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Cada dos minutos se produce un robo en España. Más de 258.000 viviendas fueron robadas en 2002 en nuestro país, según un informe de la Unión Española de Entidades Aseguradoras. La alarma ciudadana que estos robos han provocado entre la población ha impulsado a las familias a invertir en medidas de seguridad. Y para ello comienzan por cambiar la puerta exterior de su vivienda por una más segura. Los expertos aseguran que las puertas más demandadas para hacer frente a los intrusos son tres: las de seguridad, las blindadas y las acorazadas. Cada una tiene características y precios diferentes. La más sencilla y barata es la puerta de seguridad. El elemento que diferencia una puerta blindada y una acorazada es la plancha de acero que se coloca entre la madera a modo de relleno. En una puerta acorazada la cantidad de acero es mayor que la que contiene una blindada, por lo que el precio final de la puerta también será más elevado.
Son las más utilizadas como puerta principal de acceso a oficinas y comercios, aunque su colocación en domicilios particulares va en aumento. Su precio, cerca de 400 euros la más sencilla, ocupa un lugar intermedio entre los tres modelos. Las hojas de que se compone- placas que sirven para abrir y cerrar las puertas- pueden estar fabricadas con madera, aleaciones y metal. Están recubiertas con una chapa de acero de dos milímetros de grosos en las dos caras que conforman la puerta.
Principales características:
Inconveniente
A pesar de constar de barras de acero, la madera de su interior permite que alguien pueda entrar introduciendo palancas entre los huecos compuestos por madera.
Actualmente, y ante el auge y el abaratamiento de las puertas blindadas, las acorazadas se utilizan casi de manera exclusiva para cámaras que contienen objetos de gran valor como muebles antiguos, obras de arte etc. Asimismo, se utilizan como sistema de protección en museos y palacios de congresos donde se celebran eventos especiales. Las puertas acorazadas, menos vulnerables que las blindadas, están formadas por tubos de acero y hormigones especiales, así como de diversas aleaciones y los llamados rigidizadores, elementos que se insertan en la superficie de la puerta para mantener la solidez de las chapas de acero colocadas en los planos interior y exterior. Sobre las chapas de acero se colocan los tableros con la madera que se desee. El más barato es el sapelli; el nogal, roble y pino son los más caros. Su principal cualidad es su alta resistencia a cualquier ataque.
Principales características:
Inconveniente
El precio: cuestan una media de 1.200 euros.
Es la más utilizada en viviendas particulares. Su instalación no se limita a la puerta exterior de una vivienda, también se usa en espacios y recintos interiores.
Principales características:
Inconveniente
Es menos segura que las otras dos. No todas presentan perfiles que evitan la utilización de palancas para forzar su apertura.
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