Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud > Prevención y hábitos de vida

^

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Balnearios: Amplia oferta, pero un control sanitario desigual

No hay homogeneidad en los controles que los balnearios realizan para detectar posibles contaminaciones o cambios en las propiedades de las aguas minero-medicinales

Tratamiento con agua no equivale a balneario

  Un balneario o estación termal es un centro que dispone de aguas minero-medicinales declaradas de utilidad pública, de servicios médicos y de instalaciones adecuadas para llevar a cabo los tratamientos médicos que se prescriben. Si una estación termal carece de estos tres rasgos no puede ser considerada como tal. Muy distinto es el caso de los centros de talasoterapia, en los que la materia prima es el agua de mar, utilizada en tratamientos de hidroterapia con técnicas similares a las de los balnearios. Asimismo, aplican algas, sales, lodos marinos, etc.

Conviene que los tratamientos terapéuticos en balnearios se realicen bajo prescripción facultativa

El usuario puede acudir, asimismo, a otros centros que se ocupan de cuestiones relacionadas con la estética, el estrés o la obesidad... pero el elemento que estos establecimientos utilizan para los tratamientos es el agua corriente del grifo, en todo caso mezclada con aditivos. Dentro de este tipo de centros, abundan los "spa" (salus per aquam). La principal diferencia entre un balneario y un "spa" radica en que los "spa" realizan hidroterapia (terapia con agua), mientras que en los balnearios se conjugan la hidrología médica (los efectos terapéuticos de las aguas mineromedicinales) con la hidroterapia.

La calidad se puede calibrar

Indudablemente, el principal criterio de calidad a la hora de valorar un balneario son sus aguas minero-medicinales, el primer aspecto en el que debemos fijarnos antes de elegir un balneario para tratar una patología concreta. Pero hay otros aspectos que nos ayudarán a calibrar la calidad de un balneario: la higiene y limpieza del balneario y sus instalaciones, el servicio médico (la atención que dispensan, lo exhaustivo del control médico, la indicación detallada de sus tratamientos...), el trato personal de los empleados del balneario, los auxiliares termales (el personal que aplica las técnicas) y el resto de profesionales (recepción, hostelería y hotelería en caso de que hubiere...) que atienden a los clientes.

Una ley de cuando no había televisión y apenas había nacido la radio

En cuanto al control del estado higiénico-sanitario de las instalaciones termales, de sus aguas y de los propios establecimientos, resulta cuando menos chocante que el Real Decreto que regula la explotación de manantiales de aguas minero-medicinales date de 1928 (Decreto que en la actualidad convive con la Ley de Minas de 1973 y su reglamento). Muchos de los artículos de este decreto de hace casi un siglo siguen en vigor, salvo en las comunidades autónomas que han legislado al respecto (las competencias en este ámbito están transferidas). Únicamente Cataluña, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y Galicia han regulado la actividad de los balnearios, aunque tan sólo Cataluña y Galicia han fijado normas para el control semestral o anual de las características microbiológicas y físico-químicas de las aguas de los balnearios. Las visitas que las Administraciones realizan a los balnearios no tienen una frecuencia definida, aunque en la mayoría de los casos no pasa de una o dos al año. Esto trae como consecuencia que sean los propios balnearios los que se preocupen del control higiénico y sanitario de sus instalaciones, en un ejercicio de autocontrol, ya que son los máximos interesados: la responsabilidad inmediata ante cualquier anomalía o contaminación, corresponde al balneario.

CONSUMER ha podido constatar que no existe una homogeneidad ni en los puntos a controlar ni en la periodicidad de los controles que los balnearios realizan para garantizar la detección de posibles contaminaciones o anomalías higiénico-sanitarias. En este sentido, se han detectado diferencias enormes en la periodicidad con la que algunos balnearios realizan estos controles. En algunos casos, los responsables declaran realizar controles semestrales o anuales mientras que en otros se realizan mensual, quincenal e incluso semanalmente. Estas diferencias invitan a una reflexión: ¿es igual de seguro un balneario en el que se realizan controles semestrales que aquel en el que se realizan semanalmente? De todas formas, todos los balnearios consultados por esta revista dicen cumplir las normas de control de calidad higiénico-sanitario a las que la Administración competente (en la mayoría de los casos, Sanidad) obliga.

La legionella, por fin regulada

Una cuestión polémica relacionada con la calidad de las aguas es la legionella, uno de los principales problemas de los establecimientos con torres de refrigeración, condensadores evaporativos e instalaciones termales, para los que el Real Decreto 909/2001 establece criterios higiénico-sanitarios. Según esa ley, que entró en vigor el 29 de julio de 2001, estos establecimientos deben declarar su actividad a las autoridades sanitarias, crear un registro de las operaciones de mantenimiento y adecuar las instalaciones a la norma antes de seis meses. Ese plazo finalizó en 29 de enero de 2002, por lo que los balnearios deben estar ya preparados para evitar y controlar brotes de legionelosis.

En los balnearios se alivia más que se cura

Un balneario no es un hospital ni un centro de salud al uso, sino un establecimiento terapéutico en el que se aplican diferentes tratamientos termales. No cura milagrosamente sino que "cuida, previene y alivia".

  • Las curas termales están contraindicadas para quienes sufren hipertensión arterial grave, enfermedades infecciosas activas, procesos tumorales malignos, tuberculosis pulmonar, insuficiencias hepáticas o renales, desequilibrios metabólicos o fase aguda de cualquier enfermedad que suponga una alteración del estado general de la persona o de su capacidad de respuesta... Antes de someterse a una cura termal, es importante informarse bien con su médico o con el equipo médico del balneario.
  • Se debe distinguir entre los servicios de los balnearios y los de centros "spa" (salus per aquam) que hay en la mayoría de los hoteles cercanos a balnearios, ya que los tratamientos de los "spa" carecen de las propiedades beneficiosas de los de aguas minero-medicinales.
  • Permanecer en las piscinas termales sólo el tiempo recomendado. La presión del agua sobre la caja torácica facilita la inspiración, pero en ocasiones obliga a realizar un esfuerzo muscular que dificulta la expiración. Permanecer más tiempo de lo aconsejado puede no ser beneficioso. Hay consultar con el equipo médico del balneario y seguir sus indicaciones.
  • Es aconsejable que las terapias balnearias se realicen lejos de las horas de las comidas, dado que el proceso digestivo utiliza gran cantidad de riego sanguíneo. Consulte con el equipo médico del balneario.
  • Se recomienda media hora de reposo después de un tratamiento, ya que repercute de manera positiva en la efectividad de las terapias.
  • El valor añadido de un balneario está en sus aguas y no en la categoría de su hotel o en lo lujoso de sus instalaciones.
  • Las personas de avanzada edad y las mujeres embarazadas o en fase menstrual precisan un seguimiento médico más estrecho.

Los balnearios, en euros

Los precios que rigen en cada balneario no guardan relación directa con la categoría de sus instalaciones hoteleras (en el caso de que las tengan) ni con las características de sus aguas minero-medicinales. Hay aguas, como las sulfatadas, que requieren un cambio de bañeras cada tres meses, y otras, como las carbonatadas, cuyas bañeras pueden permanecer varios años sin ser cambiadas, pero esta peculiaridad, que aparentemente acarrea gastos bien distintos a los balnearios, no se traduce en los precios de unos y otros.

El precio de un balneario no guarda relación directa con la categoría de su hotel ni con las características de sus aguas

Y encontramos balnearios con hotel de tres estrellas en los que la técnica más barata, la toma de agua en bebida, cuesta 2,10 euros, mientras que en otros sin hotel tendríamos que pagar 9 euros por el mismo concepto. Igualmente, hay balnearios con hotel de una estrella en los que la consulta médica asciende a 24,04 euros, algunos de tres estrellas donde el coste de la consulta médica es de 16,23 euros, y otros de tres estrellas en los que la consulta médica es gratuita.

Un fin de semana, a partir de 100 euros

Un fin de semana en un balneario en habitación doble, pensión completa, incluido tratamiento termal (relax, antiestrés...) cuesta alrededor de 170 euros por persona. No obstante, las diferencias entre balnearios son ostensibles y se puede encontrar estaciones termales en las que el alojamiento resulta notablemente más barato (desde 100 euros por persona) y otros el los que el mismo paquete cuesta tres veces más y asciende a 300 euros por persona.

Dos semanas, 870 euros como media

15 días en habitación doble, con pensión completa y tratamiento termal (relax, antiestrés...) suponen un desembolso medio de unos 870 euros, aunque los precios oscilan entre 630 euros hasta 1.080 euros.

Tarifas de las técnicas balnearias más comunes

  • Consulta médica: Media: 22 euros
    Desde 7,21 hasta 27,05 euros.
  • Baño termal: Media: 6,16 euros
    Desde 3,61 hasta 9,02 euros.
  • Baño con burbujas/ baño con hidromasaje: Media: 9,02 euros
    Desde 6,16 hasta 15,03 euros.
  • Chorro: Media: 7,61 euros
    Desde 4,21 hasta 16,23 euros.
  • Inhalaciones /aerosoles: Media: 5,86 euros
    Desde 3,01 hasta 10,82 euros.
  • Parafangos:Media: 8,26 euros
    Desde 5,41 hasta 12,02 euros.
  • Masaje (30 minutos): Media: 16,23 euros
    Desde 12,02 hasta 37,86 euros.

Para quien busca tranquilidad, evasión y ocio en un balneario

  • No hay una duración mínima recomendada, ya que el objetivo de la estancia no es tratar una patología concreta.
  • En algunos balnearios no se realizan controles médicos previos para clientes que no han acudido con fines no terapéuticos, pero si el usuario considera necesaria una visita al médico del balneario, debe hacerlo saber.
  • Una estancia de un fin de semana en un balneario no recupera milagrosamente de excesos y malos hábitos de toda una vida.
  • Aunque la finalidad no sea terapéutica, la aplicación de todas las técnicas termales debe ser igualmente vigilada.
  • No acuda a un balneario buscando relajación por el día y "juerga" por la noche, ya que en estos establecimientos reina la tranquilidad y los clientes deben respetar esta peculiaridad.

Para quien busca un tratamiento terapéutico en el balneario

  • Consulte con su médico si lo que le conviene es una hidroterapia (terapia con agua del grifo a la que se le pueden añadir una serie de aditivos) o una hidroterapia balnearia (con aguas minero-medicinales). Lo primero lo podrá encontrar en centros de rehabilitación, gimnasios, centros "spa", etc., lo segundo únicamente en balnearios.
  • La elección de un balneario debe estar condicionada sobre todo por la relación entre la patología a tratar y las propiedades de las aguas de cada balneario, y no en función de la proximidad, las ofertas de las agencias de viajes o la comodidad del hotel y sus servicios.
  • La duración recomendada de un tratamiento terapéutico balneario es de 15 días. Tiene poco sentido acudir a un balneario, buscando fines terapéuticos, para sólo un fin de semana.
  • Lo conveniente es que los tratamientos terapéuticos en balnearios se realicen bajo prescripción facultativa. Una vez en el centro termal, es obligatorio pasar consulta médica antes de someterse a cualquier tratamiento. Tan sólo algún servicio no terapéutico está exento de esta obligatoriedad.
  • Los tratamientos terapéuticos en balnearios deben estar vigilados y tutelados por médicos especialistas.
  • La cura balnearia no es una receta milagrosa, sino un alivio o un tratamiento compatible y complementario con otras terapias médicas. Quien vaya buscando la curación total de sus males se equivoca.

Paginación


Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto