Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Desayuno: Elegir los alimentos que mejoren la circulación y la oxigenación de la sangre, y que ayuden a depurar el organismo. Para ello hay que incluir en el menú los vegetales más coloridos por su riqueza en antioxidantes: licopeno del tomate y de la sandía; vitamina C de los cítricos y el melón; betacaroteno de las zanahorias y frutas de color naranja, amarillo o rojo intenso.
La Nutrición Ortomolecular estudia la nutrición celular, es decir, el aporte adecuado de nutrientes de los alimentos a las células, con el objetivo de que todas las células que forman nuestros órganos y tejidos funcionen lo mejor posible. El resultado de nuestro bienestar o malestar no sólo depende de lo que comemos, también depende de si nuestro intestino absorbe los nutrientes de los alimentos y en qué medida nuestras células aprovechan cada nutriente. La Nutrición Ortomolecular analiza los síntomas que tiene la persona, que aunque no son enfermedad sí reducen su calidad y ritmo de vida, con el fin de identificar las posibles deficiencias bioquímicas y determinar las cantidades óptimas de nutrientes para cada individuo y en cada momento. Esto permite que la persona recupere su bienestar cuando desintoxica su organismo, que mejore su circulación sanguínea, equilibre sus niveles de glucemia, hidrate su organismo o recupere la salud de su intestino.
A algunas personas, un zumo de naranja en ayunas no les sienta bien. Lejos de ayudarles a comenzar bien la jornada, les puede causar náuseas, molestias y pesadez abdominal. La causa de estos síntomas se halla en el vaciamiento brusco de la vesícula biliar que genera la naranja. Estas molestias no revisten mayor gravedad, aunque sí explican el temor de muchas personas a tomar el zumo de naranja en ayunas. El malestar se evita si se toma este alimento junto con las comidas.
El proceso de elaboración de las anchoas es distinto al de las sardinas o el atún. En el caso de las anchoas, se trata de una semiconserva: las anchoas crudas y sin cabeza son maduradas en sal, después se envasan en recipientes impermeables y se cubren de aceite sin que intervenga el calor en ningún momento, a diferencia de lo que sucede con las conservas. De ahí que, para su adecuada conservación, sea necesario mantener la cadena de frío, y se tengan que conservar a temperaturas entre 5 y 12 grados, que es la temperatura de las cámaras frigoríficas. Esto explica que las latas o los botes de anchoas estén en las cámaras de las tiendas, mientras que las de sardinas y atún estén expuestas en las estanterías.
Si se hace deporte de forma moderada o intensa y el ejercicio se prolonga más de 90 minutos, es recomendable suplir los líquidos y los electrolitos que se pierden por el sudor. Esta función la hacen las bebidas isotónicas que se venden en supermercados o en tiendas especializadas de nutrición deportiva. No obstante, los mismos nutrientes se pueden conseguir elaborando un suero casero, que se convierte en una bebida isotónica si se conocen perfectamente los ingredientes: un litro de agua hervida, una cuchara de postre de bicarbonato sódico, dos cucharadas soperas rasas de azúcar, una cucharilla de las del café de sal y el jugo de uno o dos limones, según el tamaño. De todos modos, si la duración y la intensidad del ejercicio no son fuertes, es suficiente beber agua para rehidratar al organismo.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI