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La unificación de créditos es una opción para aliviar las cargas mensuales, pero acarrea unos gastos, que son especialmente gravosos cuando se utilizan intermediarios
Las ultimas subidas de los tipos de interés, con el euríbor a más del 4%, y la utilización constante de créditos para la compra de distintos bienes y servicios han hecho saltar las alarmas del sobreendeudamiento de las familias españolas. Al albur de las penurias de muchos hogares españoles, proliferan anuncios publicitarios con la promesa de reducción de las diferentes letras mensuales reunificando todas ellas en una única cuota.
Ampliar el plazo del crédito hipotecario es la opción menos onerosa
Una opción que gana en atractivo a medida que las deudas comienzan a asfixiar la economía familiar (la deuda hipotecaria de las familias alcanzó en octubre de 2006 los 551.700 millones de euros). Es entonces cuando hay que estudiar con detenimiento una salida que está lejos de ser una panacea.
Para ahorrarse la comisión de un intermediario, el consumidor tiene que gestionar él mismo la reunificación de sus créditos. En casos no muy graves debe intentar negociar con su banco la ampliación del plazo de devolución del préstamo hipotecario. Como aumenta el plazo, pagará más intereses durante más tiempo pero reducirá la cuota mensual. Es recomendable saber cómo una ampliación de cinco, diez o más años puede reducir su cuota mensual y sacarle del apuro. Además, hay que saber que las empresas de reunificación de deudas no son bancos ni financieras, y por tanto no están sujetas al control del Banco de España.
Hay bancos y cajas que ofrecen plazos más largos. Prolongará su endeudamiento hipotecario, pero puede solicitar a otro banco que se subrogue en el préstamo ampliando el plazo. Infórmese con detalle de los gastos, que los tiene, de la operación. Es una manera de reducir la cuota mensual de su hipoteca. Si no le basta, puede solicitar una ampliación del plazo y del capital prestado. De esta forma, con el importe obtenido puede cancelar sus créditos no hipotecarios. Ahora sólo tendrá que abonar una sola cuota al mes.
Sí, pero como se cancelan los créditos personales, que tienen un tipo de interés más alto que los hipotecarios, el resultado es que las cuotas mensuales son menores.
Antes de tomar cualquier decisión:
Se encargan de realizar las gestiones anteriormente descritas en nombre del interesado, negociar con distintas entidades financieras y proponerle una ampliación de su crédito o bien la cancelación de todos sus créditos, incluido el hipotecario, y la contratación de uno nuevo en otro banco por mayor capital y plazo. Esta última opción es más cara porque a los gastos de cancelación de todos sus créditos deberá añadir los de apertura y contratación del nuevo (gastos notariales, de registro e impuestos y de nueva tasación de su vivienda). En cualquier caso, se deberá sumar la comisión del intermediario. Si se precisa asesoramiento, lo encontrará en una asociación de consumidores. Incluso un asesor fiscal o un abogado especializado pueden aconsejarle a un precio más ajustado (pida precio de la consulta o presupuesto) que una empresa intermediaria.
De manera orientativa, y ordenadas de menos a más cara, se puede elegir entre las siguientes opciones:
En los cuatro últimos casos se pagará una sola cuota al mes, menor a la suma de las cuotas actuales, pero a cambio de un endeudamiento más prolongado. Y en el último caso, además de gastos de comisiones bancarias, notario, registro de la propiedad e impuestos, se pagará una comisión nada desdeñable al intermediario.
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