Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

Boletines

| Baja | Más opciones |

Canales de EROSKI CONSUMER


Secciones dentro de este canal: Bebé

Contenidos de EROSKI

Huella de Carbono

Participa e infórmate, calcula tu huella de CO2, comparte tus trucos para reducir tus emisiones… Entramos en acción para mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC.

Ver campaña

()


Cambiar de idioma

Otras utilidades

  • compartir
  • glosario

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Aparcar en zonas céntricas: 12 ciudades comparadas: Enormes diferencias en el tiempo y el coste que supone aparcar

Casi la mitad de los conductores que circulan por el centro de las ciudades están intentando aparcar su vehículo lo más cerca posible del lugar al que piensan acudir. Pero en la mayoría de las ciudades, estacionar en el centro es una tarea difícil que en horas punta se puede convertir en casi imposible.

Número de plazas que controla cada agente encargado de la zona azul

Los agentes que controlan el pago de la zona azul en Logroño son los que menos trabajo tienen, supuestamente, al corresponderles vigilar el número de plazas de aparcamiento más bajo (54) por agente. Le sigue, a corta distancia Bilbao, con 59 plazas de estacionamiento por vigilante. Donde más ardua se les hace esta tarea es a los controladores de la zona azul en Vitoria y Madrid, con 336 y 315 plazas a vigilar por agente, respectivamente.

El desgaste psicológico

Aparcar en el centro de las ciudades resulta, en la mayoría de las ocasiones, incómodo y desagradable y termina originando estrés. Hace perder mucho tiempo, y la incertidumbre de si llegaremos a la hora prevista al punto de destino dispara nuestros nervios. Muchos acaban enfadándose con otros conductores, con los peatones e incluso con los pasajeros de su automóvil. Enfrentarse asiduamente a esta situación hace que el automovilista tema la hora de ponerse al volante y comience a sentir ansiedad anticipadamente, creando un círculo vicioso que aumenta todavía más la ansiedad.

El estado emocional del conductor influye negativamente en su modo de reaccionar ante las diversas circunstacias del tráfico. Los acontecimientos que causan estrés a diario provocan reacciones psicológicas y biológicas como ansiedad, jaquecas, dolores musculares las malas digestiones. Y dejan más huella en nosotros, por permanente, que las que pueden generar acontecimientos extraordinarios como la pérdida de alguien querido o un accidente.

Circular por calzadas saturadas de tráfico e intentar aparcar en el centro de las ciudades se han convertido en actividades no por cotidianas menos irritantes, frustrantes y desagradables. Al revés, su cotidianeidad acentúa los problemas. Es muy difícil acostumbrarse a situaciones tan estresantes, y requiere un gran autocontrol y enormes dosis de paciencia.

Estas situaciones tienen hilo directo con el estrés y producen una mayor activación del sistema nervioso simpático, encargado de ordenar al organismo una acción inmediata. Aumentan así el ritmo respiratorio y cardíaco y la presión arterial, lo que permite al ser humano responder más rápida y eficazmente, por lo que circunstancias de peligro, como estar a punto de chocar con otro vehículo, se resuelven reaccionando a tiempo y frenando bruscamente. No obstante, si la coyuntura no requiere una acción inmediata, las sensaciones producto de esta mayor activación del sistema nervioso se perciben como desagradables, porque esa energía añadida no se canaliza ni se utiliza, y las palpitaciones y la sudoración inquietan y se traducen como algo negativo. También aumenta la activación del sistema nervioso periférico, que regula el nivel de tensión de los músculos y ejecuta los movimientos del organismo. Por eso, cuando permanecemos largo tiempo atrapados en un atasco y ello nos impedirá llegar a tiempo a una cita importante, frecuentemente surgen el dolor de cabeza, cuello o espalda. Y cuando el estrés es intenso, frecuente y duradero se generan trastornos más importantes, como sensación de fatiga, falta de apetito o dificultad para concentrarse.

La aparición del estrés, en realidad, depende de que la situación se perciba o no como amenazante. Si una persona se prepara con calma y sensatez para afrontarla, el estrés será mínimo. Si, por el contrario, traduce esa situación como algo horroroso e injusto, la respuesta a ese estrés conllevará tensión muscular, aceleración del ritmo cardíaco ..., además de emociones negativas como la frustración o la irritabilidad.

