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Apilar las medicinas sin orden ni concierto puede originar más de un disgusto. Para mantener correctamente un botiquín domiciliario hay que atender no sólo a las condiciones de conservación, sino también a otros aspectos como la cantidad de medicamentos y su caducidad.
Deseche los medicamentos caducados o cuyo prospecto no conserve
Y, por supuesto, es fundamental mantenerlos fuera del alcance de los niños, poco o nada conscientes del peligro que puede suponer la ingesta accidental de medicamentos.
Revise su botiquín periódicamente -lo ideal es hacerlo cada tres o cuatro meses- y retire los medicamentos caducados o que ya no necesite. Deseche también los que hayan cambiado de olor o color -a pesar de que no haya vencido su fecha de uso-, y los medicamentos cuyos prospectos no conserve. Los medicamentos caducados pueden perder la potencia con el tiempo y causar intoxicaciones o envenenamientos severos.
Mantenga todos los medicamentos fuera del alcance de los niños. Preferiblemente, guárdelos bajo llave, cualquier precaución es poca contra la curiosidad de los más pequeños. No tome medicamentos delante de ellos ni les diga que saben a caramelo, despertará aún más su interés por ellos.
Almacene los medicamentos y suministros médicos en un lugar limpio, seco y fresco, protegido de la luz y al abrigo de ratas o cucarachas. Algunos medicamentos, como los jarabes, deben guardarse en la nevera. Mantenga los medicamentos en su envase original.En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI