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Constituyen una solución a muchos problemas que pueden surgir en un viaje
Pérdidas de equipaje, retrasos en vuelos y overbooking ocupan los primeros puestos en las listas de quejas de los viajeros en nuestro país. No obstante, hay otros imprevistos que pueden estropearnos las vacaciones (robo del equipaje, accidente, enfermedad, fallecimiento de un familiar) y obligarnos a un regreso precipitado o incluso a cancelar unas vacaciones pagadas y todavía no disfrutadas. No todos los problemas que surgen en un viaje se pueden prever; de ahí que lo más conveniente sea centrarnos en las respuestas o soluciones con que podemos afrontarlos. Y es ahí donde desempeñan un papel fundamental los seguros de viaje, que pueden evitar al viajero muchos disgustos y, en algunos casos, un apreciable ahorro de dinero. El mercado varios tipos de seguros - entre otros, el de cancelación, el mínimo y el extra- con coberturas bien distintas en cada caso.
Los viajes contratados en una agencia pueden ser de estancia o combinados. Los primeros incluyen alojamiento (en hotel, apartamento, apartotel), pero ningún seguro. En cambio, los combinados -llamados así porque constan también del desplazamiento hasta el lugar en que se realizará la estancia- incluyen un seguro, conocido como mínimo. Es obligación de los agentes de viajes informar sobre las cobertura de este seguro mínimo, así como de la conveniencia o no de contratar algún otro extra, dependiendo de las características del viaje a realizar.
Ofrece respuesta a estas situaciones:
No hay que pagar aparte por este seguro, ya que está incluido en todos los billetes de viajes combinados.
Los otros dos tipos de seguro que puede contratar el viajero incluyen coberturas extra o amplían las del seguro mínimo.
La tendencia actual es contratar el viaje con varios meses de antelación. Por esta razón, conviene suscribir un seguro que nos permita salir airosos de una cancelación que, por cualquier imprevisto, solicitamos nosotros mismos a la agencia. Por unos 12 euros, lo que cuesta de media este seguro, nos devuelven el dinero adelantado y será la agencia o empresa con la que hemos contratado el viaje quien se haga cargo de todos los gastos. Si no hemos contratado este seguro, y siempre avisando con al menos 48 horas de antelación, además de alegar una razón de fuerza mayor como causa que nos impide viajar, perderíamos el 25% del dinero adelantado y correríamos con el gasto de expedición de los billetes.
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