Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.
Los seguros Multirriesgo del Hogar aparecen en el mercado español a finales de los años 60. Hasta esa fecha, las pólizas para propietarios de vivienda cubrían sólo ante incendios. Unos años más tarde, lo haría también contra robos.
Los precios de las pólizas multirriesgo dependen, por supuesto, del valor de lo que se asegure; sin embargo, intervienen a su vez otras cuestiones aparentemente menores como las medidas de seguridad del hogar -puerta blindada, caja fuerte, ...- y la propia ubicación de la vivienda: las compañías aseguradoras, a la hora de establecer sus tarifas, tienen muy en cuenta la siniestralidad de la ciudad o zona geográfica en que se encuentra la casa.
Ante un mismo supuesto (continente de 7 millones y contenido de 4 millones), las aseguradoras establecen primas bien distintas, que oscilan entre las 18.130 pesetas anuales de Seguros Vitalicio y las 26.714 pesetas de Génesis. Sin embargo, es difícil establecer un ranking de pólizas según su precio sin estimar y valorar las coberturas de cada seguro. La póliza de Santa Lucía, con una prima anual de 26.660 pesetas, es una de las más caras pero ofrece la indemnización más alta, hasta 250.000 pesetas, en casos de recomposición estética, o lo que es lo mismo, dejar la casa con el mismo aspecto que tenía antes del siniestro, y de bienes desplazados temporalmente. Y cubre, por la totalidad del capital asegurado, riesgos para los que otras compañías establecen límites.
La inhabitabilidad de la vivienda, la pérdida de alquileres, los daños producidos por la electricidad o la rotura de loza sanitaria o elementos vitrocerámicos son algunas de las garantías amparadas al 100% por esta compañía.
Allianz Ras, por su parte, no establece una indemnización por daños estéticos pero, con una de las pólizas más baratas, 21.192 pesetas, tampoco pone más límites que los del capital asegurado a la hora de indemnizar por siniestros como rotura de vidrios, podredumbre de alimentos en frigoríficos o los ya mencionados de inhabitabilidad y pérdida de alquileres. Y es, junto a Catalana Occidente, la única compañía que cubre el 100% de los bienes sustraídos (salvo joyas, dinero y objetos de valor) por hurto.
No todas las aseguradoras cubren los mismos riesgos en las pólizas multihogar. Los riesgos básicos cubren el 100% del capital asegurado. A los riesgos complementarios se les aplican otros porcentajes o cantidades fijas, según la cuota que se desee pagar. En una póliza multihogar hay tres apartados que se aseguran por separado: Continente, Contenido y Responsabilidad Civil. El Continente es el soporte físico de la vivienda.
Junto a suelos paredes, techos y ventanas, incluye también los elementos fijos incorporados (armarios empotrados, calefacción, antenas de televisión, etc.) y la parte proporcional del edificio que corresponda al propietario. Muebles, electrodomésticos, ropa, obras de arte y otros elementos forman el Contenido. Dependiendo de la entidad aseguradora, en ocasiones hay que excluir de este apartado los objetos de valor o joyas, pieles, antigüedades..., y declararlos aparte.
Por último, la Responsabilidad Civil cubre los daños corporales o materiales que el asegurado o su familia causen a terceras personas.
Una de las garantías más importantes de un seguro multirriesgo es la de daños causados por agua. Los siniestros originados por el líquido elemento (inundaciones por incidencias fluviales o de la red de agua, o humedades originadas por un vecino, ...) son muy frecuentes y, normalmente, representan un gran coste de reparación, por lo que es fundamental que no se hallen limitados en la póliza. Sin embargo, no en todas las pólizas la cobertura es total en este apartado de daños por agua; prueba de ello es que tres de las nueve compañías incluidas en este informe establecen límites. Génesis y Vitalicio, por ejemplo, sólo cubren una pequeña parte de los gastos de localización y reparación de las averías causadas por el agua, el 20% y el 10%, respectivamente. La primera limita, además, a 50.000 pesetas la indemnización en caso de atascos o filtraciones.
Finisterre, por su parte, establece un máximo de un millón de pesetas, que incluye los daños causados y la búsqueda, localización y reparación de la avería.
El incendio es otro siniestro que, por sus gravosas consecuencias, se indemniza normalmente con el 100% del continente y del contenido. La excepción, en forma de limitaciones, se encontró en Vitalicio, Mapfre y Seguros Bilbao. La póliza de Vitalicio sólo cubre el 10% de los costes de bomberos, mientras que para el mismo concepto, las otras dos aseguradoras establecen un límite máximo de un millón de pesetas cada una.
En 1997, la Dirección General de Seguros recibió 957 reclamaciones de usuarios insatisfechos con sus pólizas multirriesgo. El total de quejas atendidas en todos los ramos de los seguros en dicho año fue de 3.035, lo que supone que los de Hogar originaron el 32% de las protestas, por delante de los seguros de Vehículos (29%), Vida (14%) y Salud (7%). El seguro multirriesgo es, por tanto, el que origina un mayor número de conflictos entre aseguradoras y clientes, especialmente a la hora de determinar la responsabilidad de los siniestros. En la mayoría de los casos, el origen de las discrepancias es el desconocimiento por parte del asegurado de los límites y exclusiones de la póliza que tiene contratada. Casi todas las coberturas están limitadas por máximos, mínimos o franquicias, en función de las características de los riesgos.
Dentro de las exclusiones, es habitual que las pólizas no cubran daños producidos por negligencia del asegurado, o por desgaste natural de los elementos asegurados, o los originados por humedad, condensación o acción lenta del humo, entre otros. Asimismo, hay garantías sujetas a interpretación, como los daños en aparatos eléctricos. Algunas compañías cubren estos siniestros bajo cualquier circunstancia, mientras que otras sólo se hacen cargo si el desperfecto ha sido producido por un rayo, o si los aparatos tienen menos de 5 años. Algo similar ocurre con los cambios de cerradura.
Hay aseguradoras que pagan al cliente la sustitución de la cerradura sólo si ésta ha sido forzada, mientras que otras incluyen la sustracción o el extravío de llaves entre las causas de indemnización.
Todo el mundo sabe que al contratar un seguro multirriesgo del hogar, está asegurando su vivienda contra incendios e inundaciones. Sin embargo, la letra pequeña de las pólizas recoge una amplia lista de garantías, que en caso de siniestro quedan muchas veces sin ser reclamadas.
El motivo no es otro que el desconocimiento de las mismas. Citemos algunas de las coberturas que incluyen algunos seguros multirriesgo. Lea con tranquilidad la letra pequeña de su seguro de vivienda, le vendrá muy bien en caso de siniestro. Y, de paso, sabrá con más veracidad y exactitud con qué coberturas cuenta su vivienda.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI