Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Medio ambiente > Medio ambiente urbano

^

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Estudiados 12 ríos a su paso por otras tantas ciudades: Más de la mitad de los ríos urbanos suspenden en el aspecto ecológico, educativo y recreativo

Más de la mitad de los ríos urbanos suspenden en lo ecológico, lo educativo y lo recreativo.

¿Qué hacer para mejorar el trato que reciben los ríos urbanos?

  • Calidad del agua:
    1. Las inversiones en depuración de aguas residuales son cada vez más cuantiosas, y los ayuntamiento se esfuerzan en cumplir la normativa. Son, sin embargo, habituales los episodios de vertidos tóxicos no controlados y ocasionados por negligencia o accidente, que, con la consiguiente mortandad de los peces y la contaminación de aguas y riberas, emborronan la política medioambiental de las administraciones públicas (ayuntamientos, mancomunidades, juntas administrativas, diputaciones, etc.) y empresas. Un mayor control de los polígonos industriales e instalaciones depuradoras de aguas y la promoción de auditorías ambientales en las empresas mejorarían la calidad del agua con que los ríos se alejan de nuestras ciudades.
    2. La cantidad y calidad de las aguas residuales domésticas está relacionada con nuestros hábitos y costumbres en los hogares. Depositar los productos tóxicos (aceites, disolventes, pinturas, medicamentos, etc.) en contenedores especiales para su recogida y tratamiento, evitar el gasto excesivo de agua potable, no usar el inodoro como basurero, y exigir a las autoridades la correcta administración de las aguas fecales e industriales, son actuaciones que están en la mano del consumidor para mejorar el estado de salud de nuestros ríos.
  • Conservación de las riberas:
    1. Respetar la dinámica propia de un curso fluvial, su cauce natural, la morfología del trazado original y las riberas con vegetación autóctona o espontánea deviene fundamental para mantener la calidad ecológica de nuestros, todavía, maltratados ríos. Medidas positivas para ello: paralizar las obras de canalización y represamiento y ocupación de las llanuras de inundación y poner en marcha proyectos de restauración del carácter multifuncional de los ríos (recuperar meandros, ensanchar cauces, restaurar márgenes, liberar las llanuras de inundación...), de forma que el río sea capaz de reformarse a sí mismo de manera natural y equilibrada.
    2. Dedicar esfuerzos a conocer el ecosistema fluvial: elaborar catálogos municipales de especies de flora y fauna y de espacios naturales de interés, investigar las características de los valores naturales asociados al río a su paso por nuestra ciudad, o favorecer iniciativas privadas de conservación de la naturaleza son actuaciones en manos de las autoridades municipales.
  • Usos recreativos del río y la ribera: La adecuación de áreas de esparcimiento, compatibilizándolas con la conservación de los valores naturales del río y su ribera ha de ser bienvenida. medidas positivas: evitar el excesivo ajardinamiento de las zonas verdes, restaurar las áreas degradadas con vegetación autóctona, instalar y mantener un mobiliario mínimo para el desarrollo de actividades recreativas, y aislar del uso recreativo las zonas de mayor interés ecológico (vegetación vulnerable, zonas de reproducción, descanso y alimentación de fauna silvestre, suelos de fácil alteración al pisoteo, etc.).
  • Usos educativos del río: Los valores educativos que ofrece un río son innumerables. Cuando una ciudad dispone de este filón inagotable de recursos didácticos se antoja imperdonable que no los aproveche adecuadamente. Los programas educativos relativos a un río urbano que se pueden poner en marcha desde instituciones municipales, colegios y asociaciones no tienen parangón con cualquier otra actividad que se desarrolle fuera del ámbito cercano al ciudadano. La apreciación de la necesidad de mantener saludables nuestros ríos y sus riberas se puede adquirir a través de experiencias educativas sencillas que pueden llevarse a cabo dentro de la misma ciudad.

Se requiere... un cambio de mentalidad

  • Aunque sea parte integrante de la estructura urbana, el río que cruza una ciudad no tiene por qué estar abocado a una transformación inevitable. Al igual que un bosque o una laguna, los ríos tienen, como todos los ecosistemas, unos requerimientos mínimos para poder mantener la vida que los caracterizan.
  • Las márgenes verdes pobladas de chopos, sauces y fresnos, los meandros con islas y playas de guijarros, los cambios de trazado y caudal típicos de cualquier curso fluvial, se convierten demasiado a menudo en nuestras ciudades en orillas cementadas, adoquinadas o ajardinadas con especies exóticas que nada tienen que ver con nuestra genuina flora autóctona, canales de trazado recto sin orillas someras donde asentarse la vegetación palustre y lacustre, y represamientos artificiales que dejan al río sin su carácter propio y dinámica original.
  • La apreciación subjetiva de la mayoría de los ciudadanos agradece dentro del entramado urbano las líneas rectas, las cosas muy ordenadas y la falta de entropía, de aparente descontrol de los componentes del paisaje. Sólo así se explica la clara tendencia a eliminar de nuestro entorno los ambientes que introducen factores no "ordenados" o "controlables", como es un ecosistema fluvial. Esto nos ha conducido durante siglos a la actual situación en la que se ha conseguido, bajo los aplausos de muchos viandantes, cambiar los ríos por canales, las riberas por jardines y las márgenes por paseos cementados, cuando no en calzadas o áreas edificadas. La misma sociedad que se congratula de estas actuaciones, se muestra a la vez ansiosa por disfrutar de un medio natural bien conservado (como muestran las estadísticas de visitas a los espacios naturales protegidos o a las áreas recreativas situadas en zonas verdes), pero siempre fuera de los límites de la ciudad en la que viven.
  • Afortunadamente esto está cambiando, si no en nuestro territorio, sí en algunos países europeos que han comenzado ya a restaurar el aspecto original de sus ríos, consiguiendo devolver a éstos un funcionamiento más correcto, en el que el río se hace a sí mismo. Esto se puede conseguir, como se está demostrando en países como Suiza y Alemania, sin necesidad de comprometer la seguridad y la economía, a través de la adecuación de la utilización humana del medio a las condiciones naturales de los ríos y riberas. Técnicamente viables, estas modificaciones requieren de ciertos cambios en nuestra mentalidad de urbanitas sobre los valores estéticos, culturales y ambientales del paisaje urbano.

Para saber de qué hablamos (un glosario)

  • Biocenosis: Asociación local de especies distintas, libres, parásitas o simbióticas, todas indispensables para la supervivencia de la comunidad.
  • Biotopos: Ambiente físico ocupado por una comunidad de seres vivos.
  • Cenosis: Comunidad de seres vivos.
  • Corredor fluvial: Tramo de ecosistema ribereño que sirve de conexión entre ambientes.
  • DBO (Demanda Biológica de Oxígeno): Medida directa de la cantidad de sustancias orgánicas que pueden ser degradadas por oxidación gracias a la acción de las bacterias aeróbicas presentes en el agua. Un parámetro que nos sirve para detectar la contaminación orgánica del agua.
  • DPH (Dominio Público Hidráulico): El Dominio Público Hidráulico son los terrenos cubiertos por las aguas en las máximas avenidas ordinarias.
  • DQO (Demanda Química de Oxígeno): Medida directa de la cantidad de materia orgánica presente en el agua que puede ser oxidada por vía química. Un parámetro que nos sirve para medir la contaminación orgánica del agua.
  • Dragar: Extraer fango, piedras, arena, etc., del fondo del río.
  • Ecosistema fluvial: Elementos inhertes y comunidad de seres vivos que constituyen un río, cuyos procesos vitales se relacionan entre sí y se desarrollan en función de los factores físicos del ambiente
  • Escorrentía: Corriente de agua que rebosa su depósito o cauce naturales o artificiales. Parte del agua precipitada que no se filtra y que fluye a favor de la pendiente.
  • Higrófitos: Plantas que viven en contacto directo con el agua, ya sean sumergidas o flotantes.
  • Meandros: Cada una de las curvas que describe el curso de un río.
  • Morfología del cauce: Hace referencia al perfil longitudinal del cauce (representación de pendientes en relación al recorrido del agua, como si viésemos el río de perfil), al trazado del río (tipo de trayectoria que desarrolla el cauce, fácilmente visible en una fotografía aérea), a la forma del lecho (si existen rápidos y remansos, acumulación de sedimentos, pozas, etc.) y a la geometría del cauce (sección transversal del río o forma del vaso).
  • Remansos: Detención o suspensión de la corriente del río.
  • Vegetación espontánea: Vegetación natural del río.
  • Vegetación lacustre: Vegetación asociada al medio acuático, que vive en contacto directo con el agua.
  • Vegetación palustre: Vegetación asociada a medios encharcados, que necesita de la presencia de agua durante gran parte del ciclo anual.
  • Vegetación riparia: Vegetación que constituye las márgenes o riberas de un río.
  • Vegetación ripícola: Vegetación asociada al bosque de ribera o galería (sauces, chopos, fresnos, alisos y arbustos y herbáceas asociadas).

Paginación


Otros servicios


Buscar en

Información de Copyright y aviso legal

Visita nuestro canal Eroski Consumer TV

En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI

Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto