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El uso de la estancia del hogar con mayores riesgos requiere de precaución, control y medidas de precaución ineludibles
Grandes aparatos eléctricos, utensilios puntiagudos y cortantes, productos tóxicos, suelos resbaladizos y fuentes de calor hacen de la cocina el lugar más peligroso de la casa. Según datos del último Programa de Detección de Accidentes Domésticos y de Ocio (D.A.D.O.), la cocina es la estancia de la casa en la que más siniestros se produjeron en 2004, un 23%.
El informe también revela que la preparación de la comida destaca como la situación en la que se producen más lesiones (el 18%) en la cocina. He aquí algunos consejos para minimizar los riesgos.
Mantenga los productos tóxicos lejos de alimentos y bebidas.
Ponga topes de apertura en los cajones para que no salgan de sus raíles. Procure que siempre estén cerrados porque sus esquinas en pico ocasionan frecuentes golpes y heridas, especialmente a los pequeños de la casa, cuando quedan abiertos.
Las cocinas son estancias húmedas, por lo que es aconsejable que las tomas de corriente y los cuadros eléctricos sean estancos.
No cuelgue trapos y manoplas en ganchos colocados sobre la superficie de cocinado o en la campana extractora.
Utilice recipientes y utensilios de cocinar (sartenes, cazuelas, espumaderas...) con asas, empuñaduras y mangos aislantes.En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI