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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Barritas dietéticas para controlar el peso: Sirven, pero sólo como solución transitoria

Con la llegada de los primeros días de verano, quienes se plantean reducir rápidamente su peso corporal se encuentran con una amplia oferta de productos que aseguran cumplir esta función

 Una de las opciones más conocidas la constituyen los productos para sustitución de comidas, entre los que se encuentran las barritas dietéticas. Se ha analizado la composición, las características nutricionales y el sabor de cinco muestras (Biocentury, Slimbel, Gerlínea, Biomanán y Controlday) de barritas dietéticas con sabor a chocolate.

Los pesos de cada barrita oscilaron poco, entre 31 y 44 gramos; no ocurrió lo mismo con el precio, entre 83 pesetas (Gerlínea) y 163 pesetas (Slimbel) por cada unidad. Las barritas están compuestas de sacarosa, proteínas de leche y otros ingredientes, y han sido diseñadas de forma que contengan una proporción determinada de macronutrientes (hidratos de carbono, proteína y grasas), fibra, vitaminas y minerales, todo ello con un reducido aporte calórico. Aportan una media de 430 calorías por cada cien gramos, pueden sustituir a una o dos comidas al día, y han de ingerirse con abundante líquido. Y su consumo debe complementarse con el de alimentos convencionales en las comidas restantes del día.

En la composición nutricional de estas barritas destacan los carbohidratos, que de media suponen un 50% (incluyendo la fibra alimentaria soluble) del producto, mientras que las proteínas representan un 22%. El contenido en grasa se sitúa en torno al 15%, y es básicamente saturada.

El ácido linoleico, ácido graso esencial (el organismo no puede sintetizarlo, por lo que debe ingerirse en la dieta) se encuentra en una media del 11%. La humedad es escasa (entre el 1% y el 9%), mientras que la fibra alimentaria insoluble supone alrededor del 3%. El contenido en vitaminas y minerales es, en general, importante.

Biocentury destaca por su contenido graso (20%), aunque esta grasa es más insaturada que en el resto de muestras y contiene una elevada proporción de ácido linoleico. Slimbel y Controlday también contienen muchas calorías procedentes de la grasa. Según los resultados, ninguna barrita cumple todos los mínimos recogidos en la legislación respecto del contenido en vitaminas y minerales. En cuanto al etiquetado y presentación, Biocentury incluye una mención sobre el efecto saciante de su producto, no permitida por la legislación, mientras que en Slimbel y Controlday no aparece el texto sobre la necesidad de completar la dieta diaria con otro tipo de alimentos, al menos en el modo de comercialización adquirido por CONSUMER (en forma de unidades sueltas).

En la cata tuvieron una escasa aceptación (fundamentalmente, por su inadecuada textura) con la excepción de Biocentury que obtuvo 6 puntos. En resumen, estas barritas aportan nutrientes en proporción equilibrada y pueden ayudar a reducir el peso corporal, siempre que se sigan ciertas normas en cuanto a su modo de consumo. El problema es que no educan nutricionalmente: lo más probable es que quienes consiguen perder peso con estos productos recuperen los kilos de más si vuelven a sus hábitos alimentarios anteriores. La única forma de controlar el peso de forma permanente y duradera es modificar los hábitos alimentarios incorrectos que motivaron el sobrepeso.

Los productos dietéticos para control de peso están regulados por una normativa que establece límites para la energía procedente de proteínas y grasas, así como los mínimos de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales que han de aportar por comida, en este caso, cada dos barritas. Sorprende comprobar que ninguna muestra cumple en todo la norma. Sólo Gerlínea respeta los límites de potasio (mínimo, 500 mg por comida) y de vitamina B1 (mínimo, 0,33 mg/100 g), pero no alcanzó los valores para calcio. Por su parte, Biocentury, Slimbel y Controlday exceden el límite de calorías procedentes de la grasa y no alcanzan los mínimos en algunos minerales y vitaminas analizados.

Ingredientes y composición nutricional

Estas barritas son alimentos "de diseño", creados con el fin de que cuenten con una composición nutricional concreta y con las características organolépticas (sabor, textura, aroma...) que esa estrategia de reducción de calorías permite. La mayoría incluyen sacarosa o jarabe de azúcar o de glucosa, proteínas lácteas, chocolate con leche o cacao desgrasado, grasa o aceite vegetal, fibras vegetales, complejos de vitaminas y minerales, aromas, espesantes.... Los ingredientes mayoritarios son, de todos modos, la sacarosa o azúcar y las proteínas lácteas. El chocolate o cacao aparece en algunas muestras sólo como cobertura, y en otras también en el relleno. Sólo Biocentury y Gerlínea indican la cantidad de chocolate (18% y 20 %, respectivamente). Otros ingredientes son la oligofructosa, y el glucomanano, fibra alimentaria soluble que, junto con la fracción insoluble, ejercen un efecto beneficioso sobre la regulación intestinal. Se investigan otros posibles efectos beneficiosos de la oligofructosa, como la estimulación de la proliferación de bifidobacterias en el intestino, a la que algunas muestras hacen referencia en sus etiquetas. Estas barritas están compuestas mayoritariamente por hidratos de carbono, que suponen una media del 50% del contenido total.

Este porcentaje, que incluye la fibra soluble, fue superior en Gerblé (57%) y Biomanan (54%), mientras que en Slimbel y Controlday fue menor (47% y 45% respectivamente). Las proteínas son el segundo macronutriente en importancia (22%), con niveles similares en las cinco muestras. En cuanto a la grasa, se observan diferencias notables: desde el 12% de grasa de Biomanán hasta el 20% de Biocentury. Gerlínea, Slimbel y Controlday se situaron en torno a la media, 16% de grasa.

El contenido en agua, por su parte, es muy bajo en Biocentury y Gerblé (1%-2%), mientras que en Slimbel, Biomanán y Controlday se reveló muy superior (9%). Del contenido en fibra alimentaria total, se ha determinado únicamente la fracción insoluble, descubriéndose una amplia variabilidad entre las muestras. Así, Biomanán, Gerblé y Biocentury contienen un 2%, mientras que Slimbel y Controlday alcanzan el 5%. La fracción soluble de la fibra, aquí representada principalmente por carbohidratos como oligofructosa y glucomanano, completa el contenido en fibra indicado en las etiquetas de algunas muestras. Las barritas, por último, son muy energéticas: aportan, de media, 430 calorías por cada cien gramos de producto.

Las más calóricas son Bioncetury (476 calorías por cada cien gramos) y las menos, Biomanán y Slimbel (405 calorías). Teniendo en cuenta que dos barritas sustituyen una comida y que el peso medio de cada una de ellas es de 39 gramos, el aporte calórico medio de una "comida" cuya única ingesta son dos de estas barritas se sitúa en 335 calorías. Aclaremos que estos datos están levemente sobreestimados, ya que en el cálculo de las calorías se ha partido de los hidratos de carbono totales, incluyendo la fracción soluble de la fibra, que no aporta calorías al pasar por el tracto gastrointestinal sin ser digerida. Una comida saludable, como la compuesta por una menestra de verduras (59 calorías por cada cien gramos), un filete de ternera a la plancha (181 calorías por cada cien gramo ) y un yogur (82 calorías por cada cien gramo) supondría, en las raciones y modos de presentación más comunes de estos platos, unas 500-600 calorías.

Por lo tanto, el consumo de barritas supondría una reducción media de un 30%-40% de calorías respecto de una comida normal.

¿Y la grasa?

Respecto del tipo de grasa de estas barritas, algo más de la mitad es saturada (40% en Biocentury, y entre el 53% y el 57% en el resto). Entre los monoinsaturados el oleico es casi el único y se encuentra en un 36% de media. Supone un 42% en Biocentury, siendo más bajo en el resto, especialmente en Gerblé (31%). Los poliinsaturados (entre los que destaca el linoleico, ácido graso esencial) suponen alrededor del 11% del total de la grasa. El porcentaje de linoleico difiere mucho entre las marcas, ya que varió entre el 8% de Slimbel y Controlday y el 16% de Biocentury. Los expertos en nutrición recomiendan que la distribución de energía procedente de la grasa se distribuya así: un 7%-8% de ácidos grasos saturados, 10%-15% de monoinsaturados y un 7%-10% de poliinsaturados.

Aunque estas directrices se refieren a la dieta total, y estas barritas están pensadas para sustituir sólo una o dos comidas al día, contienen demasiados ácidos grasos saturados. El índice AGI/AGS establece la relación de ácidos grasos insaturados (mono- y poli-) sobre los saturados. Estas barritas presentan un índice de grasas más favorable que la leche y muchos productos lácteos (0,58), pero menos que la carne de vacuno (1,2) o las lentejas (3). El índice de tipos de grasa es mucho más favorable en Biocentury que en el resto, por lo que Biocentury presenta la composición de grasas más saludable de todas las muestras.

En cuanto a las vitaminas, Biocentury destaca en vitamina C, mientras que Gerlínea es rica en las del grupo B. Biocentury sobresale también en vitamina A, mientras que los niveles más elevados de D3 se hallaron en Gerlínea.

Respecto de los minerales, el contenido de estas barritas es generoso, aunque su elevado contenido en fibra conlleva una disminución en la biodisponibilidad de algunos de ellos. Aportan una media de 6,3 miligramos de hierro por cada cien gramos, contenido similar al del hígado y legumbres. En Gerlínea y Biomanán, es muy superior al resto. En calcio, el promedio se sitúa en 3,2 gramos por cada cien gramos, casi el doble que el del yogur. Slimbel, Biomanan y Controlday aportan más calcio que las otras dos.En cuanto al fósforo, es similar en las cinco muestras, aunque Gerlínea contiene algo menos si bien es la más rica en potasio. Se determinó también el contenido en teobromina, que indica cuánto cacao hay en un alimento. Gerlínea y Biomanán (5%-6%) mostraron más que el resto, mientras que Slimbel y Controlday eran las que menos cacao contenían, al no alcanzar siquiera el 1%. Una buena medida de este aporte de vitaminas y minerales la da el porcentaje que supone respecto de la CDR (cantidad diaria recomendada).

Las barritas, de media, aportan entre el 20% y el 36% de CDR de las vitaminas B1, B2, C y A. Y entre el 32% y el 38% de CDR de hierro, calcio y fósforo.

Etiquetado

El de productos dietéticos debe suministrar información sobre su valor calórico y composición nutricional, tanto por cada 100 gramos como por fracción propuesta para el consumo, y aportar instrucciones para su uso. También indicará la necesidad de una ingesta adecuada de líquidos, y que el consumo de estos productos se acompañe con una dieta que incluya otros alimentos. No pueden mencionar el ritmo de adelgazamiento que permiten, ni la disminución de la sensación de hambre o el aumento de la sensación de saciedad.

Todas las muestras expresan su contenido calórico y composición nutricional, tanto por 100 gramos, como por barrita. La mayoría indican el porcentaje que supone cada componente sobre la cantidad diaria recomendada (CDR). Asimismo, todas señalan que dos barritas sustituyen una comida, y que es necesario beber abundante líquido después de cada toma. Gerlínea, Biomanán y Biocentury indican que sus barritas no constituyen una dieta diaria completa y que deben complementarse con otros alimentos. Biomanán propone menús para el resto de comidas del día.

Y, por su parte, Biocentury alude, en el envoltorio individual de las barritas, al aumento de la sensación de saciedad de estos productos, a pesar de que la legislación prohibe estas referencias. Slimbel y Controlday, según la forma en que CONSUMER pudo adquirirlas (barritas sueltas), tan sólo recogen la composición nutricional y las instrucciones de uso, pero no aclaran que se trata de productos para la sustitución parcial de la dieta.

Cata: solo una barrita aprobó

En cata, los consumidores evaluaron la apariencia, olor, textura y sabor de las cinco barritas. En cuanto a apariencia, las valoraciones fueron similares, a pesar de las diferencias en tamaño, color de la cobertura y del relleno. Gerlínea y Biomanán destacaron por olor intenso, aunque gustó más el de Slimbel y Controlday.

En sabor, destaca la baja puntuación de Gerlínea, aunque Controlday y Biomanán tampoco agradaron mucho. Biocentury fue la que más satisfizo las expectativas de los catadores en cuanto a sabor.

La textura es el aspecto en que más fallan estas barritas: sólo Biocentury obtuvo valoración positiva. Los problemas de textura más comunes fueron la excesiva firmeza y gomosidad. Sólo Biocentury superó la cata con éxito, al conseguir seis puntos. Las demás suspendieron. La peor calificada fue Gerlínea, con tres puntos. El resto obtuvo cuatro.

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