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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.
Los animales domésticos aportan compañía, devuelven sobradamente el afecto que reciben e introducen en niños y jóvenes los necesarios conceptos de rutina y responsabilidad
Más de la mitad de las personas que poseen un animal doméstico tienen un can como mascota. La segunda especie con más adeptos son los pájaros (el 25% de los encuestados) y el tercer puesto lo ocupan los gatos (22%). Los perros y los gatos son, con mucha diferencia, los animales más frecuentes en poblaciones pequeñas. El resto de mascotas (hámsters y conejos de indias, especies exóticas y tortuga) son casi exclusivas de familias que viven en urbes más pobladas.
Por otro lado, el 64% de las personas entrevistadas tiene un solo animal, mientras que el 16% cuenta con dos y el 7% con tres. Pero es muy común que las mascotas de un hogar sean de la misma especie: sólo el 12% de quienes poseen mascotas disfruta de dos especies diferentes de animales y sólo un 3% llega a tener tres. El gato sin pedigrí es el más abundante entre los amantes de los felinos (un 50%), seguido del siamés (32%) y el persa (12%). Entre los perros, también los que carecen de pureza de raza demostrable predominan (33%), seguidos del pastor alemán (10%). Las razas consideradas peligrosas, como dogo , presa mallorquín, doberman y el rotwailler, apenas representan el 2% del total de perros en nuestro país, según los datos de la encuesta de CONSUMER..
Ya en otra especie, el canario es el rey de las aves (49%), delante del periquito (27%), el loro (6%) y el jilguero (4,5%). Más de la tercera parte de las personas que tienen una pecera o acuario desconoce a qué especie pertenecen sus ejemplares. Entre los que contestaron, un 17% aseguraron que poseían peces de agua fría, mientras que un 24% eran de agua caliente. Por otro lado, dos de cada tres propietarios de tortugas aseguraron que su especie es de agua, mientras que un 25% dijeron que era de tierra.
Los amigos y familiares son el recurso más habitual entre quienes desean irse de viaje y no se llevan a su mascota (70% en el caso de las personas con perros y 48% en las que tienen gatos). La otra alternativa más común es dejar al perro solo en casa (20%), lo mismo que con los gatos (el 36%). Esta segunda opción es la más habitual en quienes viven en localidades pequeñas, mientras que la primera es la favorita de los habitantes de las grandes urbes. Ahora bien, de los que dejan sola a su mascota, el 10% lo hace con la tranquilidad de que alguien pasará por casa en su ausencia. La opción de las residencias para mascotas está muy poco extendida, y es algo más frecuente en los perros (4%) que en el de los gatos (1%). Su uso es casi exclusivo, en ambos casos, de los dueños de mascotas que viven en grandes ciudades.
El Código de Circulación establece que los animales no viajarán en el asiento delantero del coche. Lo harán sólo en el trasero y con una protección que impida el paso a la parte delantera. Pero según el medio de transporte, puede variar la norma. Sólo los perros lazarillo pueden acompañar siempre a su propietario. Los autobuses, metro y trenes de cercanías tienen prohibido el acceso de animales, con las excepciones que el conductor o revisor determinen bajo su propia responsabilidad. En trenes de larga distancia y barcos, están permitidos los animales de compañía, pero deben viajar en el departamento de equipajes y en el interior de una jaula especial para ellos.
Cada empresa de transporte es más o menos tolerante con los animales de pequeño tamaño (menos de cinco kilogramos) y puede permitir que éstos acompañen al propietario en su asiento, pero el revisor tiene la potestad de anular este privilegio. El avión es el medio que mayor aceptación muestra ante las mascotas de pequeña talla, y las de mayor peso deberán facturarse con el equipaje. El responsable de la aeronave tendrá, en caso de duda, la última palabra y decidirá si el animal viaja con su dueño o debe ir en la bodega con el equipaje. La UE exige, para la circulación de los animales de compañía entre los diversos países comunitarios, la cartilla sanitaria con el certificado de vacunación antirrábica, el certificado oficial de salud en cualquiera de los idiomas oficiales y la identificación por uno de los métodos que reconoce la UE: tatuaje o chip.
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