En la conducción abundan las conductas agresivas y descorteses. De todas las relaciones sociales, las que se guían por las normas de tráfico son las que destilan más agresividad. Y, al parecer, es en ese contexto cuando se tienen más cerca armas y objetos punzantes. El estrés y el incremento de conductas violentas y agresivas perjudica también a la seguridad vial. La búsqueda de un lugar para aparcar aumenta la fatiga de los conductores, y este factor es peligroso cuando se suma al cansancio que supone recorrer muchos kilómetros o al del final de la jornada laboral, cuando el automovilista más anhela salir del coche, porque hasta entonces no comienza su asueto diario. Además, a la hora de aparcar se producen más casos de insolidaridad entre conductores que en otros momentos delicados de la conducción, como los adelantamientos. La búsqueda de un aparcamiento, por otra parte, reduce la atención a la conducción propiamente dicha.

El automovilista está tan concentrado en calibrar sus opciones de aparcar que se distrae con mayor frecuencia de lo normal en la conducción, lo que aumenta la posibilidad de choques con otros vehículos y atropellos a peatones. Y, para terminar, el estrés y la tensión que provocan la búsqueda de una plaza de aparcamiento no finalizan cuando se ve conseguido el objetivo. Estas alteraciones del ánimo se mantienen en vigor si no se ha aparcado el vehículo perfectamente o si se está pendiente de renovar la tarjeta de pago de la zona azul, sistema que, aunque resulte útil para regular el tráfico y habilitar plazas de aparcamiento, crea muchas situaciones estresantes en una sociedad que anda sobrado de ellas.

La utilización del servicio de grúas en cada ciudad

Castellón es la capital en la que menos se requiere el servicio de una grúa. En concreto, se precisa de una cada 15 turismos que pagan el impuestod e circulación en la ciudad. A continuación se sitúan Vitoria y Santander. Es en San Sebastián, Pamplona y Barcelona donde con más asiduidad se recurre a la grúa, se precisa de una grúa cada cuatro turismos.

TABLA COMPARATIVA

Nº de agentes Total de plazas en zona azul Nº de plazas por agente
Alicante 23 agentes 2.031 plazas 88 plazas por agente
Madrid 130 agentes 41.000 plazas 315 plazas por agente
Valencia 63 agentes 3.821 plazas 61 plazas por agente
Castellon (*) Sin zona azul Sin zona azul Sin zona azul
Logroño 18 agentes 974 plazas 54 plazas por agente
Pamplona 65 agentes 6.000 plazas 92 plazas por agente
Vitoria 14 agentes 4.700 plazas 336 plazas por agente
Barcelona 82 agentes 5.177 plazas 63 plazas por agente
Bilbao 152 agentes 9.000 plazas 59 plazas por agente
Santander 38 agentes 3.412 plazas 90 plazas por agente
San Sebastián 33 agentes 5.300 plazas 161 plazas por agente
Malaga 20 agentes 1.435 plazas 72 plazas por agente
Total 638 agentes 82.850 plazas 130 plazas por agente
Nº de servicios realizados en 1999 Nº de turismos en 1999 (1) Cada cuántos cochesse necesitó un servicio de grúa
Alicante 25.137 169.747 cada 6 coches
Madrid 200.000 1.283.219 cada 6 coches
Valencia 51.928 311.210 cada 6 coches
Castellon (*) 4.726 70.674 cada 15 coches
Logroño 8.621 43.952 cada 5 coches
Pamplona 24.272 101.000 cada 4 coches
Vitoria 8.000 84.456 cada 10 coches
Barcelona 130.635 625.570 cada 4 coches
Bilbao 21.117 149.258 cada 7 coches
Santander 10.000 81.894 cada 8 coches
San Sebastián 16.000 65.679 cada 4 coches
Malaga 10.531 Dato no ofrecido Dato no ofrecido
Total 510.967 2.941.412 De cada 6 coches 1 se llevó la grúa

Paginación



Recursos de esta página



Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto