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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Compact disc portátiles: Los caros no suenan mejor

Se han comparado siete reproductores portátiles de discos compactos: JVC XLP23, Sony D-181, Sanyo CDP-195, Saba CDP8, Philips AZ7182, Aiwa XP272 y Panasonic SLS112.

  Su precio va desde las 10.945 pesetas del de Saba hasta las 19.400 pesetas del de Philips. Todos incluyen, cuando menos, el reproductor portátil, los auriculares y un adaptador de corriente para enchufarlos a la red eléctrica.

Tras el análisis, se comprueba que todos cumplen en lo fundamental, ya que ofrecen una satisfactoria calidad de sonido. A pesar de sus múltiples funciones complementarias, son fáciles de usar (unos más que otros), e incorporan un correcto manual de uso. Saba es el que ofrece mejor respuesta a diferentes frecuencias, incluso en las bajas, lo que puede deberse a que sus auriculares, de cascos, ofrecen mejores prestaciones al amplificar los graves. También fue Saba el de mejor sonido cuando el reproductor se hallaba en movimiento, situación muy común ya que son aparatos que el usuario escucha con frecuencia cuando se desplaza de un lugar a otro.

La única irregularidad fue que una muestra, JVC, no incluía la preceptiva garantía. En cuanto al consumo de pilas, Sony y Philips son los de menor gasto energético. Por el contrario, JVC es el de mayor consumo, un 50% más que el de Sony. Por su parte, Sanyo y Aiwa consumen un 36% más que Sony.

La mejor elección es Saba CDP8. Los argumentos: su calidad (la mejor en reproducción del sonido), el precio más barato y su consumo medio. El de menor consumo y más completo en funciones extra es Sony, pero su sonido con el disc-man en movimiento se quedó en "aceptable". Y cuesta 5.000 pesetas más que Saba. Sanyo es de los mejores y viene bien equipado, pero es caro y gasta muchas pilas. Philips es bueno y consume poco, pero es el más caro.

Buen sonido, en todos.

Los reproductores de CD se basan en la lectura (por rayos láser) del sonido grabado en forma digital sobre un disco de aluminio, con los que se pueden conseguir unos 65.000 niveles de volumen diferentes. Aquí radica la perfección de grabación del sonido en los discos compactos, que supuso hace años una gran mejora en las prestaciones de los aparatos de alta fidelidad.

Un aspecto clave en estos portátiles, además de la calidad general del sonido, es su capacidad para mantener esa calidad en situaciones que conllevan movimientos bruscos, como cuando se hace footing. Saba ofrece también el mejor sonido cuando el usuario del Disc man se desplaza, manteniendo un nivel muy satisfactorio, superior al de los demás. Sanyo y Philips ofrecieron también buenas prestaciones. Los demás se conformaron con prestaciones, si bien aceptables, inferiores a las de los tres mejores.

En funcionamiento, todos ofrecen muy buena respuesta frente a la distorsión, al no deformar el sonido grabado. En la respuesta a frecuencias bajas, muy importantes en determinados tipos de música es correcta en los siete modelos. Sólo destaca, y positivamente, Saba. Entre los accesorios que se venden junto al reproductor, figuran los auriculares estéreos, "cascos" en Saba y de "botón" en el resto. La dimensión de la membrana de los auriculares es importante: se requiere un tamaño suficiente para que reproduzca fielmente los sonidos más graves. Saba es el único que suministra auriculares tipo "cascos", que por su membrana mayor reproducen mejor las bajas frecuencias. Todos disponen de un sistema para aumentar o amplificar el volumen de bajos, que recibe diferentes nombres según el fabricante.

Estos portátiles incluyen un adaptador de corriente alterna para su conexión a la red eléctrica. Sólo Sanyo, Philips y Aiwa proporcionan pilas (dos), de Ni-Cd y una potencia de 1,2V. En cuanto al consumo, Sony y Philips son los que menos energía exigen para la reproducción. Por tanto, es de esperar una mayor duración de las pilas que utilizan. El consumo más alto corresponde a JVC, que necesita un 50% más de energía que Sony para funcionar. Sanyo y Aiwa consumen un 36% más que Sony, mientras que Saba y Panasonic se quedan en un 18% más.

Botones a elegir.

Los siete disc-man son fáciles de usar y ofrecen las funciones fundamentales de un reproductor. En la puesta en marcha, pausa, avance y retroceso de canciones, todos son iguales, e incluso tienen los mismos símbolos en los pulsadores, que son de tacto suave, salvo en Aiwa. La indicación del volumen de JVC y Philips se distingue muy bien, ya que la rueda que controla el volumen incorpora unos números que permiten conocer el nivel de sonido de un simple vistazo. Las indicaciones en pantalla, por otro lado, son también completas en las siete muestras. Se indica la pista o corte (número, correlativo, de la canción) y el tiempo que lleva sonando la canción. En la pantalla de Saba, se ve el número de pista pero no el tiempo, y en la de JVC no se pueden ver las dos informaciones a la vez. Sony, Sanyo y Aiwa tienen una ventana en su tapa que permite ver si hay disco o no en el interior. En cuanto a la comodidad de apertura de la tapa para introducir el disco, Saba es el peor diseñado al carecer de muelle que mantenga la tapa abierta. Y Philips presenta cierta dificultad para sujetarlo mientras se pulsa el botón de apertura con la otra mano. Y respecto a la facilidad para sacar el disco, en Panasonic es muy sencillo, ya que posee un botón para expulsar el disco, mientras que en Aiwa la extracción es más dura.

