Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Debido a las prisas para obtener un préstamo, las comisiones de cancelación son las que más desapercibidas pasan habitualmente
La concesión de un crédito hipotecario o un préstamo personal contempla diferentes tipos de comisiones. También de ellas depende que se pague más o menos dinero a lo largo del proceso de devolución. La comisión de cancelación es, junto a la de apertura y de estudio, la que más peso tiene, pero también la que pasa más desapercibida para el titular del crédito, cuya principal preocupación es la de obtener cuanto antes el préstamo solicitado.
Hay que decidir si la cancelación será total o parcial, y en este último caso, la cuantía de la deuda que se va a pagar
Esta urgencia provoca que no siempre nos informemos con detalle de las opciones para devolver el dinero adelantado por el banco. Por esta razón conviene acordar con la entidad de manera explícita -por escrito- cómo y cuándo cancelar una parte del crédito, o incluso su totalidad. Además, para supuestos tan habituales como la actualización un interés excesivamente alto o el traspaso de la hipoteca a una entidad financiera con mejores condiciones, es decir, la novación y la subrogación, también hay que conocer en qué consiste la cancelación de un préstamo.
La novación: consiste en renegociar las condiciones de un préstamo hipotecario con la misma entidad que lo concedió. Puede ocurrir que se esté pagando una hipoteca con un interés mucho más alto que los ofertados actualmente en el mercado. En este caso se puede solicitar una mejora del crédito sin tener que firmar uno nuevo. Esta operación se puede realizar de dos maneras: En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI