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Comprando productos de comercio justo se contribuye a eliminar las diferencias entre países ricos y pobres
Los productores de elementos de comercio justo se encuentran distribuidos por todos los países considerados "Tercer Mundo", e incluso en algunos, como México, donde las diferencias sociales son tales que es necesario constituir estas cooperativas para que grupos marginados puedan desarrollarse. Los efectos que provoca este comercio no se limitan a las familias que pueden trabajar en estas cooperativas, sino que afectan a toda la comunidad.
La India es uno de los países donde más cooperativas de Comercio justo se han desarrollado. Según datos del año 2000 en Tamil Nadu, 1.300.000 hombres y mujeres aproximadamente trabajan en unos 500.000 telares manuales. Además de saris (destinados al mercado local), tejen sábanas, mantas y otros textiles para el hogar destinados sobre todo a la exportación. Dos terceras partes de los tejedores están organizados en cooperativas adheridas a la organización de segundo grado semipública Cooptex. Los servicios más importantes que Cooptex brinda son el de suministrar hilos baratos, asesorar a nivel técnico, de producto y de comercialización. También lleva a cabo programas de construcción de viviendas, de créditos a bajo interés y de recompra de las deudas que obligan a los tejedores a trabajar por un empleador concreto. Un tejedor que trabaja la jornada completa recibe 1000 rupias de Cooptex, o sea más que un trabajador de fábrica. Una parte de los productos de cooperativas escogidas se vende a través de las organizaciones de comercio justo, lo que permite crear nuevos productos, conceder ventajas sociales y penetrar poco a poco los mercados extranjeros.
Para los responsables de Tiendas de Comercio Justo de Intermón Oxfam, la prioridad de las instituciones dedicadas al comercio justo, ya sean ONGs, asociaciones o cooperativas, no es la ganancia económica.
Aunque el producto del comercio justo más conocido es el café, se puede adquirir también artesanía, tapices, libros, juegos de mesa...
El objetivo principal de estas iniciativas es mejorar la forma de vida de los productores, ayudándoles a acceder a los mercados, a través del pago de un precio justo por su trabajo y con una continuidad en sus relaciones que permita una mejora real de las condiciones de vida de los productores a largo plazo, destinando parte de su beneficio a la mejora de las condiciones básicas de sus propias comunidades. Esta actividad persigue como objetivo final que estos productores puedan competir en igualdad de condiciones en los mercados internacionales, por lo que la ayuda no es una caridad, sino que existen exigencias de calidad y de ciertos cumplimientos.
El comercio justo se plantea también como objetivo favorecer a los más desfavorecidos. Según los datos ofrecidos por Intermón Oxfam, "el 65% de los pobres del mundo son mujeres, mientras que sólo son el 52% de la población". De este modo las mujeres sufren una doble discriminación: por su sexo y por su situación económica. El comercio justo trata de promocionar a este colectivo, junto a otros, como los indígenas, para que puedan salir de su situación. También busca terminar con el trabajo infantil, permitiendo que las generaciones jóvenes empleen su tiempo en la educación. Otro objetivo de este comercio es promover la igualdad entre hombres y mujeres con salarios iguales a igual actividad, promover la participación, el respeto al medio ambiente y la producción de productos de calidad.
La Coordinadora Nacional de Comercio Justo está trabajando para poner en marcha un Sello de Garantía Social, que emitirá una entidad independiente, y que podrán solicitar todas las empresas que quieran sumarse al comercio justo, para lo que han de cumplir las condiciones que impone dicho sello. Es decir, cualquier empresa de cualquier sector, si cumple las condiciones de comercio justo (salarios dignos a los productores, eliminación del trabajo infantil, equiparación entre hombres y mujeres, promoción de sociedades participativas y democráticas, etc.) puede solicitar que una entidad independiente verifique esta situación y le otorgue dicho sello. De esta manera, los consumidores sabrán qué empresas tienen una vertiente de responsabilidad social con los países menos favorecidos. Los principales beneficiarios del potencial éxito de esta iniciativa son los productores, que podrán acceder a mercados muchos más amplios. Además este sello podrá identificar la procedencia de cada producto y asegurar que cada uno de los elementos que intervienen en una prenda, o artículo de artesanía cumple todos los requisitos. De este modo, si en un producto interviene más de una materia prima, fabricada en distintos puntos de planeta, necesitará acreditar que cada uno de ellos cumple con los criterios de comercio justo para obtener el sello.
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