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Depositar el dinero en una cuenta de alta rentabilidad "on-line" es la opción más rentable para el ahorro, ya que en el mercado, hay entidades que ofrecen hasta un 6% TAE
¿Quién dijo que guardar el dinero debajo de un ladrillo había pasado a la historia? Aunque no de forma literal, la actitud de la mayoría de los ahorradores españoles parece seguir anclada en esta práctica de raíces populares. Y es que, en la actualidad, un 42% del ahorro de las familias en España permanece depositado en cuentas corrientes que no ofrecen ningún tipo de remuneración, según datos del Banco de España a cierre de junio. Es decir, según esta institución monetaria, 276.861 millones de euros se encuentran depositados en el banco, sin dar ningún tipo de interés al ahorrador, lo que equivale, en la práctica, a guardar el capital debajo del colchón o del tan renombrado ladrillo. Estas cifras ponen de manifiesto que es necesario salir de la comodidad, huir del banco de siempre y buscar una entidad o una cuenta corriente que de verdad ponga a funcionar el dinero. Las mejores, sin duda, son las cuentas de alta rentabilidad que ofrecen las entidades "on-line". Sus intereses pueden alcanzar el 6% en periodos cortos de tiempo, una remuneración muy jugosa ante los tiempos de incertidumbre económica que corren. No obstante, para acertar con la elección, además de la rentabilidad conviene decantarse por una cuenta verdaderamente útil y operativa. He aquí una serie de pistas para no errar en la elección.
Dos son los criterios que deben guiar al ahorrador en la búsqueda de la mejor cuenta corriente: la operatividad y la rentabilidad. De nada sirve que una cuenta genere un interés atractivo si no se puede utilizar para efectuar operaciones básicas como sacar dinero del cajero o domiciliar recibos, o si no permite recuperar el capital cuando se desee. Por su parte, el ahorrador perderá poder adquisitivo (por el efecto de la inflación) si deja el dinero en el banco sin obtener ningún interés. Una combinación de ambos factores representará la elección perfecta. En el momento actual, son muchas las entidades que están multiplicando su oferta de cuentas de alta rentabilidad. Las subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (ahora se sitúan en el 4,25%) ha permitido a las entidades aumentar la remuneración de sus productos de ahorro. Además, la inestabilidad que arrastra la Bolsa invita a buscar refugio en productos más seguros. En este contexto, es buen momento para apostar por una cuenta de alta rentabilidad en la que depositar los ahorros.
En el panorama de incertidumbre económica actual, las principales ventajas que se asocian a cuentas corrientes de alta rentabilidad son las siguientes:
Operativa sencilla: las cuentas corrientes de alta rentabilidad funcionan como depósitos que rentabilizan el ahorro sin más. Su interés está fijado de antemano, con lo que no depende de fluctuaciones del mercado, ni de otras variables. Sí puede ocurrir que la entidad decida subir o bajar el tipo de interés en algún momento, pero lo informará debidamente a sus clientes antes de hacerlo, por si quisieran sacar su dinero o tomar otra decisión.El ahorro y la liquidez son dos de las características básicas de las cuentas de alta rentabilidad. No obstante, conviene tener en cuenta la letra pequeña que imponen algunas entidades a este tipo de producto.
Obligación de abrir dos cuentas: Algunas cuentas de alta rentabilidad funcionan como meros depósitos, es decir, no permiten domiciliar recibos, no traen tarjetas asociadas ni permiten sacar dinero del cajero. Es común que este tipo de productos se asocie a otra modalidad de cuentas a la vista, utilizadas también por la entidad financiera, y que, en muchas ocasiones, deposita en esta cuenta el pago de rendimientos que haya obtenido el cliente en otras inversiones o las propias cantidades invertidas cuando el usuario decide rescatarlas.
Conocidos todos los entresijos de las cuentas de alta rentabilidad, he aquí algunos consejos para elegir la mejor cuenta:
Destaca Ibanesto porque remunera el ahorro de su Cuenta Azul a un interés del 6,10% durante los cinco primeros meses en que se mantenga la inversión. ING Direct, por su parte, paga en su popular Cuenta Naranja un interés del 6% durante los cinco primeros meses. Luego pasa a remunerar el ahorro al 3%. Activobank ofrece la Cuenta Activo Plus, a un tipo del 5%. Sa Nostra, la caja de ahorro de las Islas Baleares, comercializa una cuenta con un interés del 4,49%. Esta última cuenta, sin embargo, puede tomarse como ejemplo de producto que no permite domiciliar recibos ni trae tarjeta asociada. Y lo mismo sucede con las cuentas de ING Direct (que obligan al cliente a tener asociada otra cuenta en otra entidad), o Ibanesto.
Conviene seleccionar cuentas con, al menos, un 3,5% de interés anual
Sin embargo, aunque son escasas, también es posible encontrar cuentas de alta rentabilidad y operativas. Un ejemplo es la Cuenta Remunerada de Uno-e, que ofrece un interés del 3,5% y, además, incluye tarjeta de débito asociada y permite domiciliar recibos. Este tipo de cuenta destaca porque es operativa y rentable, a la vez. Como cuenta a la vista, ofrece al cliente una serie de servicios agregados. Los más significativos son los de cobros y pagos (de domiciliaciones, en definitiva) seguros de accidentes, anticipos en la nómina y créditos preferenciales, entre otros. El banco tiene la obligación de transmitir al depositante el extracto de su cuenta, al menos cada semestre. A pesar de ello, la mayoría de las entidades envían al domicilio del titular una liquidación mensual, en la que se indican los movimientos de la cuenta, el saldo final y los intereses correspondientes.
En la banca tradicional destaca, por ejemplo, Caja Madrid, cuyos responsables acaban de manifestar su intención de colocarse entre las entidades que mejor rentabilidad dan por el pasivo en España. De momento, la caja de ahorros ofrece un 4,50% en su Cuenta Superior por Internet.
Si se invierten 6.000 euros en una cuenta de ahorro durante un año a un interés del 6%, las ganancias equivalen a 360 euros. Si a esto se le quita el 18% de impuestos que hay que pagar a Hacienda, la rentabilidad neta asciende a 295 euros.
Por el contrario, si el ahorro se mantiene en una cuenta a un interés del 0,1%, por esos 6.000 euros, durante un año sólo se conseguirán 6 euros. Si a dichos 6 euros se les quita el 18%, el ahorro real no llega a los 5 euros.
Además de las cuentas de ahorro que sólo permiten guardar el dinero y no dan la posibilidad de disponer de tarjetas asociadas o domiciliar recibos, está aumentando la oferta en la actualidad de cuentas que ofrecen un alto interés siempre que el cliente se vincule con la entidad con algún producto de inversión, como una cesta de fondos de inversión, un plan de pensiones...
Inversis Banco, por ejemplo, ofrece la Cuenta Maxymas, con un interés del 3,50% hasta un saldo de 6.000 euros, siempre y cuando se abra una cartera de inversión (fondos o acciones) por un importe superior a 3.000 euros. Self Trade Bank comercializa la Fondicuenta, una cuenta que remunera el ahorro al 3,5% siempre que el cliente mantenga invertido en fondos de inversión al menos una cantidad de ahorro igual a la que refleja la cuenta. En caso contrario, el ahorro se remunera a un tipo de interés del 0,5%. Esta cuenta, que actúa más como un depósito, no permite efectuar domiciliaciones de recibos ni nómina y no trae asociada tarjetas. Es un depósito de ahorro con liquidez inmediata y sin comisiones.
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