Todos tienen, de otro lado, características parecidas en el rango de frecuencia y potencia de salida. Las dimensiones y peso son también similares. Sanyo es el más pesado, con 274 gramos, y Philips y Panasonic los más ligeros con sus 215 gramos. En cuanto a dimensiones, Sony, Philips y Panasonic son los más pequeños mientras que Aiwa es el de mayor volumen.

Son comunes a todos la función "hold" que bloquea los controles cuando el equipo está parado, evitando que se ponga en marcha y se gasten las pilas, la indicación en pantalla del nivel de carga de las pilas o baterías; también ofrecen (salvo Aiwa) la posibilidad de reproducir las canciones del CD de forma ordenada o aleatoria.

También permiten la reproducción a mayor velocidad para que el usuario identifique la parte que desea escuchar. Y en todos los equipos está previsto el apagado automático cuando finaliza la última canción o se mantiene el aparato en pausa un cierto tiempo.

Pero, a pesar de esta homogeneidad tecnológica, algunos aparatos incluyen sus prestaciones particulares. Sony, Sanyo y Philips, por ejemplo, permiten reproducir correlativamente los 10 ó 15 primeros segundos de las canciones para facilitar una búsqueda rápida de las temas musicales deseados, o para hacerse una idea del estilo de cada canción. Sony, Philips y Panasonic permiten reanudar la reproducción del CD en el punto donde se apagó el equipo la última vez. Sony dispone de un sistema que fija el volumen del aparato, de forma que aunque se mueva la rueda del volumen éste no cambia. Algunos presentan una salida para conectar el aparato a un equipo de audio (amplificador y altavoces exteriores) con toma en la salida para el auricular (Philips, Aiwa) o salidas independientes (Sony, Sanyo, Panasonic).

Sony y Sanyo incorporan, además, un juego de cables para conectar a un equipo de audio. Por otra parte, JVC, Sony, Philips y Panasonic ofrecen la posibilidad de acoplar el disc-man al autorradio del coche mediante otros accesorios (no suministrados con el reproductor). JVC, Saba y Sanyo leen también discos de 8 pulgadas o "mini-disc", no muy frecuentes en el mercado.

Láser, seguro.

Dentro de los productos de tecnología láser, estos reproductores de CD están clasificados como "Clase 1", el nivel más bajo de radiación láser, por lo que resultan seguros en todas las condiciones de utilización razonablemente previsibles. Pero aunque su radiación láser es baja, es obligatorio que adviertan al usuario de que se trata de un producto láser. Pueden venir, estas etiquetas, en el aparato o en el manual de instrucciones. Sony indica en el manual de instrucciones "Precaución. El uso de instrumentos ópticos con este producto aumenta el peligro para los ojos", pero no informa que es un producto láser "Clase 1". La radiación de estos aparatos no es peligrosa para los ojos en condiciones normales, pero podría serlo si se utilizan lentes que amplifiquen el haz del lector o si manos inexpertas abren el reproductor (la radiación láser es, en estos equipos, invisible y en caso de mal funcionamiento no se detectaría). Por tanto, si funciona mal o cae en su interior algún elemento metálico, no se debe abrir el aparato. Lo adecuado es dirigirse a un servicio técnico.

Aun siendo un aparato seguro, no están de más advertencias como: "no exponer al calor o humedad", "evitar conducir mientras se escucha", "evitar zonas de vibraciones", promover"la limpieza del reproductor" o indicar"cómo detectar averías". JVC, Sony y Panasonic destacan por la información complementaria que aportan en su manual de instrucciones. En general, la información del manual es aceptable. Sólo JVC, Sony, Aiwa y Panasonic indican las características del equipo en cuanto a rango de frecuencia, potencia, impedancia de los auriculares y dimensiones. La garantía, obligatoria, debe indicar el periodo de vigencia. En Sony, Philips y Panasonic es de 12 meses y en Saba y Sanyo, de seis meses. Aiwa no especifica el tiempo de garantía, y JVC, en una grave irregularidad, no indica nada sobre la garantía ni incluye la dirección del fabricante.

En cuanto a información medioambiental, Philips destaca sobre el resto, al solicitar que se observen las normas sobre eliminación de materiales de embalaje, pilas gastadas o equipos obsoletos. Y su embalaje está diseñado para que se puedan separar el cartón y el plástico para así depositarlos en los contenedores específicos correspondientes. Incluso el equipo está fabricado con materiales que pueden reciclarse si lo desmonta una empresa especializada. Excepto JVC y Saba, estos disc-man tienen el embalaje procedente de papel reciclado. Y, salvo JVC y Sony, advierten del adecuado depósito de las pilas o baterías.

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