Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Los primeros años son decisivos para trasmitirles hábitos de alimentación saludables
El niño, una vez superado el primer año o época de lactante, debe incorporarse poco a poco a la dieta familiar común, siguiendo unos patrones que van a influir decisivamente en sus futuros hábitos de alimentación. Por tanto, la dieta común será variada y completa. Se debe enseñar al niño a comer de todo, ya que una dieta variada estimula su apetito, cubre sus necesidades nutritivas y conforma unos adecuados hábitos nutricionales cara al futuro.
A partir de los 12 meses, deben incluirse en la dieta del niño alimentos con una textura más gruesa para ir acostumbrándole a comidas troceadas. Para empezar, se ofrecerán alimentos aplastados con el tenedor para ir cambiando al troceado pequeño. Todo ello, dependiendo de cada niño y de su rapidez en aprender a masticar. El objetivo es que al llegar a los 18-24 meses, el niño ingiera alimentos troceados.
Aportar la máxima variedad a la dieta: incluir platos, sabores, texturas y consistencias diferentes, para acostumbrar al paladar del niño a una dieta variada, factor decisivo para lograr el adecuado aporte nutritivo. Primer plato:
Generalmente a base de arroz, pasta, verduras con patata o legumbres en puré. El valor nutritivo de este primer plato radica en su contribución energética, por su aporte de hidratos de carbono complejos. Es importante acostumbrar a los niños a tomarlo porque las necesidades energéticas son las primeras que deben cubrirse si se quiere que las proteínas de los alimentos del segundo plato cumplan en el organismo la función de formar tejidos y favorecer el crecimiento. Si esto no se tiene en cuenta, el organismo utilizará las proteínas para resolver sus necesidades energéticas y se estará llevando a cabo una alimentación desequilibrada.
Segundo plato:
Carnes, derivados cárnicos, pescado o huevos. Estos alimentos son ricos en proteína, hierro y otros nutrientes y deben aparecer en cantidades moderadas (el hambre no debe saciarse a base de proteínas). Pueden acompañarse de una guarnición de ensalada o verduras o patatas (asadas o cocidas o en puré). Conviene incluir al menos 3 veces por semana pescado (blanco y azul) y huevos, hasta tres veces por semana.
Postres:
Lo mejor es una pieza (0, en su caso, ración) de fruta. Puede alternarse con productos lácteos sencillos (yogur, petit suisse, etc.).
Desayuno:
Opción a)Papilla: 1 taza de leche entera y 5 cucharadas soperas de harina de cereales instantánea
Opción b)Un vaso de leche entera y cacao. Pan (2 rebanadas de pan de barra de un dedo de grosor) con mantequilla o margarina y mermelada.
Comida:
Arroz con guisantes
Pudin de merluza (merluza 30 gramos y bechamel 40 g) salpicado de salsa de tomate
Pan y pera
Merienda
Petit suisse, 2 ó 3 galletas sencillas y un zumo de una naranja o batido de frutas naturales.
Cena
Ensaladita de dados de tomate y pepino (sin piel).
Tortilla de york.
Pan y una taza de leche entera.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI