en el 15% vía e-mail.

Valladolid

Seis de los diez colegios analizados en Valladolid obtienen la máxima calificación, un 'muy bien'. El precio medio diario del comedor es de 3,9 euros, un 20% menos que la media del estudio (4,9 euros)

  En Valladolid, diez centros (todos ellos de titularidad pública) de los 43 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 20 menús semanales. La nota global con la que se valoraron, un 'muy bien', supera la media nacional ('bien'). Así, la provincia se incluye entre las cinco con mejores valoraciones: Álava, Madrid, Málaga y Sevilla.

Tras el exhaustivo análisis realizado en los diez colegios, se comprobó que los 20 menús cumplían con las frecuencias de consumo recomendadas en verduras, legumbres y pescado fresco (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana), así como de fruta fresca (debe aparecer al menos dos veces por semana). También con los productos precocinados y derivados cárnicos grasos se cumplen los preceptos mínimos: en ninguno se halló este tipo de alimentos más de dos días a la semana, frecuencia máxima aconsejada. Por todo ello, las calificaciones se movían entre el 'bien' y el 'muy bien'. De hecho, seis de los diez centros analizados recibieron la máxima calificación, un 'muy bien'. La única parte mejorable es que casi la mitad de los centros escolares analizados ofrecían muy poca variedad en las guarniciones vegetales.

Estas pautas se complementan, además, con la preocupación por parte de los centros educativos vallisoletanos de atender las necesidades especiales de todos sus alumnos en cuestiones de alimentación. Así, 8 de los 10 colegios escogidos adecuan sus menús a aquellos niños con problemas de diabetes, alergias, menores celíacos o pequeños que tienen prohibidos temporalmente ciertos productos por cuestiones de salud (dietas blandas). Además, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos de forma mensual y por escrito.

En Valladolid, el precio medio diario de un menú escolar es de 3,9 euros, un 20% por debajo de la media del conjunto del estudio, 4,9 euros. Tampoco se registraron diferencias abismales entre los precios: el más caro (4,2 euros) supera al más barato (3,9 euros) en tan sólo 30 céntimos. En la mayoría de los centros, las familias disponen de ayudas y descuentos para el servicio de comedor.

Por último, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de quién elabore el menú: el propio colegio, una empresa de catering o ambos. En el caso de Valladolid, los modelos que se encontraron fueron los dos últimos y las calificaciones fueron entre un 'bien' y un 'muy bien' en los dos modelos de gestión del comedor.

Vizcaya

Ninguno de los 11 centros estudiados en Vizcaya suspendió el examen nutricional. El precio medio del menú escolar vizcaíno fue de 4,3 euros diarios, un 12% más barato que la media nacional (4,9 euros/día)

  En Vizcaya, 11 centros (7 concertados y cuatro públicos) de los 51 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron, por tanto, 22 menús. La nota global que obtuvieron fue un 'bien', inferior a la lograda en un estudio similar realizado en 2004 (un 'muy bien'), pero en la media nacional del informe de este año.

Fueron pocas las carencias detectadas en los menús escolares de los centros vizcaínos analizados; de hecho, ninguno suspendió este examen nutricional. Incluso 10 de los 11 centros vizcaínos merecieron un 'bien' o un 'muy bien'. Sin embargo, también se hallaron algunos aspectos mejorables, entre ellos la escasa oferta de guarniciones vegetales como acompañamiento de los segundos platos y la monotonía en la preparación de los platos de carne o de pescado: casi siempre se recurre a la fritura, el rebozado o el empanado, y se obvia el guiso o el estofado.

Uno de los centros se quedó en un mediocre 'aceptable' porque no cumplía la frecuencia de consumo de fruta fresca. Lo más correcto en un menú sano y equilibrado para los más pequeños es que el postre de más de la mitad de los días de la semana esté compuesto por fruta fresca, mientras que el resto de las jornadas lectivas se debe optar por lácteos sencillos como yogures, cuajadas y quesitos.

La totalidad de los centros estudiados en Vizcaya cumplían las frecuencias de consumo recomendadas en verduras, legumbres y pescado -fresco o congelado, pero no precocinado- (como mínimo deben incluirse en la comida, cada uno de estos tipos de alimentos, una vez a la semana), así como de fruta fresca (dos veces por semana). También con los productos precocinados y derivados cárnicos grasos se cumplen los preceptos mínimos: en ningún centro se halló en el menús escolar este tipo de alimentos más de dos días a la semana, frecuencia máxima aconsejada.

Otra nota positiva es que todos los centros escolares vizcaínos consultados afirmaron que ofrecen la posibilidad de menús alternativos para alumnos con problemas de colesterol, diabetes, alergias, sobrepeso, celiaquía, o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos o culturales.

En Vizcaya, el precio medio diario de un menú escolar fue de 4,3 euros, un 12% menos que la media a nivel nacional (4,9 euros). Sin embargo, el incremento de este coste respecto al de 2004 (precio medio: 2,8 euros) ha sido de casi un 50%, más del triple que el IPC acumulado en este periodo (un 15%). Las diferencias de precios en función de la titularidad del colegio son perceptibles: el precio medio de los colegios concertados estudiados son un 12,5% más caros que los públicos (4,5 euros de los concertados frente a cuatro euros de los públicos). Tanto el precio más caro (5,3 euros) como el más barato (3,4 euros) de los estudiados en Vizcaya correspondieron a centros concertados. En la mayoría de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones para costear el comedor escolar.

En líneas generales, la calidad dietética de los menús escolares no registra variaciones significativas en función de la titularidad del centro, pública o privada.

Por último, todos los centros vizcaínos aseguraron facilitar información específica sobre los menús a los padres de los alumnos, generalmente con periodicidad trimestral: en el 81% de los casos lo hacen por escrito y en el 19% vía e-mail o en la página web del colegio.

Zaragoza

Ninguno de los trece centros analizados en Zaragoza suspende el examen, aunque cinco no pasan de un mediocre 'aceptable'. El precio medio diario del comedor es de 5,8 euros, un 18% más caro que la media del estudio

  En Zaragoza, trece centros (6 concertados y 7 públicos) de los 65 a los que se solicitó información remitieron los datos requeridos: dos menús semanales que incluían primer plato, segundo plato y postre. Se analizaron por tanto 26 menús semanales. La nota global con la que se valoraron fue de un 'bien', en la media del conjunto de las 18 provincias, aunque superior a la obtenida en un estudio similar realizado en 2004 (un 'aceptable').

Pocas carencias se encontraron en los menús escolares de los centros zaragozanos analizados, puesto que ninguno de ellos suspendió el examen de la revista. De hecho, 8 de los 13 incluidos en el informe se valoraron con un 'muy bien' o un 'bien'. El resto, eso sí, se quedó en un mediocre 'aceptable'.

Pese a las buenas calificaciones, se hallaron aspectos mejorables: cuatro de los 13 colegios analizados en Zaragoza no incluían al menos una vez a la semana pescado fresco o congelado no precocinado y en uno de ellos no aparecían legumbres entre las opciones para los menores. También se constató una escasez generalizada de ensaladas: casi la mitad de los colegios no incluían ensalada fresca ni como entrante, ni como primer plato ni como guarnición de los segundos platos.

No obstante, el resto de colegios cumplían las frecuencias de consumo recomendadas en verduras (como mínimo deben incluirse cada una de ellas una vez a la semana) y fruta fresca (al menos 2 veces por semana) en sus menús. También con los productos precocinados y derivados cárnicos grasos se cumplen los preceptos mínimos: en ninguno se halló este tipo de alimentos más de dos días a la semana, frecuencia máxima aconsejada.

Como nota positiva, en todos los centros analizados de la provincia zaragozana se ofrecía la posibilidad de preparar platos alternativos para los menores con problemas de diabetes, alérgicos, sobrepeso, celiacos o que no consumen ciertos productos por motivos religiosos o de salud.

En Zaragoza, el precio medio diario de un menú escolar es de 5,8 euros, un 18% más caro que la media del conjunto del estudio (4,9 euros). El incremento de este coste respecto a 2004 (4,1 euros) ha sido de un 41%, casi 27 puntos por encima del IPC acumulado en este periodo (un 14,6%). Las diferencias de precios en función de la titularidad del colegio son perceptibles: el precio medio de los colegios concertados estudiados es un 25% más caro que el de los públicos (6,5 euros de los concertados frente a 5,2 euros de los públicos). El precio más caro (7 euros) corresponde a un colegio concertado, mientras que el más barato (3,4 euros) pertenece a un centro de titularidad pública. En la mayoría (8 de los 13 estudiados) de los centros se ofrecen descuentos y subvenciones a las familias para costear el servicio de comedor.

En líneas generales, la calidad dietética de los menús escolares tampoco registra variaciones significativas en función de si la gestión es pública o concertada. En ambos casos, los centros aprueban el análisis realizado por esta revista, aunque entre los públicos 4 de los 7 incluidos en el informe se conformaron con un mediocre 'aceptable'.

Por último, todos los centros facilitan los menús a los padres de los alumnos, generalmente de forma mensual o trimestral: en el 92% de los casos por escrito y en el 8% vía e-mail.

Paginación


Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto